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	<title>mediaisla &#187; Accidentes</title>
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	<description>Puente de palabras vivas</description>
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		<title>El «Saturnario» de Rey Andújar: un boulevard de sueños rotos</title>
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		<pubDate>Sat, 30 Jul 2011 10:50:55 +0000</pubDate>
		<dc:creator>mediaIsla</dc:creator>
				<category><![CDATA[Accidentes]]></category>

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		<description><![CDATA[JOCHY HERRERA &#124; Entre la autobiografía y la ficción, Andújar sacude y redefine la calle, el getto y el habitat existencial de hombres y mujeres expatriados, que no apátridos; y como tal, se hace necesario comprender estos textos desde dentro y desde fuera de sus realidades físicas.  Hay, a veces, muertes en la podredumbre; muertes [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong><a href="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2011/07/Portada-SATURNARIO.jpg"><img class="alignright size-medium wp-image-7254" title="Portada-SATURNARIO" src="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2011/07/Portada-SATURNARIO-188x300.jpg" alt="" width="240" height="334" /></a>JOCHY HERRERA | Entre la autobiografía y la ficción, Andújar sacude y redefine la calle, el <em>getto </em>y el habitat existencial de hombres y mujeres expatriados, que no apátridos; y como tal, se hace necesario comprender estos textos desde dentro y desde fuera de sus realidades físicas.</strong> </p>
<p>Hay, a veces, muertes en la podredumbre; muertes donde la vida, gangrenada, se le escapa a pedazos al fenecido, ocasiones donde la desazón se encuentra encerrada</p>
<p>—<em>Locked</em>— tras las paredes de una cierta <em>ética</em> de la mortalidad; muerte circunscrita entre personajes que construyen la ficción del otro mientras respiran cobijados tras íconos del Mercado y desesperanzas de nombre y apellido <em>exilio</em>. Hay, sencillamente, sueños de volver, o tal vez de escapar, desde hacia un curioso territorio ignorado —<em>Mierdópolis</em>—donde solamente la guitarra del <em>Terror</em> puede conjugar la lógica de Washington Heights con la nostalgia de Villa Duarte y la de un barrio boricua llamado La Perla. Son éstas algunas de las historias plasmadas en las páginas de <strong>Saturnario</strong> (Editora Nacional, 2011), Premio Letras de Ultramar, Ministerio de Cultura, República Dominicana, el más reciente libro de Rey Andújar (Santo Domingo, 1977). Catorce historias de sueños rotos en el boulevard de la vida.           </p>
<p>No habla esta colección únicamente de islas ni representaciones diaspóricas de naciones fracturadas; dibuja también identidades sexuales heridas y en construcción, pasiones y nostalgias de carne y hueso trazadas por un escritor a todas luces atormentado; atestiguamos en las páginas de <em>Saturnario</em> el incesante imaginario del joven autor que ha reinventado el estilo de la cuentistíca antillana contemporánea amenazando el docto lenguaje y la forma tradicional con la certeza del idioma diario. El de las palabras-metáforas de un <em>diyei</em> que sufre de <em>tembleques</em> cuando una <em>chamaca</em>, una <em>jeva</em>, y no un <em>sanquipanqui</em> que se está <em>tragando un</em> <em>cable</em>, le invita a bailar, a <em>manosearse</em> o a <em>darse lengua</em> en un <em>colmadón</em> lleno de <em>panas </em>que sólo buscan <em>janguear</em> en paz. Y sin <em>enfogonarse</em>,  <em>furnitura</em> olvidada, tiene la <em>cachaza</em> de entrarle a <em>coñazos</em> al sujeto e irse a la <em>singadera </em>en una cocina oscura, y luego hablamos.           </p>
<p>Este libro, brevario del emigrado que nunca se fue ni que tampoco regresa, adolece del adorno, del vestido de la hipocresía de la palabra rebuscada; es, por el contrario, una fresca sacudida al lector quien no cesa de sorprenderse ante la contundencia del ser anónimo boricua en el Bronx o <em>dominicanyork</em> del alto Manhattan; ambas, formas sucedáneas de la nacionalidad caribeña que se forja más allá del Atlántico. Del existir tras los confines equidistantes del triángulo que define un tráfico de vías rotas: la nación dejada atrás que ha expulsado a sus hijos, y la nueva tierra que arropa el ser del emigrado.           </p>
<p>Entre la autobiografía y la ficción, Andújar sacude y redefine la calle, el <em>getto </em>y el habitat existencial de hombres y mujeres expatriados, que no apátridos; y como tal, se hace necesario comprender estos textos desde dentro y desde fuera de sus realidades físicas. Debe retomarse el discurso de sus ideas despojándonos del rigor crítico encasillado y de la mirada “académica” a fin de permitirnos que ellos nos “azoten como un viento alisio desatado en plena tormenta”. Es decir, hay que dejarse alucinar por ese presente que dos islas comparten entre aviones, yolas y otras desavenencias. Es por ello que hemos conversado con Rey Andújar sobre su <strong>Saturnario</strong>. </p>
<p>—<strong>¿Cómo motiva tu experiencia de <em>multiemigrado</em> a </strong><strong>«<strong><em>Saturnario</em></strong>»<strong>?</strong></strong> </p>
<p>—Motiva el libro en su totalidad y se extiende a todo lo que hago. Es mi realidad, la de mi familia y amigos. Aunque la escritura y las ideas son deliberadas, hay un momento (in)consciente durante el ejercicio literario, digamos la parte metafísica, que retrotrae la experiencia, se atan cabos y resaltan coincidencias, cosas muy interesantes relacionadas con lo vivido. Pero al fin del día, es literatura, y en cuanto a esto, trato de separar lo emotivo. </p>
<p>Viajo muy poco por placer, quizás esa manera de desplazarme tiene mucho que ver con el ojo que mira, la mente que recoge y el corazón que guarda y procesa. </p>
<p>—<strong>En el canon de la cuentística caribeña, ¿dónde caben estos cuentos?</strong> </p>
<p><a href="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2011/07/andujared.jpg"><img class="alignleft size-medium wp-image-7255" title="andujared" src="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2011/07/andujared-e1311954366100-300x202.jpg" alt="" width="300" height="202" /></a>—No soy la persona indicada para responder esto. Es de mi conocimiento que poquísima gente, por no decir nadie, me lee en Cuba. A Puerto Rico la edición existente no ha llegado, no llegará. En Santo Domingo, pues lo leerá un grupo muy reducido, ya que las ediciones de Ferilibro-Editoria Nacional, aunque muy cuidadas y de gran calidad, adolecen de una distribución limitada. Esto obviamente dificulta el ejercicio crítico, que es donde se asignan los lugares en el canon. </p>
<p>—<strong>Mientras en «<em>Amoricidio</em>» el amor es asesinado, en este libro él mismo se muere&#8230; ¿Son acaso éstas, historias de desamor?</strong><strong> </strong></p>
<p>—Agradezco esta inteligente lectura y claro que puede ser aplicada al texto. La mía es una literatura de amor y pretendo la bondad; pero el amor también es egoísta e irracional. Algunos se dan cuenta, otros se hacen los ciegos. El amor no cambia. Cambia la intensidad del sentimiento y quizás el objeto, pero el amor como tal, para nada. </p>
<p>—<strong>¿Estarías de acuerdo con que la sexualidad es un fuerte protagonista de estos cuentos? Es decir, la sexualidad incompleta, la tronchada, y la alteridad.</strong> </p>
<p>—Sí. Muy buena observación hizo Máximo Vega cuando habló de cómo en este libro el lenguaje cambiaba con relación a los anteriores. Sí, quise hablar de la sexualidad y de cómo se traduce ese tráfico y ese exceso de calcio en el hueso de los caribeños. La diversidad de ese Caribe se extiende también a las maneras de bregar con el cuerpo sexual, pero a mí, como artista, lo que me interesa es el lenguaje. No me propuse hablar del tema en específico sino del concepto, y lo hice tomando riesgos a partir de lo hablado; es la primera vez que uso spanglish sin rodeos, algo que evité bastante en mis primeros trabajos. </p>
<p><a href="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2011/07/100_3271.jpg"></a><a href="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2011/07/100_32711.jpg"><img class="alignright size-medium wp-image-7262" title="100_3271" src="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2011/07/100_32711-300x225.jpg" alt="" width="300" height="225" /></a>Ahora bien, aunque como artista no estoy aislado y pertenezco a una sociedad, mi intención, en lo más mínimo, es concientizar o enviar un mensaje ni simpatizar con éste o aquél grupo. Lo mío es escribir, me preocupa escandalizar el lenguaje, trocar, transtornar el sentido de las palabras. La trascendencia que esto pueda tener —que considerando la pregunta con relación al canon, es mínima—, se aleja de mí durante el proceso creativo y desaparece en su totalidad luego de que el libro está publicado. Hay un mantra al que acudo para olvidarme de lo impreso y que me ayuda a continuar, &#8220;It&#8217;s on paper, so game over.&#8221; </p>
<p>—<strong>Lo vernáculo, ese lenguaje tan local que invade a «<em>Saturnario</em>» danza de forma rítmica a la par de la palabra &#8220;elegante&#8221;; ¿cómo lo logras?</strong> </p>
<p>—No es algo que me proponga y que regularmente noto en las relecturas finales. Entiendo que el género reclama este tipo de lenguaje, ya que escribir cuentos es (re)hacerse de manera constante. Si la novela, por ejemplo, es una gran estructura-resultado de los fracasos anteriores, el cuento, en una escala contenida, propone una revisión constante. Se escribe desde el otro cuento, ya sea fluyendo o contradictoriamente; se escribe en el ahora, considerando lo próximo. Qué mejor lenguaje que el propio, el antropológico, el (in)consciente, para contar estas historias.<em> </em></p>
<p>—<strong>¿Dónde se posiciona «<em>Saturnario</em>» respecto a tus textos anteriores?</strong></p>
<p> —Desde <strong>El factor carne</strong> decidí que las colecciones de cuentos saldrían como fueron concebidas, fluidez o accidente. Mucha gente me comenta que prefieren ciertos cuentos a otros. Se sorprenden cuando les secundo la moción. Escribo las colecciones como si fuesen sesiones de performances (eso lo aprendí de Pastor de Moya). Quizá un cuento esté más balanceado que otro, pero por lo explicado más arriba, te podrás dar cuenta del sentido de consecuencia que pretendo en estos trabajos. No dudo que lo elegante radique en la artesanía. Decía Hijikata que Life catches up with form. | <strong>JOCHY HERRERA</strong>, autor de <em>Extrasístoles (y otros accidentes)</em>; miembro de la Mesa Directiva de la revista contratiempo.</p>
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		<title>Nuestra Aparente Rendición</title>
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		<pubDate>Sat, 28 May 2011 05:22:46 +0000</pubDate>
		<dc:creator>mediaIsla</dc:creator>
				<category><![CDATA[Accidentes]]></category>
		<category><![CDATA[Entrevistas]]></category>

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		<description><![CDATA[JOCHY HERRERA &#124; Este portal “persigue la urgencia de inventar recursos para ser quienes somos y no quienes nos están acorralando a ser”, y evoca el intento de superar nosotros nuestra aparente rendición ante lo que nos sucede. Su creadora es Lolita Bosch, reconocida y premiada ensayista y poeta española.      El mundo ya [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin: 0in 0in 0pt;"><span style="color: #000000;"><strong style="mso-bidi-font-weight: normal;"><span style="font-family: Inrhit; mso-ansi-language: ES;" lang="ES"><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Calibri;"><a href="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2011/05/Nuestra-aparente-Lolita-Bosch.jpg"><img class="alignright size-medium wp-image-6588" title="Nuestra aparente, Lolita Bosch" src="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2011/05/Nuestra-aparente-Lolita-Bosch-e1306492258839-300x219.jpg" alt="" width="300" height="219" /></a>JOCHY HERRERA </span></span></span></strong><strong style="mso-bidi-font-weight: normal;"><span style="font-family: Inrhit; mso-ansi-language: ES;" lang="ES"><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Calibri;">|</span></span></span></strong><strong style="mso-bidi-font-weight: normal;"><span style="font-family: Inrhit; mso-ansi-language: ES;" lang="ES"><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Calibri;"> Este <em>portal </em>“persigue la urgencia de inventar recursos para ser quienes somos y no quienes nos están acorralando a ser”, y evoca el intento de superar nosotros nuestra aparente rendición ante lo que nos sucede. Su creadora es Lolita Bosch, reconocida y premiada ensayista y poeta española.</span></span></span></strong></span></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin: 0in 0in 0pt;"><em style="mso-bidi-font-style: normal;"><span style="font-family: Inrhit; mso-ansi-language: ES;" lang="ES"><span style="font-family: Calibri; font-size: small;"> </span></span></em></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin: 0in 0in 0pt;"><strong><em><span style="font-size: small;"><em style="mso-bidi-font-style: normal;"><span style="font-family: Inrhit; mso-ansi-language: ES;" lang="ES"> </span></em></span></em></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin: 0in 0in 0pt;"><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Calibri;"><em style="mso-bidi-font-style: normal;"><span style="font-family: Inrhit; mso-ansi-language: ES;" lang="ES"> </span></em><em style="mso-bidi-font-style: normal;"><span style="font-family: Inrhit; mso-ansi-language: ES;" lang="ES">El mundo ya no es mundo de la palabra | Nos la ahogaron adentro | Como te asfixiaron, como te desgarraron a ti los pulmones | Y el dolor no se me aparta, sólo tengo al mundo | Por el silencio de los justos | S</span></em><em style="mso-bidi-font-style: normal;"><span style="font-family: Inrhit; mso-ansi-language: ES-DO;" lang="ES-DO">ó</span></em><em style="mso-bidi-font-style: normal;"><span style="font-family: Inrhit; mso-ansi-language: ES;" lang="ES">lo por tu silencio, y por silencio, Juanelo. </span></em><strong style="mso-bidi-font-weight: normal;"><span style="font-family: Inrhit; mso-ansi-language: ES;" lang="ES">Javier Sicilia</span></strong></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin: 0in 0in 0pt;"><span style="font-family: Inrhit; mso-ansi-language: ES;" lang="ES"><span style="font-family: Calibri; font-size: small;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin: 0in 0in 0pt;"><span style="font-family: Inrhit; mso-ansi-language: ES;" lang="ES"><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Calibri;">Una vez me pregunté, a propósito de la realidad latinoamericana, si los recuerdos eran el único sostén de la memoria; y en el proceso de encontrar respuesta hallé poesía, filosofía e Historia. Observé cómo el antropólogo Marc Auge indicaba que la relación entre memoria y olvido se asemeja a la existente entre la vida y la muerte: Para la vida, olvido simboliza transformación de la semilla en planta; para la muerte, fin es la ausencia de memoria. Es decir, para vivir ha de existir la memoria, mas para morir, bastaría el olvido. </span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin: 0in 0in 0pt;"><span style="font-family: Inrhit; mso-ansi-language: ES;" lang="ES"><span style="font-family: Calibri; font-size: small;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin: 0in 0in 0pt;"><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Calibri;"><span style="font-family: Inrhit; mso-ansi-language: ES;" lang="ES">Esta danza memoria-olvido está revelada además en otras formas de variada complejidad interpretativa: por una la poética, la del Benedetti que propone cómo <em style="mso-bidi-font-style: normal;">el olvido está lleno de memoria</em>, dígase, la imposibilidad del fin de los recuerdos; por otra la amnistía </span><span style="font-family: Inrhit; mso-ansi-language: ES; mso-bidi-font-family: Arial;" lang="ES">—</span><span style="font-family: Inrhit; mso-ansi-language: ES-DO;" lang="ES-DO">la </span><span style="font-family: Inrhit; mso-ansi-language: ES;" lang="ES">imposición de la voluntad de olvido</span><span style="font-family: Inrhit; mso-ansi-language: ES; mso-bidi-font-family: Arial;" lang="ES">—</span><span style="font-family: Inrhit; mso-ansi-language: ES;" lang="ES"> que de acuerdo a Héctor Schmucler libera, a través de los beneficiados, la culpa del conjunto. La tercera, una concepción acogida por académicos contemporáneos que como anota Rodríguez-Idárraga, “reivindica en la ciencia social ‛la búsqueda del sentido’ y en consecuencia, para la disciplina histórica, la superación de la discusión (&#8230;) entre memoria e historia”; y el trauma: Esa forma de existir del recuerdo que se impone, en palabras de algún periodista, como impacto mental que se vuelve inolvidable, imposible de ser despejado de la memoria… Como ciertos dolores que jamás se nos desprenderán de la piel. </span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin: 0in 0in 0pt;"><span style="font-family: Inrhit; mso-ansi-language: ES;" lang="ES"><span style="font-family: Calibri; font-size: small;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin: 0in 0in 0pt;"><span style="font-family: Inrhit; mso-ansi-language: ES;" lang="ES"><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Calibri;">Hoy entendemos que a México le urge rescatar su memoria y encontrar el futuro a través del dolor de su presente: el que cercena la vida de hijos de poetas, de mujeres y adolescentes; de <em style="mso-bidi-font-style: normal;">transmigrantes</em>, y de la sociedad civil que habita la que es, sin dudas, su más profunda crisis. <em style="mso-bidi-font-style: normal;">Emergencia Nacional: México, 40 mil muertos</em>, leía una pancarta exhibida en España durante una protesta reciente. </span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin: 0in 0in 0pt;"><span style="font-family: Inrhit; mso-ansi-language: ES;" lang="ES"><span style="font-family: Calibri; font-size: small;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin: 0in 0in 0pt;"><span style="font-family: Inrhit; mso-ansi-language: ES;" lang="ES"><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Calibri;">Es en este contexto que se crea el portal <em style="mso-bidi-font-style: normal;"><a href="http://nuestraaparenterendicion.com/"><span style="color: #800080;">Nuestra Aparente Rendición</span></a></em> en el verano de 2010 a partir de los <a href="http://ecumple.com" target="_blank">eventos</a> de San Fernando, Tamaulipas, donde se encontraron los cuerpos de 72 centroamericanos asesinados por el narco. Este <em style="mso-bidi-font-style: normal;">portal </em>“persigue la urgencia de inventar recursos para ser quienes somos y no quienes nos están acorralando a ser”, y evoca el intento de superar nosotros nuestra aparente rendición ante lo que nos sucede. Su creadora es Lolita Bosch, reconocida y premiada ensayista y poeta española.</span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin: 0in 0in 0pt;"><span style="font-family: Inrhit; mso-ansi-language: ES;" lang="ES"><span style="font-family: Calibri; font-size: small;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin: 0in 0in 0pt;"><span style="font-family: Inrhit; mso-ansi-language: ES;" lang="ES"><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Calibri;"><a href="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2011/05/Nuestra-aparente._hillary_clinton.jpg"><img class="alignleft size-medium wp-image-6589" title="Nuestra aparente._hillary_clinton" src="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2011/05/Nuestra-aparente._hillary_clinton-e1306492315946-300x233.jpg" alt="" width="300" height="233" /></a>Lolita ha ido más allá: ha antologado 52 autores hispanoamericanos que han escrito para <em style="mso-bidi-font-style: normal;">Nuestra Aparente Rendición</em> reflexiones sobre la violencia en cada una de sus naciones. Una colección que “tal vez podrá proyectar un posible futuro, una construcción nueva sobre las ruinas que dejaron la violencia física y organizada en otros países”, según un colaborador de este libro singular titulado <em style="mso-bidi-font-style: normal;">El Mapa Latinoamericano de Nuestro Futuro</em>. </span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin: 0in 0in 0pt;"><span style="font-family: Inrhit; mso-ansi-language: ES;" lang="ES"><span style="font-family: Calibri; font-size: small;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin: 0in 0in 0pt;"><span style="font-family: Inrhit; mso-ansi-language: ES;" lang="ES"><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Calibri;">Tras intercambiar ideas sobre mi colaboración literaria a este esfuerzo, Lolita Bosch ha respondido inquietudes que vierto en estos párrafos:</span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin: 0in 0in 0pt;"><span style="font-family: Inrhit; mso-ansi-language: ES;" lang="ES"><span style="font-family: Calibri; font-size: small;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin: 0in 0in 0pt;"><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Calibri;"><span style="font-family: Inrhit; mso-ansi-language: ES; mso-bidi-font-family: Arial;" lang="ES">—</span><strong style="mso-bidi-font-weight: normal;"><span style="font-family: Inrhit; mso-ansi-language: ES;" lang="ES">¿</span></strong><strong style="mso-bidi-font-weight: normal;"><span style="font-family: Inrhit; color: black; mso-ansi-language: ES; mso-bidi-font-family: Arial;" lang="ES">Cómo surgió la idea de <em style="mso-bidi-font-style: normal;">El Mapa</em>?</span></strong><strong style="mso-bidi-font-weight: normal;"></strong></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin: 0in 0in 0pt;"><strong style="mso-bidi-font-weight: normal;"><span style="font-family: Inrhit; mso-ansi-language: ES;" lang="ES"><span style="font-family: Calibri; font-size: small;"> </span></span></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin: 0in 0in 0pt;"><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Calibri;"><span style="font-family: Inrhit; mso-ansi-language: ES; mso-bidi-font-family: Arial;" lang="ES">—</span><span class="apple-style-span"><span style="font-family: Inrhit; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-family: Arial;" lang="ES-TRAD">Pocos días después de la masacre de Tamaulipas escribí una carta que mandé con el título inasible de “Únete a nuestro llamado” </span></span><span style="font-family: Inrhit; mso-ansi-language: ES; mso-bidi-font-family: Arial;" lang="ES">—</span><span class="apple-style-span"><span style="font-family: Inrhit; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-family: Arial;" lang="ES-TRAD">sin saber muy bien qué hacía y en qué se podía convertir aquella petición</span></span><span style="font-family: Inrhit; mso-ansi-language: ES; mso-bidi-font-family: Arial;" lang="ES">—</span><span class="apple-style-span"><span style="font-family: Inrhit; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-family: Arial;" lang="ES-TRAD">. Pero era tanta la tristeza, la impotencia y la perplejidad que sentíamos, que muchos de nosotros quisimos inventar maneras de hacer algo para cambiar la realidad del país. Así nació el portal. E inmediatamente nos empezamos a conectar con latinoamericanos que (lamentablemente) habían vivido períodos de violencia extrema y de los que (lamentablemente) teníamos mucho que aprender.</span></span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin: 0in 0in 0pt;"><span style="font-family: Inrhit; color: black; mso-ansi-language: ES; mso-bidi-font-family: Arial;" lang="ES"><span style="font-family: Calibri; font-size: small;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin: 0in 0in 0pt;"><span style="font-family: Inrhit; mso-ansi-language: ES; mso-bidi-font-family: Arial;" lang="ES"><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Calibri;">—<strong style="mso-bidi-font-weight: normal;"><span style="color: black;">¿Crees que ese &#8220;diálogo&#8221; en silencio entre los autores se logró?</span></strong></span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin: 0in 0in 0pt;"><strong style="mso-bidi-font-weight: normal;"><em style="mso-bidi-font-style: normal;"><span style="font-family: Inrhit; mso-ansi-language: ES;" lang="ES"><span style="font-family: Calibri; font-size: small;"> </span></span></em></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin: 0in 0in 0pt;"><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Calibri;"><span style="font-family: Inrhit; mso-ansi-language: ES; mso-bidi-font-family: Arial;" lang="ES">—<span style="color: black;">Como dijo una editora a la que le pedí que lo leyera: es hipnótico. Es terrible la violencia que ha enfurecido a América. Es constante nuestra perplejidad, nuestra rendición. Es aterrador ver que somos hijos de una injusticia tan terrible en el acceso a la educación, la legalidad, la salud, la igualdad&#8230; Es impresionante. En El Mapa hay textos de muchos países. Y en apariencia no tiene nada que ver la dictadura de Argentina, por ejemplo, con el racismo que padecen los haitianos en la República Dominicana. Nada que ver la violencia cotidiana en Guatemala con los salvadoreños que se han dispersado de sus guerras internas por todo el Caribe y Centroamérica. Y aún así. Hay algo que nos une. Tenemos miedos muy parecidos y amenazas exactas hoy en día. De modo que sí: se establece inevitablemente un diálogo, porque es imposible pensar la magnitud de lo que ocurre en nuestros países en soledad. </span></span><strong style="mso-bidi-font-weight: normal;"></strong></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin: 0in 0in 0pt;"><strong style="mso-bidi-font-weight: normal;"><span style="font-family: Inrhit; color: black; mso-ansi-language: ES; mso-bidi-font-family: Arial;" lang="ES"><span style="font-family: Calibri; font-size: small;"> </span></span></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin: 0in 0in 0pt;"><span style="font-family: Inrhit; mso-ansi-language: ES; mso-bidi-font-family: Arial;" lang="ES"><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Calibri;"><a href="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2011/05/Patrick-Farrell_haiti02.jpg"><img class="alignright size-medium wp-image-6590" title="Patrick Farrell_haiti02" src="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2011/05/Patrick-Farrell_haiti02-197x300.jpg" alt="" width="197" height="300" /></a>—<strong style="mso-bidi-font-weight: normal;"><span style="color: black;">¿Han sido apoyados por algún organismo oficial? Esto porque sé sobre la invitación de Hillary Clinton a un encuentro. <em style="mso-bidi-font-style: normal;"></em></span></strong></span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin: 0in 0in 0pt;"><em style="mso-bidi-font-style: normal;"><span style="font-family: Inrhit; color: black; mso-ansi-language: ES; mso-bidi-font-family: Arial;" lang="ES"><span style="font-family: Calibri; font-size: small;"> </span></span></em></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin: 0in 0in 0pt;"><span style="font-family: Inrhit; mso-ansi-language: ES; mso-bidi-font-family: Arial;" lang="ES"><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Calibri;">—<span style="color: black;">Con ella decidimos no reunirnos porque sabíamos que no podríamos mantener un diálogo de igual a igual y pensamos que cualquiera que se acerque a nosotros con propuestas debe demostrar un respeto extremo por la sociedad civil, sus miedos y sus colectivos. Así que le mandamos una carta. Esto para contarte por qué no hemos querido ayuda del gobierno estadounidense ni del gobierno federal mexicano, responsables políticos y morales, ambos, de la debacle social que hoy nos azota. </span></span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin: 0in 0in 0pt;"><strong style="mso-bidi-font-weight: normal;"><span style="font-family: Inrhit; color: black; mso-ansi-language: ES; mso-bidi-font-family: Arial;" lang="ES"><span style="font-family: Calibri; font-size: small;"> </span></span></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin: 0in 0in 0pt;"><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Calibri;"><span style="font-family: Inrhit; mso-ansi-language: ES; mso-bidi-font-family: Arial;" lang="ES">—<strong style="mso-bidi-font-weight: normal;"><span style="color: black;">El <em style="mso-bidi-font-style: normal;">portal</em>, ¿Cómo lo ves en este proceso de &#8220;sacudir&#8221; la conciencia del ciudadano común? </span></strong></span><strong style="mso-bidi-font-weight: normal;"></strong></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin: 0in 0in 0pt;"><em style="mso-bidi-font-style: normal;"><span style="font-family: Inrhit; color: black; mso-ansi-language: ES; mso-bidi-font-family: Arial;" lang="ES"><span style="font-family: Calibri; font-size: small;"> </span></span></em></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin: 0in 0in 0pt;"><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Calibri;"><span style="font-family: Inrhit; mso-ansi-language: ES; mso-bidi-font-family: Arial;" lang="ES">—<span style="color: black;">Las entradas a Menos Días Aquí y </span></span><em style="mso-bidi-font-style: normal;"><span style="font-family: Inrhit; mso-ansi-language: ES;" lang="ES"><a href="http://nuestraaparenterendicion.com/"><span style="color: #800080;">Nuestra Aparente Rendición</span></a></span></em><span style="font-family: Inrhit; color: black; mso-ansi-language: ES; mso-bidi-font-family: Arial;" lang="ES"> (y a eso no sumo las visitas a los portales hechos para los migrantes asesinados en Tamaulipas, el altar a las asesinadas en Juárez o el llamado de ayuda al refugio para mujeres de Lydia Cacho, por mencionar sólo tres), a día de hoy vamos por las 150mil visitas. Eso es esperanzador. Somos muchos. Aunque también son muchos los muertos a los que hemos contado, los pueblos abandonados, las víctimas secundarias, etc&#8230; Es un trabajo triste y desgastador. Cada noche te acuestas pensando que nada basta. Y aún así: es sorprendentemente útil. Recibimos mensajes de esperanza, de agradecimiento y de comunidad. Es increíble ver cómo se redefinen las palabras y de qué modo el apuro que resulta utilizar algunos conceptos en nuestra vida cotidiana (verdad, justicia, amor), enmedio de este drama desaparece. Somos involuntariamente sinceros. Al principio parece una derrota: decimos la verdad, nos desnudamos. Pero si lo hacemos juntos, descubrimos que ésa es precisamente nuestra fuerza: la palabra. | <strong style="mso-bidi-font-weight: normal;">JOCHY HERRERA</strong>, escritor dominicano radicado en Chicago; autor del ensayo <em style="mso-bidi-font-style: normal;">Extrasístoles (y otros accidentes)</em>. </span></span></span><strong style="mso-bidi-font-weight: normal;"></strong></p>
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		<title>Biutiful Javier Bardem</title>
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		<pubDate>Sat, 26 Feb 2011 17:18:17 +0000</pubDate>
		<dc:creator>mediaIsla</dc:creator>
				<category><![CDATA[Accidentes]]></category>

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		<description><![CDATA[JOCHY HERRERA &#124; Biutiful es indudablemente el mejor trabajo del audaz director mexicano y el mejor papel de Bardem en dos décadas de actuación profesional.  Biutiful, la más reciente película de Alejandro González Iñárritu, desnuda el mundo de los inmigrantes radicados en esa “otra” Barcelona: no la de los vecindarios chic del Allen Vicky Cristina&#8230; [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong><a href="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2011/02/biutiful2.jpg"></a><a href="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2011/02/biutiful2.png"><img class="alignright size-medium wp-image-6491" title="biutiful2" src="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2011/02/biutiful2-300x197.png" alt="" width="300" height="197" /></a>JOCHY HERRERA | <em>Biutiful</em></strong> <strong>es indudablemente el mejor trabajo del audaz director mexicano y el mejor papel de Bardem en dos décadas de actuación profesional.</strong> </p>
<p><strong>Biutiful</strong>, la más reciente película de Alejandro González Iñárritu, desnuda el mundo de los inmigrantes radicados en esa “otra” Barcelona: no la de los vecindarios <em>chic </em>del Allen <strong>Vicky Cristina</strong>&#8230; ni la de <strong>El Pasajero</strong> de Antonioni, sino la urbe de las <em>sweat</em> <em>shops</em>. La de esclavos modernos, asiáticos y africanos, y la de policías corruptos que en contubernio sostienen un submundo de extorsión oculto a la vuelta de la esquina en la gran ciudad Gaudí. El filme incorpora un elenco de novatos actores yuxtapuestos al veterano Javier Bardem quien en el complejo rol de Uxbal, retrata un dedicado padre que sobrevive como criminal barato al tiempo que sucumbe al cáncer. Es de tal forma que Uxbal, también inmigrante en su propia España (andaluz radicado en Cataluña, un —<em>charnego</em>—hijo de un expatriado antifranquista), está obligado a vivir con la urgencia de lo inminente en el tanatofóbico mundo posmoderno que le rodea. </p>
<p><strong><a href="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2011/02/biutiful7885.jpg"></a><a href="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2011/02/biutiful-3.jpg"><img class="alignleft size-medium wp-image-6492" title="biutiful 3" src="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2011/02/biutiful-3-219x300.jpg" alt="" width="219" height="300" /></a>Biutiful</strong>, como diario de supervivencia, dibuja la más real de las ficciones —la contradicción humana— y el dolor y sufrimientos del hombre común en pleno centro de la nueva Europa. Nos encontramos ante un sólido texto literario de González Iñárritu en esta ocasión sin la colaboración de su acostumbrado guionista, el destacado Guillermo Arriaga. Pero sobre todo, el colosal trabajo de Javier Bardem, un verdadero <em>tour de force</em>,<strong> </strong>prácticamente, <strong>es </strong>la película: Uxbal es un hombre pobre que cría hijos mientras su inestable esposa respira el mundo bipolar y se nutre de la adicción al tiempo que lucha fallidamente por mantener una relación maternal con dos chicuelos encantadores. A su vez, Uxbal es un complicado ejemplo de supervivencia colectiva, alguien que hace tratos con traficantes de indocumentados encerrados en un sótano mientras, simultáneamente, adopta la familia de un vendedor senegalés a punto de ser deportado y protege a una joven mujer china empleándola en servicios domésticos.      </p>
<p>Los personajes anteriores de Bardem estuvieron circunscritos alrededor de sus muertes: el paraplégico Ramón Sanpedro que en <strong>Mar Adentro</strong> lucha por su propia eutanasia; el Reinaldo Arenas de <strong>Before Night Falls</strong>; y el Uxbal que rescata la muerte de su joven padre, quien en el inicio de la película, le cuestiona los menesteres del más allá. Aparecen también otras muertes: las que Uxbal facilita gracias a innatos poderes extrasensoriales, una habilidad que le provee el tan necesitado dinero para sostener a su familia. <strong>Biutiful</strong> se convierte de esta forma en una suerte de “panorámica de la vida observada desde su punto final para así darle más significado”, según ha declarado González Iñárritu. </p>
<p><a href="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2011/02/biutiful.-21-Grams-2003.jpg"></a><a href="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2011/02/biutiful-4.jpg"><img class="alignright size-medium wp-image-6493" title="biutiful 4" src="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2011/02/biutiful-4-300x199.jpg" alt="" width="300" height="199" /></a>Bardem, por su parte, ha dicho que la necesidad de contener la intensidad emocional del personaje que se acrecienta a través de la película por la naturaleza cronológica de la filmación, entre otras razones, ha hecho este rol el más difícil de su carrera. Cuestionado sobre el impacto personal inducido por el intenso trabajo de filmación, Bardem indicó que necesitó seis meses para sacudirse de Uxbal; y en ese proceso ha confesado haber sido marcado por el personaje que González Iñárritu escribió para él. A mi parecer, el esfuerzo no ha sido en vano. <strong>Biutiful</strong> es indudablemente el mejor trabajo del audaz director mexicano y el mejor papel de Bardem en dos décadas de actuación profesional.    </p>
<p>Contrario a <strong>Babel</strong>, en esta ocasión González Iñárritu ha construido un filme de forma lineal, en una sola ciudad, centrado en un sólo personaje, y en orden cronológico. Y ha admitido que el “vagabundeo” temático de trabajos anteriores no es evidente en esta historia: “no voy a explorar la multiplicidad simultánea y las narrativas entrecruzadas, estoy cansado de idiomas y países diferentes”. A pesar de sus rápidos diálogos, escenográficamente, <strong>Biutiful </strong>revela secuencias de poderoso simbolismo: inmigrantes ahogados en la rambla; pájaros negros volando desesperadamente en un apocalíptico cielo claroscuro; delfines, arañas y búhos muertos que icónicamente cierran el círculo existencial del ser humano; y un alegórico cartel anunciando un bar llamado “El coyote” en plena periferia de Barcelona. </p>
<p>Resulta curioso cómo la crítica se empecina en no comprender la filmografía de González Iñárritu: <strong>Amores Perros</strong>, <strong>21 Grams </strong>y <strong>Babel</strong>, la “trilogía del dolor”, son trabajos inusuales y de peculiares características que no llenan parámetros preestablecidos. Por tal razón, según el destacado teórico Jonathan Rosenbaum, éstos son filmes imposibles de adjudicar a un género particular, hecho que perturba a la industria cinematográfica usualmente sospechosa de películas “inclasificables”. Por igual, la obtusa crítica de <em>mainstream</em> ha dicho que <strong>Biutiful </strong>es “demasiado optimista”; que es “un hermoso y melancólico poema”; un laborioso esfuerzo de “depresión de diseñador”; y “una historia de amor entre un padre y sus hijos”. Paradójicamente, tales afirmaciones contrastan con la caracterización del propio González Iñárritu de que “<strong>Babel </strong>es una opera y <strong>Biutiful</strong> un réquiem”. </p>
<p><strong><a href="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2011/02/biutiful.-amores-perros.jpg"></a><a href="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2011/02/biutiful-movie.jpg"><img class="alignleft size-medium wp-image-6494" title="biutiful-movie" src="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2011/02/biutiful-movie-300x204.jpg" alt="" width="300" height="204" /></a>Biutiful</strong> ha transportado a Javier Bardem a un nivel diferente convirtiéndolo en el más maduro de los actores de su generación. El estudio disciplinado del personaje y su reinvención a través del rígido ejercicio teatral que mantiene durante cada compromiso cinematográfico, han engrandecido una ya probada capacidad histriónica. Por igual, la seriedad y el tesón con que Bardem enfrenta sus roles, denotan el compromiso intelectual de un actor que ha advertido que “no se puede comprar ni el oro ni el fracaso, porque ninguno son verdaderos”; “más allá de cómo entendamos el mundo intelectualmente el actor tiene la obligación de experimentarlo y vivir sus personajes”. No en vano Sean Penn ha comparado a Bardem con el Brando del <strong>Último Tango</strong>. </p>
<p><strong>Biutiful</strong> representa, a mi parecer, un nuevo tipo de planteamiento cinematográfico donde el espectador, testigo de la contundente actuación de ese Javier Bardem convertido en un moderno héroe griego, tal como han indicado sus compañeros, está obligado a “leer” las imágenes de la tragedia poshelénica vivida por el hombre contemporáneo en esta no tan hermosa historia. | <strong>JOCHY HERRERA,</strong> escritor dominicano, miembro de la Mesa Directiva de Contratiempo y autor de <strong><em><a href="http://www.lulu.com/product/tapa-blanda/seducir-los-sentidos/6399553">Seducir los sentidos</a></em></strong><strong> </strong>(Mediaisla, 2010).</p>
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		<title>No debe morir la Luz</title>
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		<pubDate>Sat, 13 Nov 2010 21:01:54 +0000</pubDate>
		<dc:creator>mediaIsla</dc:creator>
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		<description><![CDATA[JOCHY HERRERA &#124; Si se sustraen los nueve meses de embarazo notaremos que es justamente en el noviembre otoñal donde se conciben la mayoría de los 140 millones de seres que anualmente arriban al planeta. Con la lámpara del astro a los cielos salí. &#124; ¿Dónde encontrar mi alma, lágrima de cuatro hojas? &#124; Con [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong><a href="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2010/11/No-debe-morir.-01.jpg"><img class="alignright size-full wp-image-4863" title="No debe morir. 01" src="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2010/11/No-debe-morir.-01.jpg" alt="" width="230" height="219" /></a>JOCHY HERRERA | Si se sustraen los nueve meses de embarazo notaremos que es justamente en el noviembre otoñal donde se conciben la mayoría de los 140 millones de seres que anualmente arriban al planeta.</strong></p>
<p><em>Con la lámpara del astro a los cielos salí. | ¿Dónde encontrar mi alma, lágrima de cuatro hojas? | Con la lámpara del astro doy vueltas por los cielos&#8230;</em></p>
<p>El epígrafe es de Odiseo Elitis, poeta cretense fallecido en 1996, considerado “renovador de las vanguardias estéticas de principio de siglo”, descendiente de la antigua isla de Lesbos y premio Nobel de Literatura en 1979. Elitis contó una vez que “los europeos y los occidentales hallaban siempre el misterio en la oscuridad, en la noche, mientras que los griegos lo hallan en la luz (que es para nosotros algo absoluto)&#8230; El sol y el mar están indisolublemente ligados a la luz, la transparencia, la increíble hermosura de las islas&#8230;” Quienes residimos en este hemisferio, cada otoño y cada primavera revivimos la ya establecida costumbre de manipular el reloj a fin de aprovechar la diurna claridad: hace apenas unos días el <em>Daylight Saving Time</em> llegó de nuevo para trastornarnos el horario biológico en días en que, como ha dicho el poeta Jorge Luis García De la Fe, “El sol es fauno empeñado inútilmente en perforar esa bóveda plomiza que dice nombrarse cielo”. ¿Cabría preguntarse en estas fechas de hojas agonizantes qué rol ejerce la luz en nuestras vidas? ¿Modifica ella el ánimo? ¿Afecta la economía, el ejercicio cotidiano o la intimidad de la pareja? ¿Cómo modifica la luz la vida biológica y la perpetuación de las especies, <em>homo sapiens</em> incluido?</p>
<p><a href="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2010/11/No-debe-morir.-1.jpg"><img class="alignleft size-medium wp-image-4864" title="No debe morir. 1" src="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2010/11/No-debe-morir.-1-300x238.jpg" alt="" width="300" height="238" /></a>Eso de adelantar el reloj en noviembre a fin de prolongar el día y atrasarlo en abril persiguiendo el astro mayor, fue propuesto por primera vez en 1895 por el entomólogo neozelandés George Vernon Hudson quien reconoció la utilidad potencial de los días más largos, dada su afición por la recolección de insectos. Hoy se argumenta a favor y en contra de que este sistema favorece el ahorro de energía; que reduce el número de accidentes de tráfico y la criminalidad; que acarrea ganancias a las tiendas y facilita los horarios de eventos deportivos; que promueve un sueño más eficiente y saludable y que hasta reduce la ocurrencia de síndromes depresivos invernales. Todo esto sin mencionar las implicaciones logísticas que el cambio de hora provoca en los instrumentos electrónicos y computarizados forzados cada seis meses a su autorregulación a través de complejos sistemas de <em>software </em>apodados <em>Vista</em>, <em>Oracle</em> y <em>Java</em>.</p>
<p><a href="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2010/11/No-debe-morir.-leon_felipe.jpg"><img class="alignright size-full wp-image-4865" title="No debe morir. leon_felipe" src="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2010/11/No-debe-morir.-leon_felipe-e1289681972213.jpg" alt="" width="232" height="174" /></a>Desde las observaciones aristotélicas hasta el presente siglo, las ciencias naturales nos han enseñado cómo la luz crea vida a través de la conversión de energía luminosa en energía química en el adenosín trifosfato, el <em>ATP</em>; molécula pionera y esencial en la gestación de los seres vivos. Gracias a esta <em>fotosíntesis</em> las plantas crecen a la par de sus colores y las algas del fondo oceánico manufacturan material orgánico; desde los inicios de la ornitología del siglo XX se sabe además que la luz controla la adaptación y la migración de los pájaros, un fenómeno regulado por un predecible patrón evolutivo íntimamente ligado a lo que en dicha disciplina se conoce como los <em>fotoperíodos</em>.</p>
<p>A partir del pleistoceno y los inicios del movimiento de la capa continental, las especies aviares han aprendido a migrar siguiendo una conducta instintiva típicamente selectiva, en el sentido <em>darwiniano</em> del término, que es transmitida generación tras generación. Durante la primavera, producto de la variación y duración de la exposición a la luz solar, las neuronas del hipotálamo de las aves sufren cambios a fin de inducir un apetito exagerado que conllevará a un aumento del peso corporal <a href="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2010/11/No-debe-morir.-3.jpg"><img class="alignleft size-medium wp-image-4866" title="No debe morir. 3" src="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2010/11/No-debe-morir.-3-300x227.jpg" alt="" width="300" height="227" /></a>de hasta un 40 por ciento; esta fuente adicional de reserva energética podrá entonces ser utilizada durante las largas travesías en el cielo de los mares y la superficie transcontinental. La dependencia en la duración de la luz diurna de que son víctimas los pájaros, las plantas y otros animales no sorprende, ya que a juicio de los expertos entre todos los factores ambientales de la biósfera el único que ha persistido sin modificarse desde los orígenes del planeta ha sido precisamente la variación de la luz solar durante las diferentes estaciones.</p>
<p>A la par de los cambios premigratorios acaecidos en el cuerpo de las aves, las gónadas sufren modificaciones inducidas por las hormonas de la hipófisis a fin de prepararles para la concepción tras arribar a sus nuevos hogares meses después. Es curiosa la coincidencia de que en la mayoría de los países nacen más niños en agosto que en ningún otro mes; y si se sustraen los nueve meses de embarazo notaremos que es justamente en el noviembre otoñal donde se conciben la mayoría de los 140 millones de seres que anualmente arriban al planeta.</p>
<p>Los paleontólogos por otra parte, siempre supieron que los inicios de la vida en el globo se remontan a la formación de los aminoácidos, los bloques químicos que originarán el material genético del ADN y por mucho tiempo se consideró que los rayos ultravioleta de la capa atmosférica primitiva eran un estorbo para dicho proceso. Hasta hace poco se aceptaba que la intensa luminosidad presente en la Tierra primigenia carente de ozono constituyó un obstáculo para la biogénesis; investigaciones conducidas en universidades alemanas y <a href="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2010/11/No-debe-morir.-Portada.jpg"><img class="alignright size-medium wp-image-4867" title="No debe morir. Portada" src="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2010/11/No-debe-morir.-Portada-300x196.jpg" alt="" width="300" height="196" /></a>norteamericanas sin embargo, han indicado lo contrario. La luz ultravioleta, la forma de energía más abundante del planeta, facilita el proceso de formación vital a través de la precipitación del sulfuro de zinc en fuentes hidrotermales en las profundidades del mar. Es decir, una vez más la luz parece ser fuente de vida tanto en la superficie terrestre como en las insondables latitudes de los océanos.</p>
<p>En el análisis de la poética del gran escritor español León Felipe, el ensayista José María Fernández Gutiérrez ha dicho que éste utiliza la luz para significar, por una parte, “todo un proceso poético sin trampas (con luz) y, por otra, como si fuese un código infalible o una moneda, en cantidad suficiente para llegar a Don Quijote, símbolo de todo lo noble, especialmente de la justicia”. En el prólogo del libro de Felipe <strong>Ganarás la luz</strong> (1943) se indica que la búsqueda de la luz es un sinónimo de la aspiración del autor a conseguir un mundo u orden nuevo: “Supone una revolución, transformación, superación o inversión del orden anterior (…) una transformación de carácter universal que integra, pues, todos los elementos cósmicos, humanos, culturales, etc., y es presentada, en su aparición y en su culmen, como Luz” Es así, a decir de Fernández Gutiérrez, que “la función del hombre y del poeta es romper las sombras, romper lo sórdido”, tal como enunciaba el propio León Felipe: <em>En el principio creó Dios la luz…y la sombra. / Dijo Dios: Haya luz / y hubo luz. / Y vio que la luz era buena. / Pero la sombra estaba allí. / Entonces creó al hombre / y le dio la espada del llanto / para matar la sombra. </em>Por eso, yo intuyo, que no debe morir la luz. | J<strong>OCHY HERRERA,</strong> escritor dominicano, miembro de la Mesa Directiva de Contratiempo y autor de <strong><em><a href="http://www.lulu.com/product/tapa-blanda/seducir-los-sentidos/6399553">Seducir los sentidos</a></em> </strong>(Mediaisla, 2010).</p>
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		<title>Alma, hogar y homelessness</title>
		<link>http://mediaisla.net/revista/2010/10/alma-hogar-y-homelessness/</link>
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		<pubDate>Sun, 31 Oct 2010 00:24:05 +0000</pubDate>
		<dc:creator>mediaIsla</dc:creator>
				<category><![CDATA[Accidentes]]></category>

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		<description><![CDATA[JOCHY HERRERA &#124; Los homeless son un paradójico suceso particular a las sociedades más aventajadas de Europa y Norteamérica, donde la disparidad económica y la pobreza constituyen su causa fundamental; se trata al parecer de un fenómeno que no discrimina géneros  A Isabelia, dinosaurios aparte. Según las leyes norteamericanas, el indomiciliado es quien carece de [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong><a href="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2010/10/Alma-hogar.-1.jpg"><img class="alignright size-medium wp-image-4599" title="Alma, hogar. 1" src="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2010/10/Alma-hogar.-1-300x300.jpg" alt="" width="300" height="300" /></a>JOCHY HERRERA</strong> | <strong>Los <em>homeless</em> son un paradójico suceso particular a las sociedades más aventajadas de Europa y Norteamérica</strong><strong>,</strong><strong> donde la disparidad económica y la pobreza constituyen su causa fundamental; se trata al parecer de un fenómeno que no discrimina géneros</strong><em> </em></p>
<p style="text-align: right;"><strong><em>A Isabelia, dinosaurios aparte.</em></strong></p>
<p>Según las leyes norteamericanas, el indomiciliado es quien carece de residencia fija o regular y cuyas horas nocturnas acontecen en lugares públicos o privados no<sup> </sup>diseñados para tal fin. Cifras aportadas por la Coalición Nacional del Indomiciliado (<em>NCH</em> por sus siglas en inglés) indican que este sector de la sociedad, desafortunadamente, continúa en crecimiento sobre todo a partir de la década de los 1980. Los <em>homeless</em> son un paradójico suceso particular a las sociedades más aventajadas de Europa y Norteamérica, donde la disparidad económica y la pobreza constituyen su causa fundamental; se trata al parecer de un fenómeno que no discrimina géneros, edades ni razas y que en Estados Unidos ya afecta a más de tres millones de ciudadanos.            </p>
<p>La sociología, la politología, el urbanismo, la filosofía, la psiquiatría y otras disciplinas del saber han creado un sólido cuerpo epistemológico del <em>homeless</em><em>,</em> que parte de la concepción básica del lugar donde el sujeto moderno reside; que atraviesa los diferentes accidentes sociales que inciden sobre éste (las enfermedades mentales, la pobreza material, la adicción y la violencia doméstica) y que llega al razonamiento filosófico y al cuestionamiento ontológico del significado del hogar, ese <em>lar</em> último que delimita el espacio existencial. No debe ignorarse que los historiadores ya nos habían indicado cómo en la vieja cultura helénica se adjudicaba un valor esencial a la domesticidad, hecho que se manifestaba en las múltiples deidades “que rondan los umbrales de la casa”: <em>Vesta</em>, la antigua divinidad romana del hogar, de acuerdo con Rosanna Cassigoli, autora del ensayo “Po­ética, morada y exilio”, facilitaba el sentimiento conector con los dioses domésticos a fin de tranquilizar el alma. No sorprende, por lo tanto, tal como acota Cassigoli, el que Carl Jung haya concebido la casa como “instrumento de análisis para el alma”.           </p>
<p><a href="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2010/10/Alma-hogar.-4.jpg"><img class="alignleft size-medium wp-image-4600" title="Alma, hogar. 4" src="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2010/10/Alma-hogar.-4-300x225.jpg" alt="" width="300" height="225" /></a>Dentro de las diferentes vertientes del pensamiento filosófico moderno se destaca el francés Gastón Bachelard quien se alejó de la formación científica para fundar una nueva forma de filosofar basada en el fenómeno de la imagen poética. En el libro <strong>La poéti</strong><strong>ca del espacio</strong> (1957), Bachelard afirma que como morada de recuerdos y de olvidos, la casa es un elemento de integración psicológica —el primer universo de la cotidianidad—, un “microcosmos” que implica reminiscencia del pasado multiplicador de las continuidades. El ya mencionado ensayo de Cassigoli justamente recuerda cómo dicho pensador considera que “el domicilio es mucho más que el sitio habilitado para el cobijo”: “La casa es un estado del alma donde los sencillos valores de albergue que suscitan la intimidad del espacio interior se hallan profundamente enraizados en nuestro inconsciente arquetípico”.           </p>
<p>La literatura, por su parte, ya sea partiendo de experiencias autobiográficas, del ensayo o desde la libertad de la ficción, arrastra consigo una larga trayectoria de atención al concepto de “vivir en la calle”: Los pasajes del Quijote, las narraciones de Poe, la novela <strong>Undermen</strong><em> </em>del alemán Walter Kolbenhof, el <strong>Sin blanca en París y Londres </strong>de George Orwell y más recientemente <strong>Los náufragos </strong>de Patrick Declerck, han conformado una suerte de <em>canon</em> en lo referente al concepto <em>homeless</em>. Mas, es de rigor indicar que estos párrafos no persiguen análisis literario; ellos han sido motivados por una reciente experiencia que viví en el Central Park de Nueva York, archiconocido remanso de meditaci­ón urbana en pleno centro del Primer Mundo. </p>
<p><a href="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2010/10/Alma-hogar.-3.jpg"></a><a href="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2010/10/Alma.jpg"><img class="alignright size-medium wp-image-4603" title="Alma" src="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2010/10/Alma-225x300.jpg" alt="" width="225" height="300" /></a>Sentado en una banca observaba el ir y venir de pájaros y gente ensimismada en mundos interiores a todas luces divorciados del entorno; esa tarde, contrario a mi costumbre de sujeto distraído, decidí estudiar un poco más el lenguaje corporal y la conducta de todo el que me cruzaba la vista. Es por ello que me llamó la atención una señora de edad mediana que ceremoniosamente se detuvo a escarbar el contenido de los recipientes de basura cercanos al <em>American Museum of Natural History</em><em>,</em> en la calle 79; era obvio que estaba hambrienta y que intentaba hallar alivio entre los desechos. Pero lo curioso del episodio no fue que se trataba de <strong>una</strong> <em>homeless</em>, al fin y al cabo es sabido que más de un tercio de esta población está formada por mujeres; lo interesante fue que la vestimenta de aquella mujer y la apariencia de sus alforjas reflejaban un cuido, si no impecable, al menos poco representativo de las difíciles condiciones a que la persona indomiciliada está expuesta en su diario vivir. </p>
<p><a href="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2010/10/Alma.Portada_Bachelard.jpg"></a>Minutos después de la señora alejarse, otro <em>homeless </em>apareció cerca de mí, esta vez entablando conversación con una muchacha sentada en una banca vecina; se trataba de un apuesto hombre blanco, de unos 30 años, quien también lucía una compostura inusual: la ropa, una vez más, rompía el estereotipo del sinhogar, además de que el costado de su elegante maleta traía inscrito en coloridas letras la palabra <em>LUCY</em><em>’S</em>. Le escuché explicar a su  interlocutora la naturaleza de la condición del <em>homeless</em>; de cómo perdió el trabajo y la casa en California; de que realmente no intentaba perturbarla sino más bien entablar conversación, ya que había llegado a Nueva York apenas unas semanas atrás y por lo tanto no conocía a nadie. Confieso que perdí el hilo del diálogo, pero sí logré escuchar antes de marcharme que Lucy era la esposa ausente, que había quedado alojada en el albergue de un suburbio cercano, mientras su compañero arrastraba las más preciadas pertenencias a fin de no perderlas; no quedaba cupo para hombres en dicho lugar.           </p>
<p><a href="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2010/10/Alma.Portada_Bachelard1.jpg"><img class="alignleft size-medium wp-image-4604" title="BACHELARD OM" src="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2010/10/Alma.Portada_Bachelard1-218x300.jpg" alt="" width="218" height="300" /></a>En el texto “Memoria y fuentes para la casa humana” (2003) Rosanna Cassigoli ha sentenciado cuál es el sentido de la morada: <em>Edificación donde se vive </em>—<em>alrededor y en su centro</em>—<em> y que parece reflejar el don humano de la memoria, que es justamente reproducir el habitar. Memoria, morada y familiaridad son palabras con la cualidad de resonar y actuar como símbolos debido a su vocación de ordenar la experiencia esencial de la especie humana: las preferencias comunes, colectivas y personales de la memoria y el olvido.</em>           </p>
<p>Nunca, ni usted ni yo conoceremos a Lucy; no sabremos de su paradero ni el contenido de aquella maleta con su nombre inscrito; no compartiremos nada de su existir ni las conversaciones salidas de su voz. En la introversión del espacio de nuestros propios hogares seguiremos habitando en los objetos y en nuestras memorias; y con la felicidad o la soledad que el cosmos de la morada nos brinda, simplemente olvidaremos a Lucy. | <strong>JOCHY HERRERA</strong>, escritor dominicano miembro de la Mesa directiva de Contratiempo y autor de <em>Seducir los sentidos</em> (MediaIsla, 2010).</p>
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		<title>Fugas, Galápagos e islas</title>
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		<pubDate>Sat, 14 Aug 2010 18:53:21 +0000</pubDate>
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		<description><![CDATA[JOCHY HERRERA &#124; A mi parecer, es el cantautor Luis Eduardo Aute quien logra sublimar (¿o poetizar?) la Isla, cuando ahogada por su limítrofe azul, ella se convierte en refugio, destino y a la vez escape La fábrica de ilusiones y quimeras donde manipulamos nuestras (i)realidades —aquello que llamamos sueños— a veces nos conduce a [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2010/08/Galapagos-bartolome-island.jpg"><img class="alignright size-medium wp-image-3338" title="Galapagos-bartolome-island" src="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2010/08/Galapagos-bartolome-island-300x201.jpg" alt="" width="300" height="201" /></a></p>
<p><strong>JOCHY HERRERA | A mi parecer, es el cantautor Luis Eduardo Aute quien logra sublimar (¿o poetizar?) la Isla, cuando ahogada por su limítrofe azul, ella se convierte en refugio, destino y a la vez escape</strong></p>
<p>La fábrica de ilusiones y quimeras donde manipulamos nuestras (i)realidades —aquello que llamamos sueños— a veces nos conduce a lugares habitados por el deseo, la aventura, la imaginación y por supuesto, la memoria. Hablo de las islas, territorios que a través de la literatura han representado espacios donde la utopía persigue lo inaccesible. Hablo de la Atlántida y Platón, de la Ítaca de Ulises, la Bensalem de Francis Bacon, la Tamoe del Marqués de Sade y la Más a tierra del Robinson Crusoe de Daniel Defoe; todas, indiscutibles guaridas donde fantasía y realidad eran una sola cosa.</p>
<p>Víctima de una testaruda condición de ciudadano caribeño me asumo inextinguible y decididamente insular, por ello sigo convencido de que mi inconsciente freudiano acostumbra lanzarme desde la firmeza continental hacia la fragilidad de las costas, particularmente en momentos cuando mi álgida intimidad rebusca refugio en los pasados. Esta vez sin embargo, yo no soñaba en mi Santo Domingo, la isla más poblada del hemisferio occidental; desperté ese día en las Galápagos, lugar de tortugas gigantes nacido de la actividad meteórica submarina hace más de trescientos millones de años y que francamente, jamás he visitado. Me suponía enamorado y alegre, tímidamente feliz mientras el mar ahogaba un último hálito de realidad; se trataba a todas luces de un sueño donde la memoria era certera cuando me regalaba el olor y la mirada de aquella muchacha encantada que tal como los españoles una vez bautizaron a las Galápagos —“Archipiélago de las Islas Encantadas”—, aparecía y desaparecía de la vista cubierta por la niebla y el océano. Es decir, soñaba con la realidad de la memoria de <em>ella</em> ausente, yo víctima de una cruel fantasía.</p>
<p><a href="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2010/08/luis-eduardo-aute1.jpg"><img class="alignleft size-medium wp-image-3343" title="luis eduardo aute" src="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2010/08/luis-eduardo-aute1-300x300.jpg" alt="" width="300" height="300" /></a>Aclaro que está extinto este texto de toda intención epistemológica sobre el paradisíaco archipiélago ecuatoriano, mas cabe mencionar algunas curiosidades en su historia: las Galápagos fueron “descubiertas” en 1535 por azar tras convertirse en el primer refugio de Tomás de Berlanga, Obispo de Panamá, luego de que su barco zozobrara camino al Perú. Escondite de piratas y bucaneros y guarida de hambrientos pescadores de ballenas, aunque anexadas al Ecuador en 1832, las islas fueron colonizadas por europeos interesados en la fauna y en la búsqueda de fortuna o aventura: Richard Hawkins en 1593, Alexander Selkirk en 1708, Alessandro Malaspina en 1790, Charles Darwin en 1835, y más recientemente la austríaca baronesa Von Wagner de Bosquet. Esta última llegó a principios del siglo pasado escoltada por tres hombres a fin de construir un hotel de lujo, cuenta la leyenda que tal lugar nunca fue edificado y de ella se sabe que desapareció con uno de sus amantes.</p>
<p>¿Cuáles son entonces los atributos insulares que predisponen a la fantasía y qué caracteres la conforman? Son éstas justamente las interrogantes enunciadas por Paolo Fava en el ensayo <em>La isla en la literatura como espacio de la fantasía</em>. El autor enfatiza que el aislamiento, y en particular el mar, representa una imagen funeraria con expresión de temporalidad mutable, y sobre todo que la semántica de la isla trae inscrita en ella la evanescencia: “al estar en un medio móvil, indeterminado, no está obligada a tener una existencia real, a quedarse anclada o a permanecer a flote”, observa Fava. La isla se hace así referente imaginario del más allá del tiempo y del espacio, “una cronotopía desplazada” que le confiere un carácter de microcosmos en miniatura, de lugar en el que todo está permitido, que puede estar ahí o no, a juicio de Fava.</p>
<p>Otros autores han abordado también la temática de la insularidad y el mar como estructuras del imaginario y c<a href="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2010/08/Galapagos-de-Jocchy-portada.jpg"><img class="alignright size-medium wp-image-3344" title="Galapagos de Jocchy portada" src="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2010/08/Galapagos-de-Jocchy-portada-300x300.jpg" alt="" width="300" height="300" /></a>omo entidades antropológicas: Isaac Asimov en <em>Las islas de la tierra</em> del libro <strong>De los números y su historia</strong>; Pablo Martín Cerone en <strong>Las islas misteriosas</strong>, y en particular Gilbert Durand quien en <strong>Les Structures Anthropologigues de l’imaginaire</strong><em> </em>describe los que considera instrumentos facilitadores de los que considera instrumentos facilitadores de la comprensión de las simbologías ofrecidas por las geografías. Sin embargo, a mi parecer, es el cantautor Luis Eduardo Aute quien logra sublimar (¿o poetizar?) la Isla, cuando ahogada por su limítrofe azul, ella se convierte en refugio, destino y a la vez escape: “…Como mar en fuga / entre río y nube / como mar en fuga / que desciende y sube / huyendo siempre de sí misma / pero siempre, pero siempre la misma mar en fuga”. Hablamos de la canción <strong>Mar en fuga</strong> que junto a otras nueve conforma un álbum que convida a “que huyamos hacia el azul con rumbo a un atolón perdido en los mares del sur&#8230;”; un trabajo donde acompañados de Robert Louis Stevenson, Daniel Defoe, Joseph Conrad y Julio Verne, somos Simbad o lobos de mar atesorando tierras perdidas entre barriles de viejo ron.           </p>
<p>Yo, <em>Ladon</em> de cien cabezas y protector de remotos escondites, anuncio mi intención de cuidar de <em>Una</em> de las hespérides habitantes de aquella isla atlántica de incomparables jardines y manzanas prohibidas; esa tierra una vez fin del mundo y que hoy podría ser Galápagos. Anticipo y asumo que Heracles y Atlas serán mis verdugos, tal como me advirtió la imaginación en aquel misterioso sueño. | <strong>JOCHY HERRERA</strong>, dominicano. Autor de <em>Seducir los sentidos </em>(mediaIsla, 2010<em>)</em>.</p>
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		<title>Arizona</title>
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		<pubDate>Sat, 12 Jun 2010 06:15:21 +0000</pubDate>
		<dc:creator>mediaIsla</dc:creator>
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		<description><![CDATA[JOCHY HERRERA&#124; …cómo, al carecer de pasaporte y visa, Cristóbal Colón, Hernán Cortés y los que arribaron en el Mayflower, pudieron desembarcar en México o en Massachusetts. La página web del estado de Arizona narra la historia de su territorio en cuatro etapas: el período prehistórico de los Clovis, nativos paleolíticos cazadores de mamíferos que [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2010/06/Arizona-portada.jpg"><img class="alignright size-medium wp-image-2260" title="Arizona portada" src="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2010/06/Arizona-portada-257x300.jpg" alt="" width="257" height="300" /></a></p>
<p><strong> </strong><strong>JOCHY HERRERA| …cómo, al carecer de pasaporte y visa, Cristóbal Colón, Hernán Cortés y los que arribaron en el <em>Mayflower</em>, pudieron desembarcar en México o en Massachusetts.</strong></p>
<p>La página web del estado de Arizona narra la historia de su territorio en cuatro etapas: el período prehistórico de los Clovis, nativos paleolíticos cazadores de mamíferos que arriban entre 16 mil y 10 mil a.d.C.; el período español, que se inicia con la colonización entrados los años 1500; el período mexicano, transcurrido tras dicho país obtener la independencia de España en 1821; y el período americano, que parte de la incorporación del territorio por tropas estadounidenses concluida la guerra entre México y Estados Unidos en 1848.</p>
<p>Con el arribo de la colonización europea, las ricas culturas nativas también sufrieron los estragos materiales, morales y de salud que dicho proceso desencadenó en el resto del continente. <em>Glory, God and Gold</em>, (“gloria, oro y Dios”), es la conocida frase que mejor ilustra lo ocurrido en esta época cuando personajes como Cabeza de Vaca, Marcos de Niza y Francisco Velásquez Coronado cumplen agendas particulares en pos de las míticas siete ciudades de Cíbola —ricas en oro y reminiscentes de El Dorado sudamericano—, en la construcción de<span style="text-decoration: underline;"> </span><em>presidios</em> (ciudades fortificadas) y la fundación de <em>misiones </em>evangelizadoras por franciscanos y jesuitas.</p>
<p>Posterior a la independencia mexicana de España, el suroeste norteamericano es testigo de profundas transformaciones económicas resultado del intercambio comercial y el establecimiento de colonias de blancos interesados en la caza, la pesca y la minería. Es de tal forma que en menos de tres décadas los Estados Unidos adquieren más de medio millón de millas cuadradas de tierra gracias al Tratado de Guadalupe Hidalgo (1848) constituyéndose así lo que hoy conocemos como Arizona, California, Texas, Nevada, Utah y Nuevo México.</p>
<p><a href="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2010/06/arizona-7.jpg"><img class="alignleft size-medium wp-image-2262" title="arizona-7" src="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2010/06/arizona-7-300x201.jpg" alt="" width="300" height="201" /></a>Según el último censo, la población de Arizona es de unos seis millones, un poco más del diez por ciento de origen “extranjero”, es decir, personas nacidas fuera del territorio norteamericano. Más luego de repasar la historia de la frontera méxico-americana descrita anteriormente, inevitablemente surgen preguntas molestosas: ¿A cuál territorio nos referimos? ¿Al territorio de quién? ¿Y quién es el extranjero? Un poco menos de doscientos años de control norteamericano en comparación con miles de años de tradición de pueblos y culturas establecidas justifica estos cuestionamientos sobre todo en el contexto de la ley SB1070 recientemente promulgada por la gobernadora Jan Brewer. Esta odiosa regulación (catalogada de nazista por el Cardenal Mahoney de Los Ángeles) criminaliza el no portar documentos de índole migratoria y autoriza a la policía de Arizona a sospechar de cualquiera que luzca “indocumentado”, y a tomar las acciones que considere necesarias.</p>
<p>De acuerdo con el estudio <em>Immigrants in Arizona: Fiscal and Economic Impacts</em> publicado por la Universidad de Arizona (<a href="http://udallcenter.arizona.edu/">http://udallcenter.arizona.edu</a>), los costos fiscales de salud, educación y reforzamiento del orden invertidos por el Estado a favor de los trabajadores inmigrantes alcanzaron los mil 460 millones de dólares durante 2004. Esta cifra contrasta con el ingreso por pago de impuestos atribuido a éstos calculado en dos mil 400 millones de dólares. La aritmética indica por lo tanto, que los inmigrantes de Arizona contribuyeron 940 millones de dólares al Estado por concepto de impuestos, cifra que no incluye ganancias por consumo de bienes. <a href="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2010/06/Arizona-81.jpg"><img class="alignright size-full wp-image-2264" title="Arizona 8" src="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2010/06/Arizona-81-e1276292494806.jpg" alt="" width="200" height="240" /></a></p>
<p>El estudio de la autoría de Judith Gans reveló además que los inmigrantes constituyen el 14 por ciento de la fuerza laboral en Arizona; que ocupan el 59% del trabajo de agricultura; el 51% de la empleomanía de jardinería y embellecimiento; el 35% de la construcción y manufactura; que representan el 19% de los médicos y cirujanos y el 36% de los astrónomos y físicos.</p>
<p>Eduardo Galeano, tras cuestionarle sobre el proceso migratorio que se da en Estados Unidos, me confesó hace poco que a veces pensaba cómo, al carecer de pasaporte y visa, Cristóbal Colón, Hernán Cortés y los que arribaron en el <em>Mayflower</em>, pudieron desembarcar en México o en Massachusetts. Carecían de permiso de trabajo y no había cuotas abiertas de inmigración.</p>
<p>Igual suerte, a mi parecer, correría la gobernadora Brewer y sus simpatizantes si los verdaderos pobladores de lo que era Arizona antes de 1848 aún mantuviesen el control de sus tierras. [<strong>Jochy Herrera</strong><em>, </em>escritor dominicano residente en Chicago, autor de<em> Seducir los sentidos, </em>20010]</p>
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		<title>Joan Manuel Serrat + Miguel Hernández = Serrat Hernández</title>
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		<pubDate>Sat, 10 Apr 2010 14:45:09 +0000</pubDate>
		<dc:creator>mediaIsla</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Jochy Herrera &#124; Como es usual, Joan Manuel se ha acompañado de un elenco de primera bajo la dirección musical del destacado compositor y concertista Joan Albert Amargós Si hay hombres que contienen un alma sin fronteras, tú eres uno de aquéllos… Miguel Hernández, poseedor de una “intuición lírica purísima y precoz, madurada después por [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2010/04/Serrat-+-Hernandez-portada.jpg"><img class="alignright size-medium wp-image-1284" title="Serrat + Hernandez portada" src="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2010/04/Serrat-+-Hernandez-portada-300x199.jpg" alt="" width="300" height="199" /></a></p>
<p><strong>Jochy Herrera | <em>Como es usual, Joan Manuel se ha acompañado de un elenco de primera bajo la dirección musical del destacado compositor y concertista Joan Albert Amargós</em></strong></p>
<p><em>Si hay hombres que contienen un alma sin fronteras,</em></p>
<p><em>tú eres uno de aquéllos…</em></p>
<p>Miguel Hernández, poseedor de una “intuición lírica purísima y precoz, madurada después por el dolor y la muerte”, es el hombre que hace poesía sus vivencias creando de tal forma un mundo transfigurado —como el de todo poeta verdadero—: universo donde las más ásperas, fuertes y extremadas realidades, son en sí su obra. Estas ideas introductorias del libro <strong>La obra poética de Miguel Hernández</strong><em>,</em> de la autoría de José Antonio Serrano Segura, son eco de lo dicho por Jaime Sabines, maestro del mundo exterior y del mundo íntimo del poeta: <em>la poesía, es ya un destino</em>. Miguel Hernández, “poeta de la libertad”, “cabrero-poeta” de aquella España herida de los cuarenta, acaba de morir en marzo 28, sesenta y ocho años atrás. Este 2010 cumple además un siglo de nacer, y su patria lo celebra en grande con decenas de eventos, charlas, publicaciones y un viaje donde los versos de su primera colección, <em>Perito en lunas,</em> llegarán a Selene a bordo de una cápsula espacial de la empresa estadounidense Celestes “a fin de cumplir el deseo del poeta”, según ha declarado la Fundación Miguel Hernández.</p>
<p>Más abajo, en el vulgar planeta Tierra, <strong>Joan Manuel Serrat</strong>, él, poeta de la música, acaba de entregarnos un Miguel Hernández <strong>Hijo de la luz y de la sombra</strong> en trece textos hernandinos repletos de teclas, violines, chelos, trompetas y, más que nada, de la privilegiada voz del catalán sesentón. La misma voz que hace cuatro décadas fue pionera en musicalizar los versos del vate alicantino muerto en las cárceles franquistas creyendo en los hombres y esperando de ellos sin que se le apagara en ningún momento esa luz que trágicamente le hizo morir con los ojos abiertos, en palabras de Vicente Aleixandre. “La razón de este trabajo es la intemporalidad de la poesía de Miguel Hernández, la vigencia de sus textos más allá del lugar y el tiempo en que vieron la luz; estos versos siguen tan sólidos y frescos como si hubieran sido escritos ayer y aquí. Quiero abrir las puertas a la gente para que profundice en su poesía, en un poeta que vivió con un rigor ejemplar, con una vida llena de dolor pero también de lucha”, ha declarado Joan Manuel.</p>
<p>En los albores de 1972 aparecía aquél disco icono <strong>Miguel Hernández</strong>, donde junto a Serrat muchos fuimos niños yunteros coreando “Para la libertad” en elegía a héroes y amigos idos. Hoy Serrat nos ha transportado al horizonte que Ramón Sijé predijo en el prólogo de <strong>Perito en lunas</strong><em>.</em> Porque <strong>Hijo de la luz y de la sombra</strong><em> </em>abarca justamente las tres fases de Miguel Hernández descritas por Sijé en 1933: la del afincado en la tierra, la del poema terruñero; la “literaria”, resonante de voces y reflejos —metáforas perseguidoras de Góngora—; y la tercera, la del perito con “musculatura marina de grumete” que ha encontrado esa poesía secreta, escondida y minoritaria, a juicio de Serrano Segura. Es de tal forma que en <strong>Hijo de la Luz y de la sombra</strong> somos testigos del artista-hombre sensible que parte de lo concreto, del hambre y la opresión: <em>Tened presente el hambre: recordad su pasado turbio de capataces que pagaban en plomo</em>; el que atraviesa por los horrores de la guerra para, firme de esperanzas, abrazar al amor: <em>&#8230;Con el amor a cuestas, dormidos y despiertos, seguiremos besándonos en el hijo profundo. Besándonos tu y yo se besan nuestros muertos, se besan los primeros pobladores del mundo.</em></p>
<p><em> </em></p>
<p><a href="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2010/04/Serrataa.jpg"><img class="alignleft size-medium wp-image-1286" title="Serrataa" src="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2010/04/Serrataa-185x300.jpg" alt="" width="185" height="300" /></a>Los versos incluidos en esta colección adquieren con la voz de Serrat una sobria tonalidad que no sólo es respetuosa del autor, porque como ha indicado el intérprete —el cantautor le debe más al poeta—, sino también proveedora de un indiscutible frescor: el júbilo complacido del regreso, cuatro décadas después, al corazón de un amigo. A la cercanía de un hombre cuyo carácter el propio Serrat ha confesado desear tener. Ha sido <strong>Hijo de la Luz y de la sombra</strong>, a mi parecer, un abrazo entre ambos autores quienes generaciones aparte, han transformado una horrenda historia en un reto a la alegría y a la luz de la memoria.</p>
<p>Como es usual, Joan Manuel se ha acompañado de un elenco de primera bajo la dirección musical del destacado compositor y concertista Joan Albert Amargós, a cargo también de los teclados junto a Ricard Miralles: el guitarrista David Palau, el bajista Víctor Merlo y la percusión de Luis Dulzaides entre otros. De igual forma se destaca la voz del cantaor catalán Miguel Poveda (recientemente incluido en la banda sonora del filme <strong>Los abrazos rotos</strong>) quien hace poderoso dúo en el poema <em>Dale que dale</em>.</p>
<p>El trabajo se acompaña además de un <em>DVD</em> donde lo mejor de la cinematografía española contemporánea hace homenaje a Miguel Hernández a través de cortos inspirados en las canciones: Isabel Coixet, Jaime Chávarri, Sergio Cabrera, José Luis Garci y Pere Portabella entre otros, evocan el imaginario hernandino en el contexto visual convirtiendo el disco en un verdadero documento histórico: espejo del hombre consecuente con su época, provocado por su entorno e ido a destiempo. Miguel Hernández dejó de escribir a los 29 años y murió tuberculoso dos años después encarcelado por las garras del fascismo franquista. A pesar de una intensa y accidentada vida, su legado literario se enriqueció a partir de la sencillez de un humilde origen y en la fragua del compromiso político; sus sonetos son reflejo de los clásicos españoles (Luis de Góngora y Garcilaso de la Vega), y de dos grandes del siglo XX: Neruda y Aleixandre, con quienes exploró el trabajo periodístico y estableció una profunda amistad en el seno de la Guerra Civil.</p>
<p>El propio Neruda, “con el color de la tinta verde en el que siempre escribía sus poemas”, nos dijo sobre Miguel Hernández que “recordar que desapareció en la oscuridad y recordarlo a plena luz, es un deber de España, un deber de amor (&#8230;) ¡nos toca ahora y siempre sacarlo de su cárcel mortal, iluminarlo con su valentía y su martiro, enseñarlo como ejemplo de corazón purísimo! ¡Darle la luz! ¡Dársela a golpes de recuerdo, a paletadas de claridad que lo revelen, arcángel de una gloria terrestre que cayó en la noche armado con la espada de la luz!”. [<strong>Jochy Herrera</strong>, dominicano, autor de <em>Seducir los sentidos, </em>MediaIsla, 2010]</p>
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		<title>Genealogía faraónica: ¿poder o divinidad?</title>
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		<pubDate>Sat, 20 Mar 2010 03:30:47 +0000</pubDate>
		<dc:creator>mediaIsla</dc:creator>
				<category><![CDATA[Accidentes]]></category>

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		<description><![CDATA[¿Ha cambiado de veras el poder de cara a través de los siglos o se trata nada más de una “alternabilidad” de quienes lo ejercen?; ¿quién es de veras “el poder” en el ejercicio político gubernamental moderno: el dios dinero o el dinero de los dioses? Por Jochy Herrera La revista Journal of The American [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2010/03/genealogia-faraonica-011.jpg"><img class="alignright size-medium wp-image-936" title="Nefertiti Face" src="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2010/03/genealogia-faraonica-011-300x199.jpg" alt="" width="300" height="199" /></a></p>
<p><strong>¿Ha cambiado de veras el poder de cara a través de los siglos o se trata nada más de una “alternabilidad” de quienes lo ejercen?; ¿quién es de veras “el poder” en el ejercicio político gubernamental moderno: el dios dinero o el dinero de los dioses?</strong><strong> </strong></p>
<p><strong>Por Jochy Herrera</strong></p>
<p>La revista Journal of The American Medical Association, en el número correspondiente a febrero 17, 2010, publicó los resultados de un estudio basado en técnicas genéticas, antropológicas y de tomografía computarizada, sin dudas, único en su género. Gracias a la colaboración entre científicos egipcios, alemanes e italianos se ha logrado completar el árbol genealógico y las causas de muerte de la última generación de faraones correspondientes a la Dinastía XVIII (1550 – 1070 a.C.). Tres reyes de este período de la fascinante historia del antiguo Egipto han sido foco de atención tanto de expertos como del público en general a través de múltiples generaciones: Akenatón, gobernante controversial y culpable de haber transformado la jerarquía político-religiosa; su esposa Nefertiti, única mujer que alcanza poderío real durante este período; y el sucesor <em>Amón &#8211; Tut &#8211; Anj</em>,<em> </em>Tutankamón, el más joven de los faraones muerto a los 19 años de edad aún sin haber dejado descendencia.</p>
<p><strong><em>Sobre héroes y tumbas </em></strong></p>
<p>El estudio en cuestión, <em>Ancestry and Pathology in King Tutankhamun’s Family</em>, está precedido por múltiples lucubraciones y leyendas aparecidas tras el descubrimiento de la tumba de Tutankamón en el Valle de Los Reyes de Tebes, allá por 1922. La riqueza de los artefactos arqueológicos encontrados y la asombrosa preservación de la momia del joven faraón provocaron todo tipo de conjeturas sobre las causas de su muerte, la cosanguinidad de la familia real y la vida de la época. Se habló de “feminización” llegándose incluso a describir un hermafroditismo inexistente; de la “sospechosa” muerte de su desenterrador, el británico Howard Carter a causa de una “maldición faraónica”; del significado de los 130 bastones encontrados junto a Tutankamón y otras tantas tesis u observaciones hoy probadas carentes de fundamento.</p>
<p><a href="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2010/03/genealogia-faraonica-2.jpg"><img class="alignleft size-full wp-image-939" title="genealogia faraonica 2" src="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2010/03/genealogia-faraonica-2.jpg" alt="" width="295" height="300" /></a>Más allá de conocer que Tutankamón padecía de una rara enfermedad -necrosis avascular ósea- y de confirmar que falleció resultado de una infección de paludismo complicada tras una caída; más allá de descubrir múltiples trastornos hereditarios en el clan familiar, con toda probabilidad resultado de la mencionada cosanguinidad, la información que provee este estudio, analizada a simple vista, no representa más que una curiosidad palentológica e histórica para el lector novicio. Pero si lo utilizamos como trampolín, nos adentraríamos en el territorio de la ética científico-histórica y al análisis político-religioso de una importante etapa de la antigüedad, y con suerte, aterrizaríamos en el presente; tiempo donde ética y ciencia, política y religión parecen estar más cerca que nunca, y donde las disputas entre lo secular y las creencias cada vez más competen a los gobiernos contemporáneos y al ciudadano común.</p>
<p><strong>Akenatón, Nefertiti y Tutankamón: poder <em>y </em>divinidad</strong><strong> </strong></p>
<p>Neferjepeura Amenhotep – Akenatón, décimo faraón de la Dinastía XVIII, a fin de oponerse al creciente poderío de la hegemónica clase sacerdotal de la época, ideó una reforma religiosa enfocada en el culto monoteísta alrededor de un solo dios, Atón- gran disco solar, donde el faraón era su único profeta e intermediario. De tal forma, los sacerdotes son despojados de sus tierras en la que se conoce como la Revolución amarniana: el regreso de la ortodoxia, la unión entre religión y política a través de Atón, y la subsecuente secularización del Estado y centralización del poder político.</p>
<p><a href="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2010/03/genealogia-faraonica-1.jpg"><img class="alignright size-medium wp-image-940" title="genealogia faraonica 1" src="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2010/03/genealogia-faraonica-1-300x225.jpg" alt="" width="300" height="225" /></a>Resulta curioso cómo Nefertiti, esposa oficial de Akenatón y reconocido personaje en el quehacer gubernamental del momento, logra alcanzar tal grado de influencia en la <em>inteligentsia </em>del régimen que fue nombrada coregidora, hecho por el que se llegó a sospechar si “ella era verdaderamente la reina faraona”. A decir por el número de representaciones artísticas de Nefertiti, las cuales duplicaron las de Akenatón, parecería que ella era la conductora <em>de facto</em> de los <em>affairs</em> del Estado. A pesar de estos hechos y de su famosa belleza física haberla convertido en leyenda -“la mujer más hermosa de la historia”- a juicio de muchos, la reina desaparece bruscamente de los recuentos cronológicos en las postrimerías del gobierno de Akenatón probablemente resultado de disputas políticas internas o de la misma naturaleza de su muerte. Hasta hoy persisten las dudas sobre su enterramiento y el destino final de la momia; sí sabemos, gracias al estudio aquí descrito, que ella no pudo haber sido la madre de Tutankamón ya que el joven faraón no contenía sus genes.</p>
<p>Tut, el cariñoso apodo otorgado a <em>Amón &#8211; Tut &#8211; Anj</em>, Tutankamón, se disparó al <em>jet set</em> cuando en la primavera de 2007 se exhibió por primera vez su cara momificada: “con la colocación de la momia en la vitrina mandamos al niño dorado a la vida eterna”, comentaba Zahi Hawass, jefe del Consejo Supremo de Antigüedades de Cairo. La corta vida de Tut pareció haber estado marcada por la debilidad física resultado de severas deformaciones óseas y esqueléticas; los numerosos bastones encontrados en su tumba y las modernas radiografías reveladoras de múltiples fracturas indican que aunque se las manejó para regular el gobierno, el rey indudablemente padeció dolores físicos inimaginables. Con Tutankamón el ejercicio político faraónico regresa a Tebas y el culto a los viejos dioses bajo el control de la casta sacerdotal de Amón es reestablecido; el politeísmo y las deidades Ptah y Osiris substituyen el culto al monoteísmo representado en Atón, al tiempo que el ejército y la administración pública son separados desplazándose así el absolutismo previamente establecido por el reinado secularizado de Akenatón.</p>
<p><strong><a href="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2010/03/genealogia-faraonica-3.jpg"><img class="alignleft size-medium wp-image-941" title="genealogia faraonica 3" src="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2010/03/genealogia-faraonica-3-300x213.jpg" alt="" width="300" height="213" /></a>Colofón</strong><strong> </strong></p>
<p>De pronto, las disputas internas por el poderío económico-religioso descritas más arriba no parecen estar tan lejos de nuestro presente: al observar la rivalidad entre el presidente Mahmud Ahmadineyad y la oposición religiosa iraní liderada por el referente espiritual chiíta, el Gran Ayatolá Hosein Ali Montazerí; al enterarnos de los <em>dimetediretes</em> entre el presidente italiano Silvio Berlusconi y el del Vaticano, Joseph Ratzinger (“el Papa está más allá de la gracia de Dios”, anuncia <em>Il Giornale</em>, diario de Berlusconi -en la propia Iglesia se muerde y devora- responde el pontífice), es inevitable establecer similitudes con lo acaecido en el ocaso del imperio faraónico: ¿Ha cambiado de veras el poder de cara a través de los siglos o se trata nada más de una “alternabilidad” de quienes lo ejercen?; ¿quién es de veras “el poder” en el ejercicio político gubernamental moderno: el dios dinero o el dinero de los dioses? Y en un plano más estrictamente “científico”, ¿cabe preguntarse de qué valen estudios como el aquí descrito?, ¿en qué nos beneficia, como humanidad, el desnudar los huesos y el esqueleto genético de unas cuantas momias milenarias?.</p>
<p>Tal como ha indicado el historiador norteamericano Howard Markel a propósito de la publicación de <em>Ancestry and Pathology in King Tutankhamun’s Family</em>, ¿cuáles son las implicaciones éticas de investigaciones de esta naturaleza?, ¿nos arriesgamos a abrir “una caja de pandoras” de la historia? ¿O conviene acaso embarcarnos a tal afrenta? [<strong>Jochy Herrera es dominicano</strong>, autor de <em>Seducir los sentidos </em>–mediaIsla, 2010]</p>
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		<title>Deseado</title>
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		<pubDate>Sat, 06 Mar 2010 18:05:24 +0000</pubDate>
		<dc:creator>mediaIsla</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Pero la dilatación de las carnes, la una contra la otra y la una por la otra, es el verdadero objeto del deseo. J. P. Sartre Por Jochy Herrera “El deseo mueve el mundo. Está presente en el bebé que llora porque tiene hambre, en la niña que se afana por resolver un problema de [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong><em> </em></strong></p>
<p><span style="color: #0000ff;"><a href="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2010/03/deseo1.jpg"><img class="alignleft size-medium wp-image-770" title="deseo1" src="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2010/03/deseo1-188x300.jpg" alt="" width="188" height="300" /></a></span><strong><em>Pero la dilatación de las carnes, la una contra la otra y la una por la otra, es el verdadero objeto del deseo. </em>J. P. Sartre</strong></p>
<p><strong>Por Jochy Herrera<br />
</strong></p>
<p><em> </em></p>
<p>“El deseo mueve el mundo. Está presente en el bebé que llora porque tiene hambre, en la niña que se afana por resolver un problema de matemáticas, en la mujer que corre al encuentro de su amante y más tarde decide tener hijos, y en la anciana, que encorvada sobre su andador, recorre a paso de tortuga el pasillo del asilo para recoger su correo. Desterremos el deseo de la faz de la tierra y tendremos un mundo de seres congelados, carentes de razones para vivir y para morir”. Esta sentencia aparece en el ensayo <em>Sobre el deseo</em> del filósofo estadounidense William B. Irvine; un texto contentivo de meditaciones en torno a la que Freud catalogó como la más poderosa energía del ser humano.</p>
<p>Confieso que el libro me defraudó, no sólo por su premisa fundamental, “esforzarnos por disfrutar <em>éste </em>sueño —lo que tenemos—, en lugar de ignorarlo para perseguir algún otro”, sino más que nada porque a pesar de la advertencia de Irvine contra ello, sus páginas parecerían convertirse en un “manual para manejar el deseo”, en particular, los “no deseados”. El autor nos encomienda a seguir los pasos de <strong>los satisfechos</strong>, aquellos que según el <em>Oxford English Dictionary</em>, adaptan sus deseos a lo que tienen (aunque sea menos de lo que hubieran podido desear), consejos que a mi parecer frenan el ímpetu de quien busca a veces desesperadamente, el roce de una piel, la esquiva mirada de una muchacha o cualquier otra obsesión que como hechizo, nos toque las puertas de la pasión.</p>
<p>Debo admitir sin embargo, que en <em>Sobre el deseo</em> (Paidós, 2008) encontramos también observaciones interesantes que podrían facilitar la comprensión de la naturaleza de este sentimiento, de nuestras fuerzas internas, tormentos y otras “debilidades”: Cómo muchos anhelos se explican a partir de un “sistema biológico de incentivos” adquirido mediante el proceso de selección natural, es decir, evolutivo; cómo este programa de incentivos no fue diseñado para animarnos a tener una vida feliz y significativa, y aún más, cómo el precio, no el valor que tienen las cosas, ha destruido esa indómita y hermosa capacidad humana de perseguir la locura de los sueños, incluyendo nuestros más intensos deseos.</p>
<p><a href="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2010/03/deseado.png"><img class="alignright size-medium wp-image-772" title="deseado" src="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2010/03/deseado-300x298.png" alt="" width="300" height="298" /></a>Desde Aristóteles y Platón hasta Santo Tomás y Spinoza, el deseo ha sido objeto de intriga, debate y múltiples interpretaciones que en conjunto han conformado una suerte de fenomenología: Ha sido visto como asunto en franco contraste con la razón, como perteneciente a la naturaleza del alma, como “simplemente el apetito acompañado por la conciencia de sí mismo” y como <em>Samudaya</em>, el causante del sufrimiento que paraliza el progreso espiritual, según el pensamiento budista. Para las neurociencias el asunto luce más sencillo ya que de acuerdo con esta disciplina médica, el deseo es simplemente el resultado del comportamiento de células localizadas en los núcleos accumbens y ventromedial del hipotálamo y el cuerpo estriado cerebral.</p>
<p>Jean Paul Sartre, por otra parte, fue el pensador que logró establecer la conexión del deseo con su objeto, la solución del problema filosófico fenomenológico de Spinoza, a juicio del ensayista Sebastián Salgado. Sartre nos advirtió contra la consideración de los deseos como “pequeñas entidades psíquicas que habitan la conciencia”; porque a su manera de ver, ellos son la conciencia misma en su estructura original proyectiva y trascendente. Y va más allá: En <em>El ser y la nada</em> conecta los conceptos deseo y cuerpo al enunciar que “el deseo es deseo de un cuerpo por otro cuerpo. En realidad es un apetito hacia el cuerpo ajeno”. Estas conclusiones por lo tanto, facilitaron a la filosofía la comprensión del encuentro del sí —el sujeto mismo— con el otro, objeto del sujeto: el deseado.</p>
<p><a href="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2010/03/Deseoss.jpg"><img class="alignleft size-medium wp-image-774" title="Deseoss" src="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2010/03/Deseoss-300x133.jpg" alt="" width="300" height="133" /></a>La escritora argentina Leda Schiavo, amiga entrañable y mejor poeta, ha motivado estas disquisiciones tras compartir un Espumante Torrontés comercializado como <em>Deseado </em>(Medalla de oro en el <em>Concours Mundial Bruxelles </em>2007). Sin pecar de enólogo, observo que la ficha técnica de este vino lo define como de composición Varietal -uva única-, cosechado en marzo, fermentado con levaduras seleccionadas a 14° C durante quince días, primeramente a cielo abierto y después cerrado herméticamente, e ideal como aperitivo. Me intrigan aún más las Notas de Cata que lo describen: “<em>Deseado</em> presenta a la vista color amarillo verdoso, a la nariz es frutal, con aromas a flores y cítricos y en boca, es dulce y frutado”.</p>
<p>¿No estarán acaso estas Notas describiendo el paradigma del deseado? ¿Él, quien consciente de su atractivo, parte en pos del objeto —un otro— para entregar a sus sentidos el placer del amarillo, el sabor frutal y la flor ansiada en cualquier boca ajena? [<strong>Jochy Herrera</strong>, escritor dominicano. Autor de <strong>Seducir los sentidos </strong>(mediaIsla, 2010). Es miembro de la Mesa Directiva de contratiempo].</p>
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