Poesía de Rosario #19 | Circula Tranvía negro de Adriano Corales Arias | Texturas Caribeñas: Caliban multiplicado | Cine argentino en biblioteca-universidad nova de Broward | Hubert Haddad: ‘Sólo la novela puede restablecer la verdad’ | Después del almuerzo de Julio Cortázar | Delator de realidades | Memorias del subsuelo | Paco Ibáñez: “Mis padres son Yupanqui y Brassens, yo estoy en el medio” | Imágenes del mundo
Poesía de Rosario #19
Circulando ya el N°19 de la revista internacional Poesía de Rosario. Visitarla íntegra mediante el siguiente enlace Poesía de Rosario
Circula Tranvía negro de Adriano Corales Arias
San José, CR.- La editorial Arboleda cuenta en su amplia colección con un nuevo libro de poesía. Se trata de Tranvía negro, primer libro de poesía del escritor nacional Adriano Corrales Arias, quien también ha publicado dos novelas y un volumen de cuentos. Es la tercera edición del poemario el cual está dividido en cuatro partes: Cantinas, Códices, El círculo de la noche y El otro viaje, y consta de 53 poemas.
¿Por qué Tranvía Negro?
Según afirma el autor, Adriano Corrales: “Tranvía negro es mi primer libro publicado y siempre me da cierta inseguridad por ello. Sin embargo lo he corregido y ampliado en algunos detalles porque algunas personas lo han solicitado y no se encuentra en librerías. Afortunadamente la Editorial Arboleda accedió a publicarlo y realizó una estupenda edición. Es un libro que me trae nostalgia y angustia a la vez”. Por su parte, los editores señalan: “Cual fantasma tras la niebla, el tranvía avanza por la poesía centroamericana como un artefacto extraño y ajeno a modas, grupos, movimientos y escuelas. Sigue su camino como un tren forastero en el caos urbano y el colapso de nuestras ciudades. Lentamente avanza. Contravía…”
Trayectoria
Adriano Corrales Arias (San Carlos, Costa Rica, 1958) es un escritor costarricense que realizó estudios de Artes Dramáticas en San Petersburgo, Rusia y es egresado del “Doctorado Interdisciplinario en Letras y Artes en la América Central” de la Universidad Nacional. Labora como profesor, investigador y extensionista en el Centro Académico de San José del Tecnológico de Costa Rica, donde dirige los programas y proyectos “Miércoles de Poesía”, “revista Fronteras” y “Encuentro Internacional de Escritores”.
Ha publicado: Tranvía negro (Poesía, Ediciones Alambique, San José, 1995; Ediciones Perro Azul, San José, 1999); Los ojos del antifaz (Novela, Ediciones Perro Azul, San José, 1999; Ediciones Piel de Leopardo, Buenos Aires, Argentina, 2001; EUNED, San José, 2007); La suerte del andariego (Poesía, Ediciones Perro Azul, San José, 1999); Hacha encendida (Ediciones El Pez Soluble, Caracas, Venezuela, 2000; Editorial Arboleda, 2008); Profesión u oficio (Poesía, Ediciones Andrómeda, San José, 2002); Caza del poeta (Poesía, Ediciones Andrómeda, San José, 2004); El jabalí de la media luna (Cuento, Ediciones Arboleda, San José, 2005); Balalaika en clave de son (Novela, Editorial Costa Rica, San José, 2006) y Kabanga (Poesía, Ediciones Arboleda, 2008). Como compilador ha publicado Poesía de fin de siglo. Antología de poesía nicaragüense y costarricense (Ediciones Perro Azul, San José, 2000) y Sostener la palabra. Antología de poesía costarricense contemporánea (Ediciones Arboleda-Casa Cultural Amón, 2007).
Ha participado en múltiples festivales y encuentros de escritores nacionales e internacionales, entre ellos los Festivales Internacionales de Poesía de Medellín y Bogotá en Colombia, el Festival Internacional de poesía de Granada, en Nicaragua, el Festival Internacional de Poesía de El Salvador, el Festival Internacional de Poesía de Puerto Rico, y la Feria del Libro en República Dominicana. Ha sido antologado en España y Centroamérica. También escribe teatro y ensayo y colabora con varias publicaciones nacionales y latinoamericanas.
La presentación
Tranvía negro se presentará en San José en la “Casa Cultural Amón” (250 norte del hotel Aurola Holiday Inn) el miércoles 22 de setiembre del presente año a las 7:30 pm. La entrada es gratuita y allí se podrá conseguir el libro al precio módico de 3.000 colones. Las personas interesadas también podrán adquirir otras obras del autor esa noche. Además, la editorial Arboleda prepara la presentación del libro en otras ciudades como Alajuela, Heredia, Cartago, Ciudad Quesada, San Ramón y San isidro del General.
Síntesis informativa
Evento: Adriano Corrales presenta la tercera reedición de su primer libro de poesía Tranvía negro. Dónde y cuándo: Casa Cultural Amón, miércoles 22 de setiembre, 7:30 pm. Entrada: Gratuita. Precio del libro: $3.000 colones. Más información: Casa Cultural Amón telefax (506) 2257-0470 extensiones128 o 129.
Texturas Caribeñas: Caliban multiplicado
La Habana, Cuba.- Programa de estudios, 2010. El Centro de Estudios del Caribe de Casa de las Américas, junto a la Facultad de Artes y Letras de la Universidad de La Habana, convoca por segunda ocasión el programa de estudios Texturas Caribeñas, a desarrollarse desde septiembre del presente año (2010) y hasta diciembre del año próximo. Esta vez el programa se convoca a propósito de uno de los símbolos más representativos de la cultura caribeña: Caliban. De la Europa del siglo XVII hasta la contemporaneidad antillana; del teatro a la poesía, la narrativa, la ensayística, las artes visuales y el cine; de la crónica al testimonio; de los caribes a las actuales minorías sociales; del canibalismo a la antropofagia cultural; de personaje a metáfora; de la tempestad al huracán; el Caliban de la obra de Shakespeare no ha dejado de estar vinculado con la historia, la cultura y el pensamiento de nuestros pueblos. Para el Caribe, Caliban no sólo ha generado una extensa bibliografía, sino que además ha sido estímulo constante para todas las artes. Es por estas y otras muchas razones que se convocarán a algunas de las voces más significativas que se han acercado a Caliban, junto a otras nuevas que, desde su arte o su pensamiento, todavía continúan reflexionando sobre este símbolo y los temas que lo relacionan con el Caribe: la resistencia cultural, el exilio, la función del intelectual, la marginación, el anticolonialismo, el lenguaje como arma y la integración regional. Entre los intelectuales que serán reconocidos y estudiados por este programa de estudios estarán Aimé Césaire, Edward Kamau Brathwaite, Maryse Condé, George Lamming, Roberto Fernández Retamar, Joel James Figarola, Flora Lauten, Raquel Carrió, Roger Toumson y Carlos Jáuregui. Guiados por las reflexiones de estos artistas o escritores, se dedicarán sesiones al tema de Caliban en el ensayismo, las artes visuales, la música, el cine y las artes escénicas.
Esta segunda edición de Texturas Caribeñas se propone igualmente como un programa de estudios itinerante, tanto espacial como temporalmente, que promueva el interés por nuestra región desde una perspectiva integradora, y a partir de confluencias significativas y cruzamientos culturales (textuales, visuales, musicales o en cualquier forma que estos se manifiesten en la realidad caribeña). Por lo tanto, se intentará propiciar un afloramiento de relaciones con el tema convocado a partir de eventos y voces de carácter variado. Es por ello que se realizarán conferencias sobre temas colaterales, como la cartografía y los imaginarios europeos sobre el Caribe, las representaciones literarias del monstruo, la literatura en el exilio y las culturas indígenas; y se programarán otras acciones colaterales, como exposiciones, muestras audiovisuales, conciertos, representaciones teatrales y talleres de plástica.
Como en su edición anterior, la participación en todas las actividades de Texturas Caribeñas es abierta, pero los interesados tendrán la opción de matricularlo como Curso Libre o como Curso de Postgrado. En este último caso, se deberá enviar a la dirección de correo seccaribe@casa.cult.cu, y hasta el viernes 20 de septiembre, los siguientes datos personales:
(Nombre y apellidos - modalidad de estudios: Curso Libre o Curso de Posgrado - n. de carné de identidad - dirección personal - email - nivel de estudios - centro de trabajo. También pueden contactarnos a nuestro teléfono 838-27-10).
Los que elijan la modalidad de postgrado, para hacer efectiva su matrícula deberán presentar una fotocopia de su título en el Centro de Estudios del Caribe de Casa de las Américas, o enviarla escaneada al correo mencionado. Todos los matriculados deberán asistir a no menos de ocho actividades para obtener su Diploma de participantes. Además de este requisito, para evaluar el postgrado se presentará un trabajo final que relacione de alguna manera el tema del programa con sus intereses profesionales o investigativos. Las actividades del programa se realizarán con carácter mensual, y aunque se deben ir precisando sobre la marcha, ya se anuncian las correspondientes a los primeros 5 meses de trabajo:
30 de setiembre:
2:00 p.m., sala de lectura de la biblioteca “José A. Echeverría”: Inauguración del curso. Exposición bibliográfica a propósito de Caliban. Se exhibirán revistas relacionadas con el tema, así como ediciones y traducciones de autores fundamentales como George Lamming, Aimé Césaire y Roberto Fernández Retamar.
3:00 p.m., sala “Manuel Galich”: Homenaje a Roberto Fernández Retamar con la realización del panel “El Caliban de 1971, tres miradas”, a cargo de los investigadores y ensayistas Ambrosio Fornet, María Elena Capó y Félix Julio Alfonso. Se pondrá a la venta el volumen Todo Caliban.
4:00 p.m., Presentación del libro Nuestro símbolo: Caliban de Roberto Fernández Retamar, realizado por la Editorial Vigía en una edición especial por el ochenta cumpleaños del autor.
Octubre:
Sesiones dedicadas a Caliban y Barbados. Se convocarán a destacados investigadores para reflexionar sobre el pensamiento de E. Kamau Brathwaite y George Lamming en ocasión del aniversario cincuenta de su libro Los placeres del exilio.
Noviembre:
Semana de Autor dedicada a Maryse Condé. Estudio especial de su obra Histoire de la femme cannibale.
Diciembre:
Panel ¨Caliban en el pensamiento latinoamericano y caribeño del siglo XXI¨, integrado por destacados especialistas de las Ciencias Sociales en el marco del evento internacional organizado por la Cátedra del Caribe de la Universidad de La Habana.
Enero:
Coloquio “Caliban en la obra de Joel James Figarola”, en colaboración con la Casa del Caribe de Santiago de Cuba.
Cine argentino en biblioteca-universidad nova de Broward
La Biblioteca Alvin Sherman del Condado Broward- La Universidad NOVA Southeastern y el Consulado de Argentina en Miami, en el Bicentenario de la República Argentina, invitan al Ciclo de Cine Argentino, que se desarrollará de forma gratuita, durante los meses de septiembre y octubre. Con el auspicio del Comité Americano Judío (AJC).
Las películas serán comentadas por la actriz y periodista Adriana Bianco, ganadora del Cóndor de Plata-(Oscar argentino) y organizadora del ciclo.
“En esta ocasión exhibiremos películas Ay Juancito de HéctorOlivera, Lola Mora de Javier Torre y Anita de Mario Carnevale. El apoyo de directores, del INCAA y de cronistas de cine de Argentina ha creado un verdadero puente de intercambio cultural .El evento es también un punto de encuentro para la comunidad hispana…”
El ciclo se inaugurará el domingo 12 de setiembre a las 2 pm, con la presencia de autoridades del Consulado Argentino, de la Biblioteca y la Universidad NOVA. 3100 Ray Ferraro, Jr. Boulevard-Davie-Fort Lauderdale.Fl.33314. tel 954 262 5477
Hubert Haddad: ‘Sólo la novela puede restablecer la verdad’
Los personajes de Palestina caminan por las calles de una destruida Cisjordania. “Todo lo que cuento es real, excepto la historia de los protagonistas”, afirma el escritor francés de origen tunecino y ascendencia judía bereber, que además apela a la esperanza: “Dos Estados solidarios que trabajen juntos. Dos Gobiernos, pero solidarios”
Hace treinta años, su hermano mayor se mató de un disparo de una escopeta de caza en una cabaña aislada en Israel. Había acudido allí para luchar por la paz y militó en movimientos pacifistas hasta que se sintió excluido y se pegó un tiro en la cabeza. Para explicarse su vida, su muerte, para intentar entenderle, Hubert Haddad, escritor francés de origen tunecino, de 64 años, ha escrito Palestina (Demipage, premio Renaudot de bolsillo en Francia en 2009), una novela exquisita sobre un asunto peligroso y resbaladizo para un narrador que no quiera caer en tópicos: la situación de Cisjordania. Hubert Haddad no es sospechoso de aprovecharse de temas con tirón: devoto de Borges, este novelista, poeta, dramaturgo y ensayista, se confiesa perteneciente a la estirpe de los novelistas fantásticos. Sin embargo, los personajes de esta novela caminan por las calles de una destruida Cisjordania trazada con la precisión realista de un buen reportaje. En Palestina, Cham, un soldado judío, es secuestrado por un comando terrorista en Hebrón. Tras perder la memoria y el carné de identidad, este soldado, de repente sin nombre y sin pasado, se refugia en la casa de dos mujeres: una, la madre, se llama Asmahane; la otra, la hija, se llama Falastin (Palestina), y simboliza, en su cuerpo débil y corajudo, esa tierra estragada.
Haddad, tímido, amable, de origen judío, con tendencia a mirar de reojo las religiones y los nacionalismos, vengan de donde vengan, afirma que necesitaba, sobre este asunto, escribir una novela y no un ensayo. Siga leyendo Sólo la novela
Después del almuerzo de Julio Cortázar
Incluimos el cuento clásico de la semana, seleccionado por Luis López Nieves: Después del almuerzo, por el autor argentino Julio Cortázar (1914-1984). Pulse sobre el enlace de abajo para leer el cuento en Ciudad Seva.
Delator de realidades
Con Blanco nocturno Ricardo Piglia vuelve a la novela, tras el éxito de Plata quemada hace 13 años. Reconocido como uno de los escritores latinoamericanos más importantes, el autor argentino ha creado un libro que arranca como una historia policiaca y deriva en la narración de una vida familiar en los años setenta donde entra en juego la ficción literaria y la realidad.
La vida como escritor de Ricardo Piglia comenzó en un momento más o menos preciso: en alguno de todos los días -o en cada uno de todos los días- que transcurrieron entre el mes de febrero y el jueves 3 de marzo de 1957. El error de paralaje puede corregirse pero en todo caso la huella primigenia de ese comienzo son unas líneas de su diario personal cuya primera entrada dice así: “3 de marzo de 1957 (Nos vamos pasado mañana.) Decidí no despedirme de nadie. Despedirse de la gente me parece ridículo. Se saluda al que llega, al que uno encuentra, no al que se deja de ver. Gané al billar, hice dos tacadas de nueve. Nunca había jugado tan bien. Tenía el corazón helado y el taco golpeaba con absoluta precisión (…) Después fuimos a la pileta y nos quedamos hasta tardísimo. Me zambullí del trampolín alto. Desde tan arriba las luces de la cancha de paleta flotaban en el agua. Todo lo que hago me parece que lo hago por última vez”.
La vida como escritor de Ricardo Piglia comenzó -sin que él lo supiera- en el verano austral de ese año en que tuvo 16, cuando su padre, Pedro Piglia, médico, peronista, perseguido y encarcelado en tiempos de antiperonismo furibundo en la Argentina, decidió que era más seguro abandonar la casa donde habían vivido siempre en Adrogué, un suburbio de la ciudad de Buenos Aires, y mudarse a un sitio donde pudieran inventarse un pasado u omitir, al menos, las partes difíciles. En esos años los kilómetros establecían también una distancia temporal, y los cuatrocientos que separaban a Buenos Aires de una ciudad de la costa atlántica llamada Mar del Plata parecían suficientes. De modo que en menos de un mes los integrantes de la familia Piglia -Pedro Piglia, Aída Renzi y sus dos hijos, Ricardo Emilio y Carlos- desmantelaron todo para empezar la vida en otra parte. El efecto colateral para uno de todos esos integrantes fue tan bueno como devastador: Ricardo, ese chico que apenas si cumplía con el colegio porque prefería frecuentar billares, bailes y partidos de fútbol, se quedó, de un día para otro, sin amigos, sin barrio, sin primos: sin mundo. Así, en una de las tardes de ese tiempo de yeso, en alguna de las habitaciones de la casa ya vacía, empezó a escribir, como defensa y como ataque, un diario -”3 de marzo de 1957: (Nos vamos pasado mañana.)”- y ese no fue el comienzo pero sí la huella primigenia de su vida como escritor. Siga leyendo Delator de realidades
Memorias del subsuelo
Después de Forrest Gump (Robert Zemeckis, 1994), ya no hay quien pueda tomar completamente en serio la filosofía, la religión y la historia de los Estados Unidos. Eso es porque la representación de lo real y el despliegue de la imaginación (en el país donde nació la Fábrica de Sueños), compite en igualdad de condiciones con el mudo devenir de las cosas. Dicho de otro modo: los Estados Unidos son el sueño de los Estados Unidos. Y viceversa.
Por eso, el sábado pasado, cuando la prensa mundial reportó una masiva concentración de republicanos y ultraconservadores frente a las escalinatas del monumento a Lincoln, en Washington, allí donde Martin Luther King había pronunciado en 1963 su célebre discurso “Yo tuve un sueño”, inconscientemente, nos pusimos a buscar en las fotografías el rostro rozagante, ingenuo y entrañable de Tom Hanks (es decir, el rostro de Forrest Gump). Y el domingo, cuando el presidente Barack Obama viajó a Nueva Orléans -corazón del castigado Sur norteamericano- para homenajear a las víctimas y sobrevivientes del huracán “Katrina” (respondiendo así, con otro gesto simbólico, a la bofetada de los conservadores), también nos pusimos a buscar a Forrest Gump en la multitud. Y seguro que estaba.
No es muy serio -insistimos- ponerse a analizar los íconos, los símbolos y puestas en escena en un país que ha sido históricamente saturado de íconos, símbolos y puestas en escena. Esos datos e historias que corren bajo la superficie son, a nuestro juicio, los más reveladores.
Jefferson blanqueó a su negra
Los líderes conservadores Sarah Palin y Glenn Beck (este último, admirador confeso del Ku Klux Klan) eligieron el verbo restore (reponer, restaurar) para identificar al nuevo frente político que se opone a la política “socialista” (sic) del presidente Obama. Siga leyendo Memorias del subsuelo
Paco Ibañez : “Mis padres son Yupanqui y Brassens, yo estoy en el medio”
El hombre que convirtió en canción la mejor poesía iberoamericana se muestra tal cual es, con sus amores y sus odios. Reivindica a Atahualpa y a las Madres, despotrica contra el dinero y contra los premios. Y hasta se la agarra con el fútbol, “que idiotiza a las masas
Hubo una vez un hombre que musicalizó y cantó a García Lorca y a César Vallejo, a Neruda y a José Agustín Goytisolo, a Rafael Alberti y a Luis de Góngora. A León Felipe, Antonio Machado, Nicolás Guillén, Luis Cernuda. Los versos que hasta entonces eran pura poesía se ensancharon en su voz y en su guitarra. Su obra es, de algún modo, parte del patrimonio de las letras castellanas. Y, sin embargo, Paco Ibáñez nunca escribió poesía: sólo alguna que otra canción, ha dicho. Sin ser poeta, fue el responsable de llevarla a tantos, vueltas canción, casi hechas a su medida. Por algo ha habido quienes, como el mismo Neruda, fueron con sus versos a pedirle que los hiciera suyos. O quienes, como Goytisolo o Alberti, han compartido espectáculos con él. Hoy y mañana, el hombre que volvió canción la poesía actuará en Buenos Aires. Este Paco Ibáñez en concierto –a partir de las 21.30, en el Teatro Coliseo, Marcelo T. de Alvear 1125– sellará su quinta visita a la Argentina.
Paco Ibáñez tiene fama de ser un cabrón encantador –fama que irá encontrando anclajes posibles a lo largo de la entrevista– y Buenos Aires lo recibe con un paisaje a su medida: una lluvia persistente. “Es una lluvia hermosa, parece inventada por Raúl González Tuñón”, agradece, y, recién llegado, asegura que ya se siente como en casa. “Aquí es final de invierno y vengo de un final de verano. Es lo único que puedo decir que siento que ha cambiado; por lo demás, me da la impresión de que he salido de casa, he ido a dar un paseo y me encuentro en Buenos Aires. O estoy en una provincia argentina en Barcelona, o en una provincia española dentro de Argentina, no lo sé. Estoy confundido, digamos. Pero de momento sé que estoy en Buenos Aires, no se preocupe.” Siga leyendo Paco Ibañez
