Avatar es el viejo mito del buen salvaje redimido y de una sociedad idílica. En Avatar hay la apuesta por el cambio, pero hacia atrás, hacia lo mitológico, representa el escape frente la hipermodernidad en que vivimos.
Por Ramón Tejada Holguín*
Le dice a su nieto de 22 años: “la juventud de hoy está perdida, no es como tú”. Él interroga: ¿y mis hermanos, hermanas, primos y primas? La abuela respira hondo: Son la excepción, sostiene. Una nieta, que escuchó la conversación, piensa que la excepción son todos los jóvenes que ella conoce y que la juventud perdida es aquella que no está en su entorno. No podemos ser como esa abuela, no generalicemos. La juventud es tan diversa como heterogéneos son los grupos sociales. No hablaré en general, sino de un sector de la juventud que tiene presencia pública, participa, se moviliza y es vista como la parte representativa de esta generación. Escribiré de esas personas que en el futuro inmediato serán jueces y fiscales, que desempeñaran los puestos de dirigentes de las empresas, de las organizaciones públicas, de las sociales, y de los partidos. La llamaremos la vanguardia, a falta de mejor palabra.
El filme Avatar representa a esa generación, como la de los sesenta fue personificada por John Lennon. Aunque no es mi generación lo recuerdo cantando Imagina un mundo sin propiedades/ la hermandad del ser humano. Lennon tenía detrás las rebeliones del sesentaiocho, el amor libre, los derechos civiles, las libertades individuales. ¿Quién no vibró al oír: haz el amor y no la guerra? A los hippies los sustituyen los punk, y estos no cantan y luchan por un mundo sin propiedades: son los jóvenes a quienes los “Sex Pistols” sintetizaron magistralmente en su disco Anarquía en el Reino Unido: No sé lo que quiero,/ pero sé cómo conseguirlo. Los ochenta nos trajo una generación que le prestaba atención al look, a la apariencia corporal y sus jóvenes mueren por Michael Jackson y su metamorfosis, por Madonna y su búsqueda de la distinción. Algunos fuimos excéntricos ochenteros, pero en algo nos influyo la impronta de la época.
La generación de hoy es la del movimiento perpetuo, del cambio continuo. La esencia de su mundo es la aceleración y la mutación. Ha venido a un mundo que cambia vertiginosamente. Los abuelos de nuestras madres nacieron, vivieron y murieron con el teléfono fijo, en los últimos veinte años hemos vivido una autentica revolución en la telefonía móvil. No en balde el arte de la juventud actual es el cine, la performance, lo audiovisual, todo aquello que enfrente lo unidimensional y estacionario. La Internet lleva tu avatar a lugares insospechados a golpe de un click, mientras estás tranquilo en casita. Por eso Avatar les llega al corazón. Película de un sencillo y pueril mensaje que está montado sobre una complicada tecnología y una belleza visual sin parangón. Su historia es símbolo de la juventud actual: incapacitado el dueño del avatar, pero su avatar no descansa y para él no hay fronteras, como no las hay para las redes sociales de la Internet. Avatar es el viejo mito del buen salvaje redimido y de una sociedad idílica. En Avatar hay la apuesta por el cambio, pero hacia atrás, hacia lo mitológico, representa el escape frente la hipermodernidad en que vivimos. Moverse por el movimiento mismo es peligroso, porque se puede dar un viraje hacia atrás. Si sólo se desea el movimiento perpetuo y el rechazo de la realidad monda y lironda al final del día se puede estar haciéndole el juego a lo caduco, lo obsoleto, lo superado. * Desde el país de Alicia
hola, muy interesante comentario, pero creo que avatar es la lucha entre invasador y el nativo de la tierra, es la lucha entre los nativos de cualquier parte del mundo, que viven su vida a su manera, pero es su vida, su cultura su forma de ser y de vivir y hay que respetarsela, no podemos ir ningun lugar a querer imponer nuestra voluntad, porque entendamos que nuestra cultura y manera de vivir sean superiores a los de otros, lo del invasor que se alinea con los nativos, ya es la historia rosa, de la malinche, etc.,hay muchos ejemplos, pero en la actualidad hay muchisimos ejemplos mas los cuales estan , pero muy vigentes, con aprecio y consideracion, jose ny
Esa y no otra es la realidad de la juventud actual “al menos de la representativa como aclara el texto”. Y quisiera comentar el porqué de un joven que me dijo le encantó la película: “Es que es bueno que se uniera a ellos porque en su realidad todo era un disparate, el no podía ni caminar”
Ese es el pensar de un joven pero debido a qué, debido al medio que lo rodea, a lo que piensan los demás, el joven quire ser parte de los otros los que tienen más “LIBERTAD”; y justo ahí está el problema de la juventud, no se sembró en sus cabezas el concepto verdadero de libertad.
Ese modelo de jóvenes (partiendo del comentario del joven que menciono, opino)están dispuestos a abandonar la realidad por otra alternativa en la que puedan tener su falsa libertad.
gracias es muy cierto
“Estoy completamente en acuerdo contigo”
Esa y no otra es la realidad de la juventud actual “al menos de la representativa como aclara el texto”. Y quisiera comentar el porqué de un joven que me dijo le encantó la película: “Es que es bueno que se uniera a ellos porque en su realidad todo era un disparate, el no podía ni caminar”
Ese es el pensar de un joven pero debido a qué, debido al medio que lo rodea, a lo que piensan los demás, el joven quire ser parte de los otros los que tienen más “LIBERTAD”; y justo ahí está el problema de la juventud, no se sembró en sus cabezas el concepto verdadero de libertad.
Ese modelo de jóvenes (partiendo del comentario del joven que menciono, opino)están dispuestos a abandonar la realidad por otra alternativa en la que puedan tener su falsa libertad.