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Letras vueltas

Can We Change The World? | La Escuela de Fráncfort y el ‘cóctel Molotov’ | II Conferencia Internacional sobre Literatura Centroamericana Contemporánea | Gay Talese: “La política me repele, está enviciada, alejada de las necesidades de la gente” | Cartas de Walsh antes de Walsh | El diccionario como cementerio | Confesiones de la carne según Foucault | De la teoría a la crítica del discurso | II Encuentro Internacional Movimiento MPI y Grito de Mujer | El duelo del punk convertido en danza | Las ciudades del Caribe | Hannah Arendt y Gershom Scholem: la librepensadora y el viejo sionista | Eduardo Lalo: “Se acercaron de editoriales poderosas y les dije que no; no creo en ellos” | Precariedad de las listas | Peligra un tercio de las lenguas que se hablan en el mundo | René Rodríguez Soriano: En la literatura dominicana faltan lectores y sobra gente que se cree que es escritor  | Una escritora desacatada | El cuento clásico de la semana | Las oraciones no son a prueba de balas. 

La Escuela de Fráncfort y el ‘cóctel Molotov’

Marcuse, Benjamin, Adorno y sus seguidores profetizaron algunos de los males del presente: el imperio tecnocrático, el consumismo o la colonización de las mentes. Una gran biografía coral analiza las paradojas de una filosofía que supo retratar el mundo pero no hizo nada por cambiarlo.

El 15 de mayo de 1942 Bertolt Brecht anotó en su diario: “Con [Hanns] Eisler en casa de Horkheimer a comer. Al salir, Eisler sugiere para la novela de Tui: la historia del Instituto de Investigaciones Sociales de Fráncfort. Un anciano muy rico muere; preocupado por el sufrimiento del mundo, deja en su testamento una cantidad sustancial de dinero para establecer un instituto que investigará la causa de la miseria… que, naturalmente, es él mismo”. Brecht tenía un radar muy fino para las contradicciones y, desde sus mismos inicios, la historia de la Escuela de Fráncfort estuvo plagada de ellas. En efecto, en 1922 Félix Weil le pidió dinero a su padre —el exportador de cereales más importante del mundo— para organizar en Ilmenau unas jornadas de estudios marxistas a las que asistieron Georg Lukács, Karl Korsch o el legendario espía soviético Richard Sorge. Dos años después, Weil fundó en Fráncfort el Instituto para la Investigación Social, al que Max Horkheimer dio un rumbo innovador y original cuando, en 1930, se convirtió en su director con la estrecha colaboración de Theodor Adorno, que, a su vez, colocó a Walter Benjamin en la órbita de la institución.

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En 1962, 20 años después de que Brecht y Eisler se echaran unas risas a costa del Instituto de Weil, Lukács escribió un virulento texto contra Adorno y otros intelectuales progresistas. Lukács entendía el compromiso con la causa del proletariado como un salto de fe —una conversión, en un sentido muy literal— que conllevaba tensiones y sacrificios personales. Los marxistas occidentales, en cambio, llegaban a asomarse al pozo sin fondo de los problemas e injusticias del capitalismo… y allí se quedaban. El Gran Hotel Abismo, decía Lukács, ha sido erigido precisamente al borde de esa sima para dar acomodo a las mentes inquietas: “Se vive aquí en la más exuberante libertad espiritual: todo está permitido; nada escapa a la crítica. Para cada tipo de crítica radical —dentro de los límites invisibles— hay habitaciones especialmente diseñadas. (…) Toda forma de embriaguez intelectual, pero también toda forma de ascetismo, de autoflagelación, está igualmente permitida”. Siga leyendo La escuela de Fráncfort

II Conferencia Internacional sobre Literatura Centroamericana Contemporánea

La XV Feria Internacional del Libro de Guatemala (Filgua 2018) se celebrará en Fórum Majadas en la Ciudad de Guatemala entre el 12 y el 22 de julio, 2018.

Filgua fue creada como una actividad cultural dirigida a la promoción del libro y la lectura en el país y para promover la libre circulación del libro en Centroamérica y el intercambio de ideas y expresiones artísticas y culturales.

En la XV edición de Filgua se incluirá la participación de más de 20 escritores centroamericanos, numerosas presentaciones de libros y la II Conferencia Internacional sobre Literatura Centroamericana Contemporánea. Esta última complementará el ciclo de presentaciones y entrevistas de escritores con el público, así como las presentaciones de libros.

Es por ello por lo que el Comité Organizador convoca a críticos, académicos, escritores, a participar en la II Conferencia Internacional sobre Literatura Centroamericana Contemporánea a celebrarse los días 18, 19 y 20 de julio, 2018.

Propuesta de ejes temáticos:

  • Literatura y globalización (culturas locales/regionales/transnacionales, migración y transnacionalismo)
  • Literatura y multi/interculturalidad (literaturas indígenas, literaturas afro-centroamericanas)
  • Literatura, memoria e historia
  • Literatura y estudios de género
  • Literatura e intermedialidad
  • Literatura y políticas editoriales
  • Literatura y teoría cultural
  • Literatura infantil centroamericana

Las propuestas de ponencias deberán ser enviadas por correo electrónico a [email protected] o a [email protected] antes del 31 de marzo, 2018. Las propuestas de ponencias deberán incluir el título y un resumen de un máximo de una página o 250 palabras detallando el marco crítico de su trabajo y los textos de literatura centroamericana contemporánea que su trabajo explora, así como el nombre y la afiliación institucional del autor/de la autora de la propuesta.

El día 15 de mayo, 2018 el Comité Organizador anunciará la selección de las propuestas a presentarse durante esta conferencia en el marco de la Feria Internacional del Libro de Guatemala. Los participantes en la II Conferencia Internacional sobre Literatura Centroamericana Contemporánea deberán enviar por correo electrónico antes del 10 de junio, 2018 un archivo en word de su trabajo para ser considerado para la publicación de las ponencias en las memorias de este congreso. Este archivo deberá seguir el formato editorial del MLA. Más información en Filgua

Gay Talese: “La política me repele, está enviciada, alejada de las necesidades de la gente”

Gay Talese repasa su libro ‘El puente’, que se publica en España 50 años después de su edición en inglés. “Soy un escritor lento, no tomo atajos, doy lo mejor de mí mismo”, afirma.

Gay Talese es delgado y algo traslúcido. Traje de tres piezas, zapatos de 3.000 dólares (2.400 euros) y, en la mano, un sombrero color crema del que en cualquier momento pueden salir Frank Sinatra y su voz de platino. La leyenda viva del nuevo periodismo aguarda en el bar The Champagne del decimonónico Hotel Plaza, en Manhattan. “Si uno se viste para un funeral, por qué no vestirse para la vida”, sentencia. Hoy está de buen humor. Ha venido a hablar de El puente, el libro que Alfaguara publica ahora por primera vez en español. La obra describe las historias humanas que rodearon el levantamiento del puente que une Brooklyn con Staten Island. Considerada una de las cumbres del periodismo del siglo XX, han transcurrido más de 50 años desde que Talese la escribió. Tiempo suficiente para emitir juicio. 

¿Qué ha sentido al releerla?

Pues me he vuelto a ver a mí mismo, he vuelto a visitar mi juventud. 

¿Y le ha gustado?

Sí, claro. Mire, mi vida son los otros. Yo me he conocido conociendo a otros; me he descubierto descubriendo a los demás. Y en este libro los he vuelto a reencontrar.

¿Y pasado todo este tiempo, no cambiaría nada?

No. Soy un escritor lento, primero recojo mucha información, luego escribo y reescribo hasta que no puedo más. Pero no tomo atajos, doy lo mejor de mí mismo. No me arrepiento de lo que hice.

¿Y cómo dosifica tanta información?

Busco una escena y luego desarrollo la película. Todo lo que escribo tiene una imagen. Pero lo más difícil no es eso, lo más difícil es hacer fácil la lectura. Siga leyendo Gay Talese 

Cartas de Walsh antes de Walsh

La correspondencia del escritor con el estadounidense Donald Yates revela su relación con Borges, previa a encarar Operación Masacre.

“Cartas” y “Notas al pie”, los cuentos publicados en Un kilo de oro, las cartas sobre su hija María Victoria, las “cartas polémicas” que constituyeron uno de sus últimos proyectos de escritura en torno a la dirigida a la Junta Militar en marzo de 1977, inscriben en la obra de Rodolfo Walsh una variante particular en su culto del relato breve y la fidelidad a la prosa despojada y certera. En ese conjunto falta lo que parece ser su práctica más consecuente y ortodoxa del género epistolar: la correspondencia que mantuvo durante una década con el profesor y escritor estadounidense Donald Yates (1931-2017), un especialista en la literatura policial latinoamericana.

Las cartas de Walsh a Yates –un total de 28 textos, cada uno de varias carillas escritas a espacio simple– se encuentran depositadas en la Universidad de Michigan y serán publicadas este año por Ediciones de la Flor, en un volumen al cuidado de Juan José Delaney, quien las obtuvo, bajo el título Rudy y el amigo americano. Cartas de Rodolfo Walsh a Donald Yates. “Es otro Walsh, antes del compromiso político”, adelanta el compilador.

La correspondencia documenta los tempranos proyectos y las opiniones políticas y literarias de Walsh y revela circunstancias desconocidas, como el trato que mantuvo con Borges entre 1954 y 1955. A la vez, abre nuevos sentidos para pasajes muy citados de su obra: así, “la novela que planeo escribir”, mencionada al pasar en el prólogo de Operación Masacre, es descripta a través de sucesivas cartas a Yates. Siga leyendo Cartas de Walsh  

El diccionario como cementerio 

No solo son mortales los libros, también lo son las palabras que desaparacen, se tornan ambiguas o cambian de significado.

Quien oye de continuo otro idioma a su alrededor tiene a veces la tendencia a sumergirse profundamente en su propia lengua, más o menos como un submarinista. Existe un diccionario de la lengua neerlandesa cuya redacción se inició en 1864 y que por fin se ha terminado recientemente. La primera vez que vi el diccionario completo, un interminable número de volúmenes que parecían ocupar metros de espacio, fue en la Universidad de San Diego. En mi casa de Ámsterdam están todos por el suelo —no tengo otro sitio donde colocarlos—. A veces paso horas enfrascado en la lectura del diccionario y me siento entonces como dentro de un batiscafo que desciende hacia las profundidades infinitas de mi lengua, donde habitan palabras que nunca he visto ni leído, nombres de objetos extinguidos, oficios inconcebibles, variantes lingüísticas y sinónimos que ya nadie conoce, citas extraídas de poemas ya desaparecidos y libros que deben probar que esas palabras o expresiones existieron alguna vez de verdad en un tiempo que ya quedó atrás para siempre. Es un mundo extraño ese de las profundidades. Me gusta pronunciar en voz alta las palabras naufragadas para que parezca que vuelven a la vida al menos una vez más, pero al cabo de un par de horas regreso al mundo donde han perdido su validez y es como si llegara a un país extranjero con billetes de banco sin valor. Siga leyendo El diccionario

Confesiones de la carne según Foucault

El 25 de junio de 1984 fallecía Michel Foucault. Una de las cláusulas del testamento redactado en 1982 establecía “pas de publication posthume”, es decir, ninguna publicación póstuma. A pesar de ello, no dejaron de aparecer trabajos de su autoría. En 1994 se publicó en francés una edición en cuatro tomos titulada Dichos y escritos, que reunía textos mayormente breves ya publicados en vida del autor, es decir, sin ninguno estrictamente póstumo.

A partir de 1997 comenzaron a publicarse sus cursos en el Collège de France, ya que por haber sido leídos en clases públicas y grabados con la autorización del propio Foucault podían considerarse como ya publicados de manera oral. Más recientemente, aparecieron otros cursos, artículos, conferencias, diálogos y, sobre todo, su tesis complementaria de doctorado. En ninguno de estos casos se trataba de un inédito en sentido estricto: ya circulaban registros orales, ya existían versiones en otros idiomas, o nuevas versiones ampliadas. Si exceptuamos algunos textos breves, entonces, Las confesiones de la carne, el cuarto volumen de la Historia de la sexualidad que acaba de publicarse en Francia, es el primer inédito de Foucault en sentido estricto.

Foucault había publicado el primer volumen en 1976 y los siguientes, el segundo y el tercero, ocho años después, en 1984, poco antes de morir. Pero lo cierto es que también había enviado el manuscrito de Las confesiones de la carne para que fuese publicado, aunque ya no tendría ni el tiempo ni las fuerzas para realizar las correcciones requeridas por la transcripción editorial. Entre idas y vueltas, fueron necesarios casi treinta y cinco años para que, finalmente, este volumen llegase a las librerías. Siga leyendo Confesiones sobre la carne 

De la teoría a la crítica del discurso 

En los primeros años se configuran las preocupaciones de la Escuela de Fráncfort, dominadas por la idea de un saber global.

Es un lugar común hablar de las tres generaciones de la Escuela de Fráncfort. La primera y fundacional abunda en figuras destacadas: Theodor Adorno y Max Horkheimer, pero también Herbert Marcuse o Walter Benjamin, por citar sólo los que han tenido una mayor influencia posterior. La segunda incluye a Jürgen Habermas, Karl-Otto Apel o Claus Offe. Axel Honneth, actual director del Instituto de Investigación Social, nombre oficial del centro, es la figura más destacada de la tercera. Entre quienes han mantenido relación con el Instituto valga citar a Hannah Arendt o ­Ernst Bloch.

Los primeros pensadores vivieron dos etapas diferentes. La primera va desde la fundación, en 1923, hasta la expatriación en la época nazi. Varios de ellos se establecieron en Estados Unidos tras un periplo por Ginebra, París y Londres. La segunda incluye la reanudación de los trabajos tras la II Guerra Mundial. En medio quedan los avatares de los exilios, con consecuencias tan distintas. Así, Marcuse, aunque falleció durante un viaje a Alemania, permaneció en Estados Unidos y su obra tuvo un impacto notable sobre los movimientos políticos de los sesenta. Benjamin murió en Portbou al intentar escapar del régimen nazi. Adorno y Horkheimer retornaron a sus trabajos en la “teoría crítica”, pero en sus obras posteriores hay un poso de amargura ante la evidencia de que la historia no era como habían imaginado y que la clase obrera no había actuado como muchos teóricos de la izquierda esperaban. Siga leyendo De la teoría a la crítica 

II Encuentro Internacional Movimiento MPI y Grito de Mujer  

El Movimiento Mujeres Poetas Internacional (MPI) Inc. en asociación con la marca Grito de Mujer® con sede en la República Dominicana, invitan a su 2do. Encuentro Internacional con poetas, artistas, amigos y colaboradores de la causa Grito de Mujer, a celebrarse en la ciudad de Toluca, y la ciudad de México, del 1ro. A 5 de marzo, 2018.  La meta será compartir la causa que ha unido a cientos de personas y más de 70 países en todo el mundo, para rendir un homenaje mediante diversos eventos culturales al rol de la mujer en la sociedad y las diversas formas de violencia que esta sufre.

Este encuentro incluirá un programa cultural entretenido con artistas y poetas nacionales e internacionales invitados desde distintas localidades de México, iniciando con el jueves 1ro de marzo a las 4:00 pm. Con la presentación de la Antología “Faros de Esperanza” y recital de poesía en homenaje a las madres, en la Sala Adamo Boari del Palacio de Bellas Artes en la Ciudad de México. Continuando el viernes 2 de marzo con un encuentro cultura por distintos centros educativos y a las 7:00 pm con el Concierto de la Orquesta Sinfónica del EDOMEX en la Sala de Conciertos Felipe Villanueva. El sábado 3 de marzo, se estará llevando a cabo el recital apertura de la cadena mundial del 8vo. Festival Internacional de Poesía y Arte Grito de Mujer: “Faros de Esperanza” que, rendirá tributo en alrededor de 32 países, a todas las madres del mundo, muy en especial, a todas aquellas madres, pilares de la sociedad y comprometidas con la crianza por una vida libre de violencia, y a las que han perdido sus hijas a causa de esta. En la noche del 3 de marzo, el MPI estará homenajeando a los colaboradores destacados de la causa GM invitados, así mismo se tendrá un compartir a partir de las 6:00 pm en el Museo José María Velazco. En la mañana del día 4 de marzo se contará con la Exhibición de Vehículos de lujo a cargo del “Club de los Amigos del Mustang”, en el Zócalo de Toluca, y a las 3:00 pm en Plaza las Américas de Metepec, se llevará acabo de la exposición individual “Faros de Esperanza” del pintor dominicano Yan Páez, junto a otras actividades culturales que incluirán poesía, danza, cuenta cuentos, música, etc. Este evento es gratis, y estará abierto a todo público. El día 5 de marzo habrá recorrido por la ciudad de Toluca para los poetas extranjeros que se queden por más tiempo.

 

Para conocer todo el calendario de Grito de Mujer tanto en México como en otros países, puede visitar la página www.gritodemujer.com sección calendario.

El duelo del punk convertido en danza

A los 71 años, la música, poeta y artista visual vive una segunda edad de oro. Recitará poesía y un concierto.

A fines de la década del 60, una jovencísima Patti Smith caminaba las calles de Manhattan para asistir a las lecturas de los poetas de la generación Beat, a quienes asiduamente se cruzaba por el barrio de Chelsea, o incluso por los pasillos del hotel homónimo que durante un tiempo fue su “hogar”. Tal vez nadie imaginó en ese momento que aquella muchacha flaca, de aspecto tímido y desgarbado y pelo lacio siempre sobre el rostro, amante de la poesía de Rimbaud, Yeats y William Blake, que vivía con casi nada salvo su mazo de tarot y el collar persa que le había regalado a poco de conocerse su novio/amigo Robert Mapplethorpe, iba a llegar a ser uno de los referentes más importantes de la música punk en todo el mundo. Menos aún podríamos imaginar que muchos años después, ya cumplidos sus setenta, la misma artista sería igualmente reconocida como música que como poeta, que ganaría el National Book Award entre otros premios literarios, y que participaría de diversas muestras de fotografía, como autora y curadora. El caso Patti Smith es singular porque conjuga con la misma fuerza los ruidosos destellos del punk con cierto romanticismo del siglo XIX. Su obra define menos una estética que un espíritu. Siga leyendo Patti Smith 

Las ciudades del Caribe  

Aunque la conquista y colonización que dieron inicio a esta ‘frontera imperial’ (denominación con la que tejió Juan Bosch su portentosa narrativa histórica) enlazaron los países atlánticos en un triángulo que va desde Cádiz a Senegal y desde ella a las costas atlánticas de las Indias Occidentales, el mar que lleva el nombre de los aguerridos indígenas caribes (guerreros y ‘antropófagos’, [Colón, 1493), las ciudades principales alternan su ubicación entre mar y océano. La Habana y San Juan son las reinas del Atlántico, mientras que Santo Domingo, Santiago de Cuba y Pointe-Á-Pitre, conforman ciudades que miran hacia el mar interior, nuestro Mediterráneo de flujos, máquinas, piratería y navegación convoyada, como las concebía Antonio Benítez Rojo.

Cada ciudad tiene su propia historia. Los hechos que la particularizan. Los tiempos que marcaron sus auges, esplendor, las épocas de ruinas y brillantez. Son ciudades puertos en la espera de un contacto con la metrópolis. Los hilos que las unen quedaron guardando en los infolios del Archivo de Sevilla, en cuya Torre del oro llegaron los caudales guardados por celosos veedores, tesoreros reales, que no dejan de aplicar el quinto real.

Las ciudades del Caribe fueron diseñadas de forma moderna. Con su juego de damero, calles muy bien trazadas. Las atlánticas como La Habana mirando al mar, sin un río que las determine; San Juan tiene una mirada atlántica determinada por una hermosa bahía. Su entrada guardada por el Morro y amurallada por los ingenieros del rey, los italianos Antonelli, tomó la forma de una gran ciudad medieval; sus puertas, la de San Juan, la de Santiago y la Puerta de Tierra y la de San Justo se cerraban a ciertas horas de la tarde mientras sus habitantes oraban otros permanecían en los garitos y en sus mentideros.  Siga leyendo Las ciudades del Caribe

Hannah Arendt y Gershom Scholem: la librepensadora y el viejo sionista 

La correspondencia entre estos dos grandes intelectuales del siglo XX recoge sus sonadas polémicas en torno al movimiento judío, pero también su empeño en salvar el legado de Benjamin.

En estos tiempos actuales, ahítos de pasiones políticas desbordadas, constituyen una cura eficaz contra la inercia del pensamiento los escritos de Hannah Arendt (1906-1975), judeoalemana, exiliada a causa del nazismo y ciudadana norte­americana. Sus obras están presentes en castellano, bien traducidas y con abundantes reediciones. La editorial Página Indómita, por ejemplo, publicó recientemente algunos de sus artículos; en 2017 vieron la luz la sintética biografía intelectual de Arendt firmada por José Lasaga (Eila), y otra visión general de sus ideas de Agustín Serrano (RBA). Ahora, Trotta publica las cartas cruzadas entre Arendt y el célebre estudioso de la cábala y la mística judía Gershom Scholem (1897-1982). Ambos corresponsales se profesaban mutuo afecto y admiración, lo cual no impidió que tuvieran sus desencuentros intelectuales, al tener visiones diferentes en asuntos tan cruciales como el sionismo o la interpretación del antisemitismo.

La edición original de esta correspondencia es reciente. En 2010 apareció completa por primera vez en alemán en la magnífica edición de Marie Luise Knott; en ésta se basa la excelente traducción castellana.

Una parte mínima de estas cartas se conoce en español: las misivas en las que Scholem polemizó con Arendt a raíz del escándalo mundial causado por la publicación en 1963 en Estados Unidos de su libro Eichmann en Jerusalén. Un informe sobre la banalidad del mal (Lumen). El resto, en las que se trata mucho de Walter Benjamin y de los desvelos por publicar sus escritos, así como otras tantas cartas en las que los corresponsales abordan asuntos vinculados con su mutua cooperación con la Jewish Cultural Reconstruction —asociación para la restitución de los bienes culturales judíos requisados por los nazis—, son inéditas y revelan aspectos del trabajo de Arendt en Estados Unidos y Europa sobre los que se sabía poco. Siga leyendo Arendt y Scholem 

Eduardo Lalo: “Se acercaron de editoriales poderosas y les dije que no; no creo en ellos”

Es la sexta vez que el escritor, fotógrafo y cineasta puertorriqueño Eduardo Lalo (1960) visita la Argentina. En esta ocasión, llega como jurado internacional del premio literario de la Fundación El Libro, que se entregará durante la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires.

La obra más conocida de Lalo en el país es su novela Simone, por la que en 2013 obtuvo el Premio Rómulo Gallegos y que ya lleva vendidos más de diez mil ejemplares. Además, publicó La inutilidad e Intemperie, los poemas y dibujos de Necrópolis y Los países invisibles, ensayo en el que expone sus hipótesis sobre los mecanismos de invisibilización cultural.

El escritor caribeño anticipa que en la FIL se presentará una nueva novela, Historia de Yuké. Crítico de la geopolítica cultural actual, Lalo reconoce que la difusión de obras de creadores de países pobres no tiene la misma fuerza que la de los que invierten mucho en esa circulación. 

-¿Hay ficciones tuyas ambientadas en la Argentina?

-No todavía. Hubo un intento, pero un texto pide mucho tiempo de desarrollo. A mí me gusta llamarlos anotaciones; a veces, esas anotaciones son muy sofisticadas, extensas y piden revisiones. Hubo una historia en Buenos Aires, pero no estaba convencido. Hay que esperar. 

-¿A qué te referís con “anotaciones”? Tu novela más leída aquí, Simone, se presenta como un cuaderno de notas.

-Para mí, el género es la escritura. Este asunto de dividirlo en novela, poesía, ensayo, cuento es algo útil para los que organizan librerías y para una mala educación escolar. Para gran parte de la historia de la literatura, esa división es inexistente. En cierta práctica, la escritura deviene en literatura. Llegué a ver un cansancio en los “géneros reyes” de la literatura latinoamericana, la novela y la poesía. Luego de esa generación triunfal del boom, las novelas eran un bodrio. Mi búsqueda fue encontrar la literatura que a mí me gusta leer. Hace poco empecé el primer volumen de Los diarios de Emilio Renzi, de Ricardo Piglia. Él es un escritor de cuadernos. Siga leyendo Eduardo Lalo 

Precariedad de las listas 

Las antologías no documentan lo permanente sino lo fugaz. La escritura más viva es aquella que encarna las prisas del presente.

Todo lo que favorezca la construcción de una esfera dialógica es positivo, pero esa plataforma debería ser transatlántica para no ser paternalista. Es irónico que hace 10 años lamentábamos que el canon (toda selección es un canon, y no tiene nada de malo, porque todo canon busca gravitar pero es precario) fuera dictaminado por las editoriales españolas y su armada inflexible de críticos localísimos. Inversamente, tampoco tiene sentido elegir a los “mejores” latinoamericanos, dejando de lado a los españoles, como ha hecho Bogotá 39. El destino de un escritor no es el mercado sino el lector. Creer que la promoción y la difusión mejoran la función literaria es ignorar que las reglas del mercado son fortuitas y primarias; la literatura es otro mundo.

Desde los balances y anticipaciones del año 2000, la lectura misma se nos volvió la primera tierra firme del XXI. Algunos llegamos a creer que la lectura nos haría mutuos, sumando orillas y apostando por lo nuevo. En la Feria del Libro de Guadalajara postulamos una plataforma de Novísimos, que una década después define la actualidad. Entre 2003 y 2008 practicó la inclusión, y sumó a Jorge Volpi, Rodrigo Fresán, Ignacio Padilla, Cristina Rivera Garza, Eduardo Paz Soldán, Andrea Jeftanovic, Iván Thays, Florencia Abbate, Guadalupe Nettel, Jorge Carrión, Armando Luigi, Margarita Posada, Luis Hernán Castañeda, Yanna Hadatty Mora, Juan Francisco Ferré, Isaac Rosa, Carmen Velasco, Mónica Lavín, Luis Vicente Mora, Javier Fernández, Pedro Ángel Palou, Lina Meruane, Vivian Abenshushan, Mayra Luna, Liliana Blum, Magali Velasco, Imma Turbau, Eunice Shade, Mariana Enríquez, Nicolás Cabral, Pedro Cabiya, Ezio Neyra, Mariño González y Claudia Ulloa. Estos foros anuales no postulan otra lista, son un mapa del nuevo siglo. Siga leyendo Precariedad 

Peligra un tercio de las lenguas que se hablan en el mundo

En suma, son más de siete mil y perecen cuando las usan menos de mil personas; en el Día Internacional de la Lengua Materna, la Unesco hace un llamado a conservarlas.

CIUDAD DE MÉXICO.- Cinco siglos atrás, el navegante Américo Vespucio supo que sus visiones no bastaban para que el Nuevo Mundo que lo asombraba en verdad existiera: además, debía nombrarlo. De otro modo, las impresiones de sus viajes se deslizarían como las aguas que surcaba, para perderse en el olvido. Su afán por nombrar fue el germen de la correspondencia con sus mecenas. Y sirvió al cartógrafo alemán Martin Waldseemüeller para rodear de agua la porción de tierra desconocida que surgía separada de Asia, en el primer planisferio que contiene a América, Universalis Cosmographia, de 1507.

Hoy se celebra el Día Internacional de la Lengua Materna, por la que cada destello de realidad recibe un nombre y comienza a existir. Proclamado por la Unesco, se conmemora ese don por organizar la información que recibimos del mundo. También, la facultad de la memoria para que una sola palabra arrastre la corriente de recuerdos que creíamos naufragados. Es sobre dos orillas, escribió Carlos Fuentes en La gran novela latinoamericana, que surge la lengua: la memoria y la imaginación; “su signo es la escritura, posterior a la oralidad de Colón y Vespucio”.

Más de 7099 lenguas se hablan en el mundo. Un tercio de ellas están en peligro, con unos 1000 hablantes, según el Ethnologue Database 2017, perteneciente al Summer Institute of Linguistics, con sede en Dallas, Texas. Siga leyendo Lenguas del mundo en peligro 

René Rodríguez Soriano: En la literatura dominicana faltan lectores y sobra gente que se cree que es escritor

Conversar con René Rodríguez Soriano es, para mí, tan grato como leer sus libros. Nuestros encuentros en Miami, casi siempre, van acompañados de un sabroso cortadito y del rico sabor de un sándwich Elena Ruz del Restaurante Versailles, pero en este nuevo encuentro, desayunamos en Buena Vista Deli del Miami Design District.

Como amante de la literatura este prolífico escritor ha dedicado gran parte de su vida a leer, a impulsar a escritores emergentes y a construir una sólida obra de la que platicamos, sorbo a sorbo, mientras la ciudad nos regala un sol estupendo. 

René, vienes a Leer en Altamira Libros. Hablemos de este evento

Voy a presentar Jugar al sol que es una selección de mis libros de cuentos, hecha por el escritor santiaguero Máximo Vega. Además, también leeré del libro No les guardo rencor papá, un texto centrado en la expedición del 14 de junio de 1959. 

Has cultivado la poesía y la narrativa, ¿hacia dónde te estas inclinando más, en estos momentos de tu producción literaria?

Al del lector. Yo leo más de lo que escribo. 

¿Qué estás leyendo ahora?

Estoy re leyendo En el tiempo de las mariposas pues, precisamente, vine a la Florida a un Maratón de Lectura de Julia Álvarez. 

¿De los poetas dominicanos que has leído cuál es imprescindible para ti?

Franklin Mieses Burgos, porque creo que en él hay toda una escuela de dónde aprender y un imaginario que todo escritor quisiera conocer y penetrar. También puedo hablarte de Aída Cartagena Portalatín, Máximo Avilés Blonda y Marcio Veloz Magiolo, cuya poesía es extraordinaria, aunque no es tan conocida como su narrativa.  Siga leyendo René Rodríguez Soriano

Una escritora desacatada

Después de haber ganado el Booker Price con El dios de las pequeñas cosas, la escritora india Arundhati Roy dejó la ficción por casi veinte años y si bien se dedicó a hacer libros de investigación periodística y denuncia, llegando inclusive a ser encarcelada por desacato a la autoridad, recién ahora regresa a la novela con El ministerio de la felicidad suprema, donde desarrolla la historia de una mujer musulmana intersex, con toda la complejidad histórica, antropológica y cultural que genera en su entorno.

En 1997, John Berger recibió a Arundhati Roy en su casa de las afueras de París. La primera novela de la escritora india, El dios de las pequeñas cosas, había ganado el Booker Prize ese año y se convirtió en el debut literario más explosivo del momento, traducida a treinta idiomas. Roy leyó algunos párrafos de un nuevo texto que estaba escribiendo. Berger dijo: “Ésa es tu segunda novela. Escribila”. Ella volvió a Nueva Delhi. Pensaba hacerle caso a su maestro.    Al fin y al cabo, había labrado su destino    de escritora cuando eligió como epígrafe de El dios… la frase de Berger “Nunca más volverá a contarse una historia como si fuera la única”.  Siga leyendo Una escritora 

El cuento clásico de la semana 

Incluimos el cuento clásico de la semana, seleccionado por Luis López Nieves. Ruido de pasos, por Clarice Lispector (1920-1977), una de las figuras más importantes de la literatura brasileña del siglo XX. Se destacó tanto en el cuento como en la novela.  Pulse sobre el título para leer el cuento en Ciudad Seva. 

Las oraciones no son a prueba de balas

 

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