<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>mediaisla &#187; La senda</title>
	<atom:link href="http://mediaisla.net/revista/category/la-senda/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://mediaisla.net/revista</link>
	<description>Puente de palabras vivas</description>
	<lastBuildDate>Sat, 12 May 2012 18:19:33 +0000</lastBuildDate>
	<language>en</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.3.1</generator>
		<item>
		<title>Ezequiel o el canto divino de un loco (I de II)</title>
		<link>http://mediaisla.net/revista/2012/01/ezequiel-o-el-canto-divino-de-un-loco-i-de-ii/</link>
		<comments>http://mediaisla.net/revista/2012/01/ezequiel-o-el-canto-divino-de-un-loco-i-de-ii/#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 28 Jan 2012 17:57:54 +0000</pubDate>
		<dc:creator>mediaIsla</dc:creator>
				<category><![CDATA[La senda]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://mediaisla.net/revista/?p=8842</guid>
		<description><![CDATA[JOSÉ TOBÍAS BEATO &#124; A un intelectual nada le está vedado, salvo perder su independencia de criterio que lo haga silenciar su voz, o peor aún, alabar con palabras hermosas y sonoras la fetidez del pantano. Si Freud hubiera podido tener en su famoso diván al profeta Ezequiel, probablemente hubiera concluido que estaba en presencia [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong><a href="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2012/01/Ezequiel-y-los.jpg"><img class="alignright size-medium wp-image-8843" title="Ezequiel y los" src="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2012/01/Ezequiel-y-los-300x225.jpg" alt="" width="300" height="225" /></a>JOSÉ TOBÍAS BEATO | A un intelectual nada le está vedado, salvo perder su independencia de criterio que lo haga silenciar su voz, o peor aún, alabar con palabras hermosas y sonoras la fetidez del pantano.</strong></p>
<p>Si Freud hubiera podido tener en su famoso diván al profeta Ezequiel, probablemente hubiera concluido que estaba en presencia de alguien que era más que un neurótico. Porque Ezequiel mostraba comportamientos muy singulares, característicos de un loco, pero un loco inspirado. Su locura, “mar de la palabra divina”, como declaró una vez San Jerónimo. Allí recostado, expuesto al método analítico del psiquiatra vienense, el hipotético paciente rápidamente hubiera evidenciado que estaba dominado por ideas fijas, que era poseso de monomanía. Su mensaje, revelaciones —que no caiga en olvido tal palabra— en forma de visiones simbólicas de parte nada más y nada menos que del misterioso Iahvé, ser que según sus creencias era todopoderoso y creador del mundo.</p>
<p>Ezequiel le habría contado que oía voces y que tuvo visiones en las que seres fantasmales, rodeados de fuego y en medio de atemorizantes relámpagos, le ponían las manos sobre los hombros, le hacían comer rollos escritos de lamentos, de amenazas o promesas cargadas de esperanza; también le habría dicho acerca de un brillante espíritu que lo transportaba a sitios extraños. Le hubiera hablado de cómo estando con los ancianos de Judá en su casa de Babilonia, fue transportado en trance por un ser que era como de fuego de la cintura para abajo y de metal bruñido de la cintura para arriba. Y acaso hasta le hubiera dibujado o pintado —pues parece que Ezequiel dominaba tales artes (Ez 4.1) — a ese extraordinario ser que tomándolo por los cabellos, lo llevó a Jerusalén, dejándolo frente al templo (Ez 8.2-3).</p>
<p>También le habría dicho al famoso psiquiatra, por cierto de su misma raza, que vio a otro ente vestido de lino, poniendo una señal en la frente de cada jerosolimitano que no estaba de acuerdo con las cosas detestables que se practicaban en la ciudad (Ez 9.4): un ritualismo exento de contenido vital, la adoración de astros y figuras hechas por ellos mismos a las que consideraban dioses y ofrecían sacrificios (hasta de niños). Y, sobre todo, la corrupción de gobernantes y sacerdotes, particularmente el egoísmo de “sentirse orgullosos de tener abundancia de alimentos y de gozar de comodidad,  pero nunca ayudaron al pobre y al necesitado” (Ez 16. 49), cosas todas merecedoras de desprecio y castigo.</p>
<p>Allí mismo le habría descrito las ruedas llenas de ojos (¿reflejos?) que podían avanzar en cualquier dirección, que en ocasiones se elevaban sobre el suelo, sobre las que irían seres de cabeza humana cuando se les veía de frente y de rostros de animales si les veía de lado (Ez 1.10), al tiempo que sobre su cabeza llevaban una bóveda brillante como el cristal, acaso similar a la que hoy usan nuestros astronautas. Le habría hablado de seres que, aunque caminaban derechos y sin volverse, sus extremidades inferiores terminaban en pezuñas brillantes como bronce pulido (¿botas?) y que, sin embargo, arriba tenían manos humanas por los cuatro costados (Ez 1.7-9). En el día de hoy, algunos, y sin querer ser irreverentes, nombran a esos seres extraños con una palabra que tiene sus connotaciones y peligros: “extraterrestres” les llaman. Para otros, son los mentados serafines o querubines; y aún para otros, con pretensiones de tener una  mayor hondura filosófica, pues ven en ellos a los célebres “Elohim(s)” de los primeros tiempos, aquellos seres intermedios y misteriosos que supuestamente crearon la raza humana. En cualquier caso, un tema seductor y alucinante, pero que aquí obviamos… sencillamente porque no es el punto…</p>
<p><a href="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2012/01/ezequiel....jpg"><img class="alignleft size-medium wp-image-8844" title="ezequiel..." src="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2012/01/ezequiel...-300x239.jpg" alt="" width="300" height="239" /></a>Pero no es eso solamente. El hombre, luego de su primera visión a orillas del río Quebar, afluente del Éufrates que atravesaba la antigua Caldea, contaría que fue a una llanura donde volvió a tener la misma aparición con idénticos espectros. Allí, un extraordinario ser le puso la mano nuevamente en el hombro y le advirtió que por un tiempo indefinido se quedaría mudo, con la lengua pegada al paladar. Y que al llegar a su casa, sería atado con cuerdas por razones que no están nada claras. (Ez 3.22-26).</p>
<p>Más adelante, al morir su esposa, asumiría un comportamiento tan en extremo chocante para las costumbres establecidas entonces, que sus compatriotas se vieron obligados a preguntarle qué significado tenía para ellos su conducta inusual. Y es que contra la costumbre, Ezequiel no lloró a su mujer, ni se cubrió la cabeza, ni anduvo descalzo, ni se cubrió la cara en señal de dolor, ni comió el pan especial que se hacía para las ocasiones de duelo. Todo para indicarle a sus vecinos que, en breve, ellos estarían en situación similar, pues serían exiliados en la Babilonia orgullosa, donde tampoco podrían llorar a sus parientes muertos en el asedio final contra Jerusalén por parte de Nabucodonosor, quien además profanaría e incendiaría el templo, orgullo de los israelitas.</p>
<p>También durante 390 días durmió de un lado como expresión de culpa del reino de Israel, y durante otros 40 días sobre el otro costado, esta vez por la culpa del reino de Judá. Recuérdese que en esos tiempos (desde el 931 aproximadamente, hasta el 587 AC cuando Jerusalén fue destruida por los babilonios), los hijos de Jacob estuvieron divididos en dos reinos: el del norte, Israel, y el del sur, más conocido como Judá. Por eso nuestro profeta durmió sobre sus costados alternativamente, por los pecados de los dos reinos. Eso sin contar que, como ya dije arriba,  dormía atado por cuerdas, las cuales, según refería, se las anudaba Dios mismo (Ez 4.8). Lo cierto es que según el libro que relata su vida y sus profecías, amanecía maniatado, acaso en trance.</p>
<p>Incluso, en un acto que lo separaba totalmente de sus vecinos, se rapó la cabeza y se afeitó la barba para realizar con su pelo diversas acciones simbólicas. Y es que en aquella cultura un hombre que se atreviese a mostrar públicamente su cabeza rapada, o que se afeitase la barba, era poco menos que un loco, a no ser que lo hiciese como expresión de duelo o grave aflicción, que no era el caso.</p>
<p>Todavía narraría Ezequiel otras excentricidades. Relataría cómo le dirigió una proclama a los montes y valles de Israel en la que anunciaba que sobre sus suelos y árboles habría una terrible matanza. Y para decir esto, pateó la tierra con violencia, dio golpes con las manos y lanzó horribles gritos de dolor (Ez 6.11). Ante ese comportamiento, algunas escuelas de la Psiquiatría del siglo XX simplemente lo habrían sometido al bondadoso tratamiento de los choques eléctricos, y si todavía seguía remolón y pateador le hubieran aplicado una dosis apropiada de trementina en el pie a fin de calmarlo, como hacían con el barítono de voz portentosa Eduardo Brito, cuando en la oscuridad de su locura sifilítica se ponía violento, tras cantar arias que ya le eran imposibles.</p>
<p><a href="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2012/01/Ezequiel-o-el.jpg"><img class="alignright size-medium wp-image-8845" title="Ezequiel o el" src="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2012/01/Ezequiel-o-el-300x225.jpg" alt="" width="300" height="225" /></a>Y eso no sería todo lo que Ezequiel confesaría: como remate de su especial locura, le habría contado al autor de “Tótem y tabú” y de “La interpretación de los sueños” que, delante de todo el pueblo israelita, cocía su alimento diariamente con fuego de estiércol de vaca (Ez 4.15), porque de este modo le advertía a su pueblo que alimento impuro sería lo que comería en el destierro. Por todo lo referido, Ezequiel, hoy podría ser fácilmente clasificado por nuestros humanitarios y sabios psiquiatras como un esquizofrénico, un paranoico, o una combinación de ambas cosas; en todo caso, un demente o maniático, u otras lindezas parecidas. Es más, de haber vivido ahora, hubiera permanecido encerrado en cualquiera de nuestros confortables y caritativos manicomios, mejor dicho, clínicas de salud mental, donde permanecería encerrado con camisa de fuerza, por obvias razones de seguridad.</p>
<p>Ahora bien; como ya señaló Renán: “Entre nosotros, por ejemplo, el loco es un ser fuera de la normalidad, se le atormenta para hacerle regresar a ella; los horribles procedimientos de las antiguas casas de locos eran consecuentes con la lógica escolástica y cartesiana. En Oriente, el loco es un ser privilegiado; entra en los más altos consejos sin que nadie ose detenerle; se escucha, se le consulta. Es un ser al que se cree más cerca de Dios porque se ha extinguido su razón individual y se supone que participa de la razón divina” (Ernest Renán, Vida de Jesús, pág. 31, Biblioteca Edaf). Hablo del antiguo oriente, por supuesto, pues hoy hay allí otra clase de locos, que pretenden imponer a la fuerza el versículo del Corán que reza que “Cualquiera que no esté gobernado según las enseñanzas de Alá se encuentra entre los transgresores&#8221;. Por eso Al Qaeda ejecuta actos terroristas donde mueren miles de inocentes, el grupo “Forsane Alizza” (Caballeros orgullosos) en Francia recluta combatientes y el gobierno se ve forzado a declararlo ilegal;  o en el norte de Nigeria el grupo “Boko Haram” que mató entre el 21 de enero y el 22 de este año 2012, en un solo fin de semana, a 160 personas, porque se opone a todo contacto con Occidente ( ni sus ropas, ni su educación, aunque si sus técnicas y armas). Eso, pese a no ser algunas de las potencias occidentales santas inocentes, desvinculadas de intereses mercuriales, particularmente de las reservas minerales y de petróleo de tales regiones.</p>
<p>Volviendo a Renán; de los múltiples ejemplos que pueden ponerse para verificar su aserto, tomo el del profeta designado por el también profeta Eliseo para ungir al capitán Jehú como rey de Israel y acabar con Ahab y su mujer Jezabel, los dos que abusaron de Nabot y se apropiaron de su viña, consagración que hizo prontamente y a solas con el escogido en una habitación. Al salir de la misma, tal y como Eliseo le había instruido, el profeta salió huyendo, sin dar tiempo a nada.</p>
<p>Entonces azorados y burlones, los compañeros de armas de Jehú le preguntaron: “¿Qué pasa? ¿Para qué ha venido a verte este loco?” Sin embargo, al referirles Jehú la acción del  presunto loco, al punto “cada uno de ellos tomó su capa y la tendió a sus pies, sobre los escalones. Luego tocaron el cuerno de carnero y gritaron: ¡Jehú es el rey!” (2 Reyes 9.11-13). Es decir, esos locos gozaban de credibilidad, se les tenía respeto.</p>
<p>Lo que no quiere decir, por supuesto, que aquellos hombres no fueran también objeto de burla, de persecuciones y hasta de muerte. Más de lo que suponemos. Especialmente cuando arremetían contra los sacerdotes, el rey, o denunciaban los vicios del pueblo, pues los profetas no eran demagogos que por tener aprobación popular temieran enfrentar sus errores. No contaban con nadie, más que con su palabra inspirada y los “cojones” para combatir lo que consideraban injusto o errado, sin importar consecuencias. Pues, claro, en aquellos tiempos no había prensa, ni sindicatos, ni nada parecido. Y enfrentarse al poder siempre ha sido cosa seria, tremebunda. Así vemos quejarse a Jeremías por su triste destino, a Oseas lamentar que lo tomen por necio (Os 9.7b).  Y Amós, quien según Ortega y Gasset fue el “primer pensador hebreo”, murió probablemente de un golpe en la cabeza que le propinó el hijo de uno de los sacerdotes que aquel había denunciado por corrupto.</p>
<p>Y he aquí una coincidencia paradójica entre profetas y pensadores: lo mismo que éstos, todo profeta es profeta contra algo o alguien. Y para un individuo como yo, importa en grado extremo destacar tal coincidencia, especialmente en una época en la que buena parte de los intelectuales han perdido su enfoque y razón de ser, pues los que ejercen el poder, con tal de mantenerse en el mismo sobornan y reparten migajas, y a veces hasta hacen partícipe de las mieles del poder a aquellos cuya misión esencial es la crítica, el examen o análisis, justamente porque su oficio les exige pensar por sí mismos… desde su punto de vista la cosa es excusable, porque un nombramiento sorpresivo los enternece, aún a aquellos que hasta ese momento se consideraban rebeldes e indómitos. Una posible embajada les agita el corazón hasta el extremo del infarto, y la mención de su nombre en un discurso rutinario del tiranuelo de turno, les hace verter lágrimas de agradecimiento y enrojecer sus mejillas de  lacayos redomados. Han olvidado la sentencia del viejo Quilón, uno de los sabios de la Grecia clásica: “Es sobre la piedra donde se prueba el oro, pero es sobre el oro donde se prueba al hombre”. Porque a un intelectual nada le está vedado, salvo perder su independencia de criterio que lo haga silenciar su voz, o peor aún, alabar con palabras hermosas y sonoras la fetidez del pantano. Estos artículos llevan como carga de fondo, reclamar la vigencia del papel del intelectual.</p>
<p><a href="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2012/01/ezequiel3_a80.jpg"><img class="alignleft size-medium wp-image-8846" title="ezequiel3_a80" src="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2012/01/ezequiel3_a80-300x246.jpg" alt="" width="300" height="246" /></a>Precisamente porque los profetas son ejemplo de audacia y rebeldía volveré sobre el tema, e incluso ampliaré con consideraciones generales sobre los mismos, y posteriormente narraré una breve historia sobre los primeros filósofos griegos, explicando la razón de ser de ese nombre tímido, huidizo —filósofo, como quien dice, un anheloso de saber, mas no un sabio—, que escondía la verdadera actividad de los que se dedicaban a la misma. De paso, a acabar con el mito de que en Atenas fue que se forjó la actividad filosófica, aunque lo digan ilustres profesores del ramo como Michel Foucault siguiendo vieja tradición, tal y como decía un artículo publicado en Media Isla semanas atrás. Más bien lo contrario: en Atenas comienza y se organiza por primera vez la persecución de los que ejercían tal “oficio”, porque ciertamente eran peligrosos, puesto que buscaban causas y exigían justificaciones: Anaxágoras sometido a juicio por negar que el sol mereciera adoración, pues en su opinión no era más que una piedra, no un dios; Protágoras, el primero que elaboró una constitución que obligaba a la educación pública y gratuita, quien murió ahogado camino al exilio, tras ser expulsado de Atenas; y Sócrates condenado a morir envenenado por cicuta, precisamente porque se propuso “no ceder ante nadie, sea quien fuere, contra la justicia” (Platón, Apología de Sócrates, pág. 30, Edaf, Los Clásicos). Pero, lo primero, primero. Así pues, en la próxima ocasión: la naturaleza del mensaje de Ezequiel. <em>jtb, Miami, fl <a href="mailto:setobe1@yahoo.com">setobe1@yahoo.com</a> </em></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://mediaisla.net/revista/2012/01/ezequiel-o-el-canto-divino-de-un-loco-i-de-ii/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>2</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>La Biblia no es historia ni el calendario del futuro</title>
		<link>http://mediaisla.net/revista/2011/11/la-biblia-no-es-historia-ni-el-calendario-del-futuro/</link>
		<comments>http://mediaisla.net/revista/2011/11/la-biblia-no-es-historia-ni-el-calendario-del-futuro/#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 26 Nov 2011 17:08:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>mediaIsla</dc:creator>
				<category><![CDATA[La senda]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://mediaisla.net/revista/?p=8513</guid>
		<description><![CDATA[JOSÉ TOBÍAS BEATO [mediaisla] No se trata simplemente de que los Harold Camping de este mundo alarmen, engañen y falten a la verdad, sino que sus actos tienen consecuencias prácticas nefastas. “Las mujeres deberían pedir en masa, militantemente, que se saque el Apocalipsis de la Biblia, del Nuevo Testamento en particular, porque las ofende gravemente”. [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong><a href="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2011/11/La-Biblia.-Espiiiiiritu-Santo.jpg"><img class="alignright size-medium wp-image-8514" title="La Biblia. Espiiiiiritu Santo" src="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2011/11/La-Biblia.-Espiiiiiritu-Santo-300x277.jpg" alt="" width="300" height="277" /></a>JOSÉ TOBÍAS BEATO </strong>[<a href="../../revista">media<strong>i</strong>sla</a>] <strong>No se trata simplemente de que los Harold Camping de este mundo alarmen, engañen y falten a la verdad, sino que sus actos tienen consecuencias prácticas nefastas.</strong></p>
<p><strong> </strong></p>
<p><em>“Las mujeres deberían pedir en masa, militantemente, que se saque el Apocalipsis de la Biblia, del Nuevo Testamento en particular, porque las ofende gravemente”</em><strong>.</strong></p>
<p>El pastor norteamericano Harold Camping fijó el 21 de octubre pasado como el último día del mundo, pues tal día sobrevendría el fin mediante un cataclismo universal, del que saldrían salvados solamente los creyentes en Jesucristo. Como ha pasado ya más de un mes, no puede haber ningún error en el pronóstico: definitivamente el temido momento no llegó. Lo decimos porque el señor Camping ya había dicho que un terremoto con graves consecuencias para la humanidad ocurriría el 21 de mayo de este 2011. Entonces el pastor, según declaró a “los medios”, estupefacto por su error al interpretar el Schedule divino, volvió a releer la Biblia, encontrando que se había equivocado por unos meses y que era realmente octubre el mes escogido por el Todopoderoso para resolver de una vez y por todas sus cuentas con los hombres.</p>
<p>Harold Camping, hoy con más de noventa años de edad, es un experto en el tema del fin de los tiempos. Tiene un programa de radio que es retransmitido por 65 emisoras al través de todo Estados Unidos, y viene anunciando el juicio final desde 1994. No está solo en el propósito; miles de pastores y dirigentes religiosos viven asustando a sus feligreses con graves castigos, verdaderos cuadros del horror dantesco, al tiempo que ellos se dan la gran vida con el diezmo obligatorio que reciben de sus atemorizados seguidores.</p>
<p>La prensa les hace el juego, divulgando ampliamente sus arrebatos, al tiempo que limita todo análisis serio que pueda perjudicar el “business”. Por eso es necesario acudir a medios alternativos alejados de la chabacanería imperante. Por suerte, hay quienes protestan por este circo, como por ejemplo, el pastor Glenn Hill, de Carolina del Norte, quien considera que Harold Camping con su afán de estrella de los últimos días “le está haciendo un grave daño al cristianismo”.</p>
<p><a href="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2011/11/La-Biblia.-Enki.jpg"><img class="alignleft size-full wp-image-8515" title="La Biblia. Enki" src="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2011/11/La-Biblia.-Enki.jpg" alt="" width="220" height="285" /></a>No se trata simplemente de que los Harold Camping de este mundo alarmen, engañen y falten a la verdad, sino que sus actos tienen consecuencias prácticas nefastas. Algunos de los seguidores del experimentado pastor quedaron en quiebra, pues vendieron sus propiedades y cedieron las ganancias al ministerio de Camping, quien, en parte, las empleó en “alquilar” dos mil vallas para promocionar su muy particular fin del mundo. Hay negocio en el asunto. Por otra parte, algunos suicidios se vinculan al siniestro anuncio del juicio final hecho por el nonagenario, por lo que son investigados por la policía y otras agencias.</p>
<p>La cosa es tremebunda, seria en extremo. Revela la BBC (edición del 19 de octubre de 2011) que, según estudios, solamente en Estados Unidos, un país con predominio de diversas sectas y formaciones religiosas “protestantes”, el 40% por ciento de la población considera que el evento cósmico sin precedentes en la historia que implicaría la segunda venida de Jesús, pero esta vez no solo, sino seguido por su corte celestial, acontecimiento descrito en <em>Mateo</em> 24, versículo 30 —como que sobrevendrá en medio de nubes y al son de trompetas divinas—, esto es, revestido de gran poder y autoridad, ocurrirá antes del año 2050. No me extrañaría que algunos de estos fanáticos consideren que las estaciones espaciales y satélites que tienen norteamericanos, europeos, rusos, chinos y japoneses, entre otros, tengan como finalidad primordial monitorear tal llegada. La crisis económica parece aumentar el deseo de que el fenómeno se materialice cuanto antes, pero en realidad es anterior a tal circunstancia.</p>
<p>Es por eso que he creído oportuno divagar un poco en torno a la <strong>Biblia</strong> y su contenido, no con ánimos de irrespetar la fe de los creyentes, ni con intención burlona ni poco seria. Muy por el contrario, con todo respeto y con la devoción de un hombre que tiene auténtico fervor por la verdad y la justicia. Por lo demás, los pocos que me leen saben que escribo luego de reflexionar e investigar largamente, aunque no siempre “tope” con las soluciones. Lo que sigue son consideraciones generales; prometo abordar más luego algunas cosas en forma más directa o particular.</p>
<p><a href="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2011/11/La-Biblia.-Enlil.jpg"><img class="alignright size-medium wp-image-8516" title="La Biblia. Enlil" src="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2011/11/La-Biblia.-Enlil-225x300.jpg" alt="" width="225" height="300" /></a>El tema es espinoso, puede herir sensibilidades. Algunos hasta pueden violentarse. Sé también que lo que digo puede ser tomado con desdén por muchos, pues formando parte de ese hombre-masa descrito por Ortega y Gasset hace casi un siglo, dan por previamente sabido todo cuanto leen e incluso que saben siempre más que quien se toma la molestia de meditar y escribir sistemáticamente, no como mera reacción ante algo, e incluso pretenden que las cosas relativas a la ciencia y a la vida del hombre, les sean formuladas de manera simple, fácil, sin esfuerzo. Pero a la ciencia, como al arte verdadero, solamente se llega precisamente con la táctica de los israelitas cuando cercaron a Jericó, rodeándola en círculos cada vez más concéntricos al toque de trompetas, hasta lograr finalmente derribar sus muros y tomarla. El que teme el sacrificio que implica investigar y entender, no puede pretender saborear la excelencia del fruto oculto por selvas de dificultades.</p>
<p>Por lo demás, aunque generalmente ignorado, me doy cuenta también de que algunas de mis palabras caen en terreno fértil, donde pueden eventualmente crecer, bien que en espíritus selectos. En todo caso, no temo a la indiferencia de mis compatriotas o de los que me rodean, ni a su burla, tampoco al ataque. Educado en la vieja tradición filosófica de la “Hélade” gloriosa, soy consciente de lo que puedo esperar de los hombres, por lo que he obtenido grado académico al observar la conducta del viejo “Diógenes”, aquél que buscaba con una linterna muy a pleno día un hombre honesto, el mismo al que en cierta ocasión un amigo describió dialogando por horas con una estatua, por lo que cuestionó al filósofo sobre la razón para un comportamiento tan extraño, acaso temiendo que estuviera loco. Pero el pensador, muy tranquilo le contestó: lo hago porque “me entreno para interrogar en vano” (L. de Crescenzo, <strong>Hist. de la Filosofía Griega</strong>, tomo II, Ed. Seix Barral, pág. 53).</p>
<p>Pero bien, fuera tales consideraciones y adentrémonos en el tema con serenidad y firmeza. Dejando de lado el hecho de que según parece la humanidad tiene desde su inicio enemigos poderosos, tanto como “entes superiores” que la protegen y guían, aunque no siempre con fines muy claros, pues nos encontramos, por ejemplo, que en la obra narrativa más antigua de que se tenga noticia —el <strong>Poema de Gilgamesh</strong>, que forma parte de la Biblioteca de Ashurbanipal—, en esa historia antiquísima ya se cuenta una historia extraña: Enki, también conocido como “El hacedor” en tanto dios del diseño, de la construcción, de las artes y la sabiduría, crea la humanidad a partir de un homínido al que le manipula sin duda sus genes hasta hacerle capaz de entender y hablar. La creación de los nuevos seres se hace con el propósito de liberar a los “dioses” del trabajo. Pero, los descendientes de ese homínido, al crecer y multiplicarse, hacen tanto ruido con sus nuevos “poderes y habilidades” que molestan al hermano de Enki, llamado Enlil (de donde se originan tal vez la palabras que designan a Dios entre los semitas, El y Alá), quien era señor del cielo, de las tormentas y el viento y que habitaba en una montaña, como también lo hacía el Dios de Abraham, de Melquisedec y de Moisés.</p>
<p><a href="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2011/11/La-Biblia.-Padre-hijo-y-espiritu.jpg"><img class="alignleft size-full wp-image-8518" title="La Biblia. Padre hijo y espiritu" src="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2011/11/La-Biblia.-Padre-hijo-y-espiritu.jpg" alt="" width="261" height="193" /></a>El enojado dios convoca a los demás y logra el acuerdo de que se destruya a los nuevos seres. Pero Enki logra alertar a un rey que con su pareja se salva en un barco, junto a un grupo de animales, salvación que permite un nuevo comienzo. Los judíos que estuvieron desterrados en Babilonia, acaso conocieron la vieja historia que pasaría entonces  a conocerse entre nosotros como la historia de Noé y su célebre embarcación. Casi toda cultura tiene mitos similares, me refiero a seres que intentan destruir a los humanos por diferentes motivos, o que lo hacen, aunque siempre hay un renacimiento.</p>
<p>En el caso que nos ocupa en concreto, esta vez se trata de hombres que supuestamente tienen la misión de ser los mensajeros de Dios, que por medio de ellos anuncia su pronta presencia justiciera. Una y otra vez al través de la historia nos encontramos con diversos personajes que intentan hacer un pronóstico que presentan siempre con gran aspaviento de verdad inminente, porque supuestamente está basado en las Sagradas Escrituras. En un viejo artículo mío publicado tiempo atrás en media<strong>i</strong>sla —“Locos, profetas y el fin del mundo”—, ya traté, aunque muy someramente sobre algunos casos, en particular el de los fundadores de los Adventistas y de los Testigos de Jehová. Son hombres que dicen conocer la <strong>Biblia</strong> desde la primera línea del <em>Génesis</em> hasta la última del <em>Apocalipsis</em>. Y efectivamente, citan muchos de sus párrafos textualmente, de tanto que la han releído. Muchos dominan los idiomas en que fue escrita originalmente. Y tienen otras clases de saberes. Son doctos en apariencia, y con toda seguridad, poderosos.</p>
<p>Pero la erudición y el conocimiento de muchas lenguas pueden ser instrumentos de la ciencia y de la verdad, no la ciencia ni la verdad misma. Se necesitan otras cosas y transitar por muchos caminos para llegar a ellas. Es más: la erudición es con frecuencia oropel que oculta trampas y engaños, cuando no fétidos pantanos. Así, no se entiende que pese a que se declaran discípulos de Jesús, a quien llaman Maestro y Señor, más aún, a quien proclaman como Hijo de Dios por medio del cual fueron hechas todas las cosas, pese a que fue justamente Jesús quien declaró que “ningún servidor es más que su señor, y que ningún enviado es más que el que le envía”(Juan cap. 13.16) se atreven a pronosticar el fin de los tiempos, no en general, sino con fechas muy concretas, cuando fue Jesús mismo quien afirmó que si bien habrá un final “en cuanto al día y la hora, nadie lo sabe, ni aún los ángeles del cielo, ni el Hijo. Solamente lo sabe el Padre” (<em>Mateo</em>, cap. 24.36).</p>
<p><a href="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2011/11/La-Biblia.-Portada.jpg"><img class="alignright size-medium wp-image-8519" title="La Biblia. Portada" src="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2011/11/La-Biblia.-Portada-300x225.jpg" alt="" width="300" height="225" /></a>Diré más. Hay un hecho del que usualmente se extraen escasas consecuencias. Tras su resurrección —no discutamos esto ahora— Jesús ya tenía cuarenta días conviviendo con sus antiguos discípulos y familiares produciendo en algunos de ellos una auténtica transformación como en el caso de su “hermano” Santiago, quien tiempo atrás se burlaba de su misión, pero que finalmente quedó como jefe de la nueva secta en Jerusalén. Pues bien, Jesús anuncia que se va definitivamente, pero que enviará en pocos días algo que llama misteriosamente como “El Espíritu Santo” que derramará poder sobre ellos. Entonces los discípulos, muy entusiasmados, le preguntan: “Señor, ¿vas a restablecer en este momento el reino de Israel?” Pregunta que muestra muy claramente el tipo de preocupaciones que animaban en ese momento a los apóstoles, quiero decir, que eran ambiciones muy concretas de poder y dominio.</p>
<p>La respuesta del Maestro no se hace esperar. Una vez más subraya que “NO LES CORRESPONDE A USTEDES CONOCER EL DIA O EL MOMENTO QUE EL PADRE HA FIJADO CON SU PROPIA AUTORIDAD”. Luego pasa al deber: fortalecidos por ese misterioso Espíritu Santo deberán pasar a dar testimonio de Jesús en todo el mundo, no solamente en Israel, esto es, a llevar el mensaje aprendido a todos los pueblos. No es este el momento para detenernos en el contenido de ese mensaje. Por ahora, me limito a señalar que no se trata entonces de un reino que viene simplemente de arriba, establecido fácilmente por un ser todopoderoso, sino que hay que construirlo con esfuerzo día a día. Lo que cuento está en el libro de los Hechos, capítulo primero, versículos del 4 al 8.</p>
<p><a href="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2011/11/La-Biblia.-Esp.jpg"><img class="alignleft size-full wp-image-8520" title="La Biblia. Esp" src="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2011/11/La-Biblia.-Esp.jpg" alt="" width="300" height="300" /></a>En cuanto a considerar los diversos libros de la <strong>Biblia</strong> como documentos históricos, hay que tener verdadero cuidado. Ellos no fueron redactados con la idea de crónica o expresión concreta de hechos, y mucho menos con el sentido moderno que tales cosas tienen. Eso, pese a que dos de ellos llevan el sobrenombre de Crónicas. Sin duda, hay hechos históricos en ellos, y ellos mismos ya tienen su particular historia. Pero no son propiamente documentos históricos. La <strong>Biblia</strong> es un libro de fe, no de ciencia. Es un libro en el que la verdad aparece revestida, muchas veces, bajo el manto de la leyenda o del mito.</p>
<p>Pero, es que también hay demasiadas manos interviniendo en ella: traducciones del arameo al hebreo o viceversa; del hebreo al griego, o de éste al hebreo, luego al latín y finalmente a los diferentes idiomas nacionales, en un largo proceso de siglos que ya toma milenios. Y cada grupo que intervino o puso sus manos sobre ella, dejó lo suyo, lo que iba de acuerdo a su particular interés, a veces bien para justificar aislamientos, en ocasiones el odio a ciertas razas, naciones u oficios, y aún a cierta clase de personas o enfermos; ya sea para llevar a cabo venganzas o guerras. Las más de las veces para predicar un camino de justicia y derecho, de santidad y bondad hacia todos y todo, esencialmente para mostrar el vínculo que une a todos los hombres y al universo que se presenta radicalmente unido y dependiente de Dios. Es la tesis del filósofo y teólogo calvinista, gran ecuménico, Fiedrich Schleiermacher: el hombre al entrar en la intimidad consigo mismo, flota en el universo, y sin dominio sobre nada, encuentra en la dependencia de Dios su más pura esencia.</p>
<p>En cuanto al famoso <em>Apocalipsis</em> atribuido a un tal Juan, usualmente especificado como la misma persona que redactó el cuarto evangelio, el libro, sin embargo, no muestra su estilo ni son esos sus temas, ni se trata de los tiempos futuros y finales, sino del imperio romano bajo el cual su autor vivió y que, sin dudas, su autor odió con ganas por sobradas razones. Pero no es eso solamente. <em>El Apocalipsis </em>es un libro absolutamente anticristiano, pues predica la venganza y el odio. Dice Jesús en <em>Lucas</em> 6.35-36: “Ustedes deben amar a sus enemigos y hacer bien…. (Dios) es bondadoso con los desagradecidos y los malos. Sean ustedes compasivos, como también su Padre es compasivo”. Pero aquí nos encontramos con unos mártires que después de morir en nombre del amor, reclaman la venganza de su sangre, como si se hubiesen arrepentido de su entrega.</p>
<p>Todavía más: las mujeres deberían pedir en masa, militantemente, que se saque el <em>Apocalipsis</em> de la <strong>Biblia</strong>, del <em>Nuevo Testamento</em> en particular, porque las ofende gravemente. Y yo en su nombre, lo pido aquí y ahora: que sea expulsado del canon, y su uso se limite a material de referencia o sin concederle la autoridad de los otros, como se hace con los llamados “deuterocanónicos” (<em>Judit</em>, <em>Macabeos</em>, <em>Baruc</em>, etc.). Y es que según este libro la mujer es un ser contaminado, por lo que no hay ninguna de ellas que tenga en su frente el nombre del Cordero y de su Padre. Ni siquiera la madre del autor. Las ciento cuarenta y cuatro mil personas que constituyen el pueblo de los justos y que aparecen en el monte Sión junto al Cordero, todos son hombres vírgenes que están allí por “no haberse contaminado con mujeres” (<em>Apocalipsis</em> 14.1-5). Allí entonces no estará Abraham que tuvo por mujer a su hermana Sara, a la esclava de ésta —la egipcia Agar—, y que luego de la muerte de Sara se “contaminó” con Queturá, madre de todos los árabes (<em>Gn</em> 25.1-6). Ni estará tampoco Jacob, el padre de las doce tribus de Israel, pues tuvo como esposas a dos hermanas —Lía y Raquel— y por la rivalidad de éstas, también tuvo hijos con sus esclavas. La experiencia de ese conflicto entre hermanas contribuyó a originar posteriormente el severo código monogámico del <em>Antiguo Testamento</em>, que es el asiento social de la sociedad occidental, hoy puesto a prueba por comportamientos y teorías que bajo los dictados de la moda que origina la sociedad de consumo, conducen a su disolución. Tampoco estarán Pedro ni los demás apóstoles, pues éstos andaban predicando por pueblos y aldeas tras “contaminarse” con  sus esposas, a las cuales llevaban siempre a cuestas, como puede leerse en varias partes del Nuevo Testamento. Y seguiremos…. | <strong>JOSÉ T. BEATO</strong>, autor de <strong><em><a href="http://www.lulu.com/product/tapa-blanda/flete-sin-destino/13517253">Flete sin destino</a></em></strong>, 2010.-</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://mediaisla.net/revista/2011/11/la-biblia-no-es-historia-ni-el-calendario-del-futuro/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>3</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>El verdadero dueño del dinero</title>
		<link>http://mediaisla.net/revista/2011/10/el-verdadero-dueno-del-dinero/</link>
		<comments>http://mediaisla.net/revista/2011/10/el-verdadero-dueno-del-dinero/#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 29 Oct 2011 15:06:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>mediaIsla</dc:creator>
				<category><![CDATA[La senda]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://mediaisla.net/revista/?p=8243</guid>
		<description><![CDATA[JOSÉ TOBÍAS BEATO [mediaisla] El verdadero dueño del dinero es el Estado. Por supuesto que una situación como la descrita tiene más de una causa, pero siempre será esencial para explicarla lo que el Estado hizo o dejó de hacer. Sería maravilloso que el pueblo, y por consiguiente, cada uno de los individuos que lo [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong><a href="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2011/10/El-dueno-del-dinero.-Juan-Bosch.jpg"><img class="alignright size-medium wp-image-8244" title="El dueno del dinero. Juan Bosch" src="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2011/10/El-dueno-del-dinero.-Juan-Bosch-229x300.jpg" alt="" width="229" height="300" /></a>JOSÉ TOBÍAS BEATO </strong>[<a href="../../revista">media<strong>i</strong>sla</a>] <strong>El verdadero dueño del dinero es el Estado. Por supuesto que una situación como la descrita tiene más de una causa, pero siempre será esencial para explicarla lo que el Estado hizo o dejó de hacer.</strong></p>
<p><strong> </strong></p>
<p>Sería maravilloso que el pueblo, y por consiguiente, cada uno de los individuos que lo componen, fuera el dueño absoluto del dinero que posee en el bolsillo en un determinado momento, en el banco o en la inversión que hace en un negocio. Pero sólo lo es de manera relativa, incluso transitoria. Ocasiones trágicas hay en las que, quien tiene una fortuna, la encuentra al otro día recortada a la mitad y hasta menos, encontrándose de pronto en los bordes de la bancarrota, o nadando dentro de ella. Porque el verdadero dueño del dinero es el Estado. Por supuesto que una situación como la descrita tiene más de una causa, pero siempre será esencial para explicarla lo que el Estado hizo o dejó de hacer.</p>
<p>Se puede acudir a varias fuentes académicamente acreditadas para quede claro que es el Estado el dueño del dinero. Pero voy a acudir exclusivamente a una por tres razones: por su prestigio intelectual; por su habilidad para abordar temas complejos con palabras de fácil acceso que facilitan la comprensión. Finalmente, porque me he propuesto desde hace un tiempo divulgar la obra de los grandes teóricos y artistas latinoamericanos, en particular dominicanos. En este caso, me refiero a Juan Bosch, orgullo de las letras latinoamericanas quien, aparte de su condición de maestro del cuento, fue ensayista brillante y original del mismo rango que Aníbal Ponce en Argentina o de Mariátegui en Perú, y hasta del hoy premio Nobel Mario Vargas Llosa, acaso sea mejor ensayista que novelista.</p>
<p>Pero al grano. La explicación Bosch la dio numerosas veces, pero tal vez la mejor exposición de su pensamiento es la que aparece en un artículo bajo el título de “¿Quién es el dueño del dinero?”. Tal ensayo es de fecha 13 de enero de 1988 y fue recogido en la colección “Temas económicos”, tomo II (Ed. Alfa y Omega, 1990, primera edición, pág. 23). Paso a resumir con mis torpes palabras el análisis brillante como el oro del reconocido intelectual y político.</p>
<p>Primeramente Bosch deja claro que a cualquiera que se le pregunte acerca de quién es el dueño del dinero que lleva encima, el que tiene en un banco o dondequiera que sea, obtendrá la misma respuesta, independientemente del nivel social o académico o del oficio que realice el cuestionado para ganarse la vida: “mío” será invariablemente la respuesta. Y claro, el que haga tal pregunta, hecha así a lo bruto y directo, como poniendo en duda la realidad de esa posesión será sospechoso de locura o demencia, y en el mejor de los casos será tomado como alguien que tiene propósitos ocultos.</p>
<p>Sucede así, pues como ocurre con todas la cosas, éstas tienen una apariencia y una verdad, pero usualmente nos conformamos con la primera. Esa apariencia es la que convierte en pobre o rico a un individuo o entidad, independientemente del uso que haga del dinero, pues “representa determinado valor para quien lo posee”. La realidad es que el dinero es una mercancía como cualquiera otra, y sin embargo, distinta por tener una condición única, que la privilegia entre todas las demás mercancías: se cambia por todas las demás. Y puede hacerlo en cualquier lugar del planeta, en cualquier sistema económico. El que posee dinero, bien sea en forma de billetes o moneda, o de cualquier otra forma legal y aceptada, puede adquirir con ellos, todas las demás mercancías, todo lo que esté a la venta y que pueda comprarse, que es mucho, pero no todo: puede pagar la comida esencial para la subsistencia o para la mera satisfacción del gusto, comprar ropas y calzado para protegerse y lucirse, cambiar un poco para divertirse y obtener placer. Con el dinero se obtiene o paga la vivienda donde descansa y se reúne la familia, se pagan viajes ya sean de puro placer, bien porque sean realizados por necesidad laboral o social. Con dinero se paga nuestra fuerza de trabajo, nuestros esfuerzos para sobrevivir, a ratos con exceso, las más de las veces escasamente, al ser aquella menospreciada. Finalmente, con dinero se paga el entierro de cada uno; entonces, por cierto, sin importar si éste es pomposo o humilde, queda satisfecha esa eterna vigilante de todo lo existente: la muerte, que sigilosa y atenta cumple su misión de asegurar el cambio y lo nuevo, sepultando lo viejo, y quien sin embargo, justo porque no acepta dinero ni sobornos, finalmente nos iguala a todos —la muerte no acepta ser tomada como mercancía, y se burla cruelmente de quien así la considera—, acabando con el humo de las ilusiones y de las altanerías.</p>
<p><a href="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2011/10/El-dueno-del-dinero.-llave.png"><img class="alignleft size-full wp-image-8245" title="El dueno del dinero. llave" src="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2011/10/El-dueno-del-dinero.-llave.png" alt="" width="150" height="150" /></a>Pues bien, la razón por la que el dinero puede trocarse por casi todo, es que “es un certificado estatal que llega a manos de todos los ciudadanos del Estado y aún de los que sin ser ciudadanos del Estado se hallan bajo la autoridad de sus leyes como es el caso de los extranjeros que viven en el territorio de ese Estado” (pág. 26, obra citada). Es así porque el Estado es quien ordena su confección, escoge quién hará esa confección, paga su impresión o acuñación a la firma escogida para tal fin, determina la cantidad y el valor que se le asignará. Además es el Estado quien lo emite, es decir, quien lo pone a circular. Por eso billetes o monedas tienen el sello de posesión del Estado que lo emite; en lugar destacado se pone el símbolo de ese Estado, su emblema, escudo o lema, el año de emisión y la firma del funcionario que representa dicho Estado.</p>
<p>En tal sentido, explica Bosch, la función del dinero es  comparable a la función que cumple el oxígeno en los seres vivos: “el oxígeno es llevado por la sangre a todo el cuerpo, aun a los lugares más pequeños, como, digamos, los dedos meñiques de las manos y los más pequeños de los pies, y con el oxígeno llega la vida. El dinero lleva a la economía el movimiento que hace pasar todo lo que se produce para el consumo humano de las manos del productor a las del consumidor, y ese movimiento es lo que le da vida a la economía” (pág. 27).</p>
<p>Ahora bien; así como nadie es dueño del oxígeno que inhala para vivir, nadie en particular tampoco puede con toda propiedad considerarse dueño del dinero. El laureado escritor y pensador político concluye su ensayo denunciando que hay una minoría que, por ciertas condiciones sociales concretas (acoto yo, JTB), le permiten sacar provecho de tal situación y usa el dinero  “como si fuera propiedad suya y lo manipula en tal forma que le impide cumplir su papel de oxígeno de la economía destinado a mantenerla viva para provecho del género humano, no de unos pocos que lo monopolizan como si fueran ellos sus dueños”. Hasta aquí el señor Juan Bosch y Gaviño.</p>
<p>A esta exposición se le pueden hacer miles de observaciones y críticas. Deseo exponer algunas. La primera es ésta: la historia moderna de la humanidad, especialmente de la occidental, puede considerarse esencialmente como una lucha por limitar el poder de quienes lo detentan, tanto a nivel económico como político. Limitar el poder de la nobleza y de la Iglesia, saliendo a su vez favorecido el rey cuyo poder se hizo absoluto fue la primera tarea de la burguesía. Luego la lucha fue contra el rey, a favor del parlamento.</p>
<p>En ese proceso surgió una de las grandes creaciones de la humanidad: la idea de la representación política. Cabe a Estados Unidos el privilegio de haber llevado a la práctica por vez primera, no totalmente claro, las ideas de los filósofos de la Ilustración que han permitido la libertad para el pueblo, la toma de decisiones democráticas. El modelo se difundió a nivel mundial por medio de la Revolución Francesa y de la lucha anticolonial latinoamericana. Los países que permanecieron con monarquías se vieron en la necesidad de reforzar el papel del denominado Primer Ministro, caso de Inglaterra, por ejemplo.</p>
<p>El problema es que así como podría historiarse que la ausencia de representación fue causa no pequeña de la decadencia de Roma, hoy tenemos en la corrupción de la representación política en los tres poderes clásicos del Estado moderno, la decadencia de la democracia y su muerte casi inminente, a no ser que surja una renovación que devuelva al pueblo el control de tales instituciones, de las instituciones financieras, del ejército, en una palabra, limitar el papel de aquellos que supuestamente nos representan y que, también  supuestamente, están a nuestro servicio.</p>
<p><a href="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2011/10/El-dueno-del-dinero.-politicossueldos.jpg"><img class="alignright size-medium wp-image-8246" title="El dueno del dinero. politicossueldos" src="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2011/10/El-dueno-del-dinero.-politicossueldos-300x300.jpg" alt="" width="300" height="300" /></a>La segunda observación es la siguiente: en esta historia de la limitación del poder surgió una institución desconocida en el pasado: los partidos políticos, que se achacan la virtud de ser el fundamento de la democracia. Pero si esto es verdad, entonces Superman realmente existe y nació en Kriptón. Los partidos republicano y demócrata en Estados Unidos surgieron mucho después de que ese país naciera y todos los partidos que surgieron son posteriores a su Constitución, por ejemplo. En muchos países se han originado hoy movimientos alternativos a los partidos y se han hecho con el poder. No se trata de que los partidos no hayan aportado, lo han hecho. Pero hasta ahora siempre los hombres se habían agrupado para lograr sus propósitos y logrado éstos, desaparecían tales asociaciones. Lo de hoy es diferente: es una maquinaria burocrática, concebida como un negocio que ni siquiera en muchos casos se propone llegar al poder directamente, pero que logra colar representantes en las instituciones inevitablemente al servicio de quienes proveen sus fondos: bancos, seguros, grandes comerciantes o compañías.</p>
<p>Casi en todos los países los partidos son fundamentalmente dos. La gente forma preferencias sobre cosas muy serias que les afectarán de manera profunda, pero lo hace festivamente como se forman las simpatías por los equipos de juego, de baseball o de football, por decir. Tomadas las decisiones a la ligera vienen las decepciones posteriores. También hay que anotar que son esos mismos partidos y los representantes festivamente elegidos los que fomentan ya en el poder el embotamiento y la alienación por toda clase de medios, pero sobre todo de la división, a fin de perpetuarse para siempre en el poder. Casi siempre lo hacen tocando temas particulares, pero sensitivos, para que la gente olvide o no tome cuenta actuaciones anteriores o posiciones que sí son esenciales. Es el truco de la vieja diosa de la Discordia en la Grecia clásica que en medio de un banquete al que no había sido invitada lanzó una manzana de oro en medio de la mesa con la inscripción: “a la más bella” y se armó el “bochinche” entre las demás diosas, especialmente entre Hera, Afrodita y Atenea que concluyó con la guerra de Troya. Así por ejemplo si se está discutiendo un tema económico se lanza un asunto menor como el del aborto, pero que acalora, y se olvida lo que hay que hacer con los bancos, las políticas para fomentar el empleo, etc. Y así en todo lo demás.</p>
<p>Lo tercero es que como consecuencia de lo anterior, se ha generado una gran indolencia que aleja al público de la política, de modo que para ser elegido no se necesita una gran votación. Es más: mientras menos participen mejor. Así, bien organizados, y con dominio de las reglas del juego, hacen a su antojo creando crisis que generan el enriquecimiento de uno pocos. Por eso el movimiento mundial de los indignados no tendrá consecuencias prácticas: disperso y con cientos de consignas diferentes se enfrenta a un poder inmenso concentrado en muy pocas manos. Más aún: ese poder convierte sus protestas en mercancía vendible, turismo que vende postalitas con fotos de los indignados tirados en las aceras, t-shirts de recuerdo, etc. El viejo cuento de Midas, que todo lo convertía en oro, sólo que en este caso, la conversión es dólares y en risas cínicas de burla.</p>
<p>La cuarta observación es que el origen de la crisis actual puede situarse perfectamente en el desconocimiento que hizo Richard Nixon de los acuerdos de Bretton Woods de 1944 que beneficiaban ampliamente a Estados Unidos, pero aquel funesto presidente, forzado por el envío de millones de dólares al exterior para financiar la guerra de Vietnam, ante los reclamos europeos, devaluó el dólar hasta el punto de quitarle el respaldo en oro, que según aquella conferencia económica debía ser de 35 dólares por onza.</p>
<p>La quinta observación es que en lugar de seguirse los consejos de John Maynard Keynes en esa misma conferencia de Bretton Woods de que se creara una moneda internacional (el Bancor) con respaldo de una entidad que evitara las distorsiones en la Balanza de Pagos, se dejó el dólar como única moneda internacional y se creó el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional que se dedicaron a fomentar el endeudamiento externo y luego a aplicar recetas de cobro que crean estados de choque en los pueblos menos desarrollados, al tiempo que exigen la venta de sus recursos y de sus principales industrias y comercios, a cambio de nuevos préstamos. Préstamos que se hacen generalmente sin verificar su uso y destino. Véase no más la historia de Grecia, y antes de Argentina, de México, de República Dominicana. Pero especialmente la del Congo, donde su dictador, Mobutu Sese Seko, tras matar al líder nacionalista Patricio Lumumba (a quien a los pocos años declaró cínicamente como un héroe), acumuló una fortuna depositada en bancos suizos de alrededor de 5,000 millones de dólares, fortuna que casi coincidía con la deuda externa de esa nación africana.</p>
<p><a href="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2011/10/El-dueno-del-dinero.-sucio.png"><img class="alignleft size-medium wp-image-8247" title="El dueno del dinero. sucio" src="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2011/10/El-dueno-del-dinero.-sucio-233x300.png" alt="" width="233" height="300" /></a>Finalmente una última observación para no cansar. Los pueblos con su indolencia, al dejar por la libre a sus políticos generan su desgracia. Pero está visto que sólo el dolor nos hace reaccionar. Bosch mismo en otra parte del libro citado, llama la atención sobre una característica del capitalismo de los últimos decenios: la inflación, es decir, el encarecimiento de los bienes económicos de un año a otro. Cada año el Estado tiene una burocracia más grande con inmensos beneficios. Por poner dos ejemplos: una nación pequeña como República Dominicana tiene 20 vicecónsules solamente en el estado de New York. Otro ejemplo, pero de Estados Unidos: el fotógrafo del anterior gobernador de la Florida tenía un sueldo de 80,000 dólares al año. Por lo demás, Las guerras generan inflación al disponerse de millones para el abastecimiento de los soldados, y vivimos en estado de guerra para beneficio de los fabricantes de armas.</p>
<p>En el caso dominicano el desorden generado desde el Estado por uno de sus gobernantes, Ulises Heureaux [Lilís], ajusticiado en 1899, hizo que nadie en su sano juicio aceptara los billetes emitidos por el gobierno; en consecuencia circulaba libremente el dólar, hasta que Trujillo en 1947 creó el Banco Central y el peso dominicano con paridad con el dólar americano. El desorden de los políticos amparado en la indolencia y la pasión política del pueblo generó el control de las aduanas y luego la invasión militar de los Estados Unidos de 1916 a 1924, invasión que dejó como secuela la dictadura de Trujillo. Hoy nuevamente estamos en una espiral de endeudamiento, sin que nadie reclame siquiera el uso debido de los préstamos. Está a la vista sí el bienestar de los políticos que lo hacen: los que hace apenas unos años eran unos pobretones que andaban en chancletas hoy tienen villas, autos de lujo y hasta caballos de paso fino. Hay una propuesta —aplicable por cierto a todos los países— la del señor William Jerez para que los políticos pasados y los actuales, paguen la deuda de acuerdo a su patrimonio, previo descuento de los gastos que les son necesarios para vivir y de acuerdo a las expectativas de vida. Pero se cuentan con los dedos de las manos y sobran, los que han apoyado tal formulación o acaso hecho algún comentario sobre tal plan. Otra vez: reaccionamos solamente bajo presión, mientras ésta no llegue, vivimos de fiesta. Y nos reímos de los que anticipan tormentas. | <strong>JOSÉ TOBÍAS BEATO</strong>, dominicano, autor de <em><strong><a href="http://www.lulu.com/product/tapa-blanda/flete-sin-destino/13517253">Flete sin destino</a></strong></em>, 2010.-</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://mediaisla.net/revista/2011/10/el-verdadero-dueno-del-dinero/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>2</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Anarquía, políticos y las fuerzas del porvenir</title>
		<link>http://mediaisla.net/revista/2011/09/anarquia-politicos-y-las-fuerzas-del-porvenir/</link>
		<comments>http://mediaisla.net/revista/2011/09/anarquia-politicos-y-las-fuerzas-del-porvenir/#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 24 Sep 2011 17:14:01 +0000</pubDate>
		<dc:creator>mediaIsla</dc:creator>
				<category><![CDATA[La senda]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://mediaisla.net/revista/?p=7948</guid>
		<description><![CDATA[JOSÉ TOBÍAS BEATO [mediaisla] Juan Pablo Duarte concibió una República que fuese independiente no sólo de Haití, sino de cualquier otra potencia. Su costo personal: el destierro, la miseria y el olvido de un pueblo demasiado preocupado por su pobreza y luchas intestinas  Hace años que Ortega y Gasset denunció que en el mundo entero [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong><a href="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2011/09/Anarquia.-Colonial.jpg"></a><a href="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2011/09/Anarquia.-Juan-Pablo-Duarte.jpg"><img class="alignright size-full wp-image-7949" title="Anarquia. Juan Pablo Duarte" src="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2011/09/Anarquia.-Juan-Pablo-Duarte.jpg" alt="" width="250" height="250" /></a>JOSÉ TOBÍAS BEATO </strong>[<a href="http://mediaisla.net/revista">media<strong>i</strong>sla</a>] <strong>Juan Pablo Duarte concibió una República que fuese independiente no sólo de Haití, sino de cualquier otra potencia. Su costo personal: el destierro, la miseria y el olvido de un pueblo demasiado preocupado por su pobreza y luchas intestinas</strong> </p>
<p>Hace años que Ortega y Gasset denunció que en el mundo entero la política, es decir, la supeditación de la teoría a la utilidad, había invadido por completo el espíritu. Y ello había traído como consecuencia una sociedad práctica, que recrea  una cultura de medios, en la que no importan los fines últimos. De ahí que plantease la necesidad de enfrentar esa cultura de medios con una cultura de postrimerías. </p>
<p>No desdeño la política; nada de eso. La política, en tanto fuerza que contribuye a la organización de la sociedad, que cristaliza en el Estado, es sana y necesaria. Pero, de lo que se trata es de jerarquizar esta actividad para devolverle su verdadera consideración como fuerza espiritual secundaria, en tanto que depende de otras más internas y primarias. “La vida pública no es sólo política, sino, a la par y aún antes, intelectual, moral, económica, religiosa; comprende los usos todos colectivos e incluye el modo de vestir y el modo de gozar”, decía el meditador de El Escorial en su libro <strong>La rebelión de las masas</strong>. </p>
<p>Nuestra hermosa media isla no ha sido excepción al fenómeno. El político es la figura social número uno, y la política la forma de ascenso social más habitualmente socorrida en los últimos setenta años. Tenemos, por ejemplo, una larga lista de héroes, honrados con calles, parques, escuelas, que en muchos casos, rebeldes por morbo, luchaban y luchan contra todo, sin especificar clara y distintamente el objetivo perseguido, diluido éste las más de las veces en acciones sin sentido o en una infinita y hueca palabrería: pura charlatanería que ha terminado desprestigiando las palabras teoría, política y hasta la función del intelectual. Pero el tiempo y la historia nos muestra su bien guardado secreto: se trata del ascenso social, de los intereses de individuos o de pequeños grupos que entran en abierta contradicción con los intereses del país. Más lejos aún: desde hace buen rato hemos perdido la categoría de nación, por causa de que estos grupos impiden vertebrar objetivos nacionales, precisamente. </p>
<p><a href="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2011/09/Anarquia.-Colonial1.jpg"><img class="alignleft size-medium wp-image-7951" title="Anarquia. Colonial" src="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2011/09/Anarquia.-Colonial1-300x187.jpg" alt="" width="300" height="187" /></a>El imperio de la norma no es tradición, más bien es lo contrario: sustituimos la ley por el capricho cada vez que los intereses del caudillo o de los pequeños grupos en el poder así lo determinen. Entonces se crean coyunturas donde el engaño y la mañosería hacen pasar por genio al que no es sino un hábil tramposo. </p>
<p>Sin un período social que hiciera predominar una ideología aglutinante; sin clases sociales definidas, más bien embrionarias. Sin un siglo de las luces, que permitió el desarrollo sin par de Europa y hasta de los mismos Estados Unidos, al establecer estos en 1787 su contrato social, racionalmente convenido: la constitución americana fue realizada en una reunión en Filadelfia, que duró desde mayo hasta septiembre del referido año, es decir, cuatro largos meses, y a la cabeza de esa convención estaban hombres de talento indudable, capaces de mirar muy lejos. Muy distinto es nuestro caso: en unos cuantos días nuestros sabios, honorables y bien intelectualmente preparados congresistas logran enmendar, remendar y yuxtaponer la constitución, con artículos muchas veces ambiguos, para tener siempre una puerta de escape por si acaso la situación, más adelante en el tiempo, cambia y, lo acordado en letra y, sobre todo en espíritu, perjudica o lastima. </p>
<p>Ha pasado largo tiempo desde que éramos gobernados por burócratas españoles con ansias de nobleza (en esos tiempos, en abierta contradicción a la colonización anglosajona, hasta los labradores recién llegados de España, rehuían de “tal nombre y obras y no quieren ser labradores, sino caballeros”). Entonces como ahora se rehúye del trabajo manual, pero se busca el cargo, precedido de un señor título: licenciado por aquí, doctor por allá, ingeniero, por favor pase. Casi todos incapaces de mantener una conversación lógica por más de dos minutos, y digo mucho. </p>
<p>Y así pasamos de la brillantez inicial de la colonia La Española, a la quiebra de la economía basada en el oro, luego de la caña de azúcar y en otros productos agrícolas menores, incluida la ganadería. El descubrimiento y conquista de tierra firme, la presencia de bucaneros y filibusteros, las despoblaciones ordenadas por De Osorio, el constante alzamiento de negros, junto a la desaparición de la raza india, nos condujeron a una situación en la que las palabras despoblación, miseria, aislamiento, dispersión y contrabando describen de un modo perfecto la vida colonial de la otrora Atenas del Nuevo Mundo. </p>
<p><a href="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2011/09/Anarquia.-Merengue.jpg"><img class="alignright size-medium wp-image-7952" title="Anarquia. Merengue" src="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2011/09/Anarquia.-Merengue-300x226.jpg" alt="" width="300" height="226" /></a>Dependíamos del “Situado”, especie de remesa que nos llegaba de México, que mantenía a flote nuestra precaria economía; como hoy se depende de las remesas de los que trabajan en Europa, o en Estados Unidos o en cualquier otro lugar del mundo, pues la migración dominicana abarca el mundo entero. Luego fuimos gobernados por las que una vez fueron tropas revolucionarias, las que envió Napoleón, de modo que fuimos franceses. Eran los tiempos de Leclerc y  Ferrand que vieron frustradas sus aspiraciones coloniales al ser vencidos por un Juan Sánchez Ramírez, quien en 1809 nos devolvió a la madre España, eso mientras el resto de Hispanoamérica se preparaba para independizarse de España precisamente. </p>
<p>Continuábamos despoblados, dispersos y sin caminos que permitieran crear un mercado interno, cuando pasamos a ser brevemente colombianos, al Núñez de Cáceres efímeramente declarar nuestra independencia de España en 1821 poniéndonos bajo la protección de La Gran Colombia de Bolívar; alucinación de la que Jean Pierre Boyer, el férreo gobernante haitiano, nos hizo despertar el 9 de febrero de 1822 con un formidable ejército de 12,000 hombres, que declaró abolida la esclavitud y que la isla era “una e indivisible”. El blanco Núñez de Cáceres, temeroso de los negros de al lado, nos condujo con su movimiento imprudente a los brazos justamente de aquellos. Y es tal nuestra insensatez que lo honramos con el nombre de una de nuestras principales avenidas como si hubiera hecho algo digno de elogio. Que trabajara luego en su exilio muy brillantemente en México es otra cosa, bien pero que bien distinta. </p>
<p>Veintidós años duró aquello; más de dos décadas siendo formalmente haitianos. Hasta que un joven intelectual, Juan Pablo Duarte, concibió una República que fuese independiente no sólo de Haití, sino de cualquier otra potencia. Su costo personal: el destierro, la miseria y el olvido de un pueblo demasiado preocupado por su pobreza y luchas intestinas a las que fuerzas anti nacionales le obligaban sin cesar. Fuerzas que lograron su despropósito un 18 de marzo de 1861, anexando la joven república a España. </p>
<p>Sí, otra vez a España: Pedro Santana, entregó “a su buena amiga, la Reina Isabel II, la adhesión unánime de un pueblo pacífico y trabajador, y el regalo magnífico de un pueblo sin periódicos y sin abogados”, es decir, sin prensa libre y sin intelectuales. Pero su alegría duró escaso tiempo, pues a poco, las afrentas de los españoles y las desilusiones de su régimen que aumentó la miseria, hicieron que el pueblo dominicano se alzara en armas para defender con su vida misma la Restauración de la República.      </p>
<p><a href="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2011/09/Anarquia.-Hermanas-Mirabal.jpg"><img class="alignleft size-full wp-image-7953" title="Anarquia. Hermanas Mirabal" src="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2011/09/Anarquia.-Hermanas-Mirabal.jpg" alt="" width="200" height="206" /></a>Pero, ahora nótese lo siguiente: después de esa guerra que devastó el país, haciendo inútil la misma, se llevó a la presidencia a Buenaventura Báez, negador consumado de la soberanía dominicana (mientras los dominicanos peleaban contra España, él aceptaba el título de Mariscal de Campo español. Y desde la presidencia intentó anexarnos o vendernos al mejor postor, incluyendo a Estados Unidos, que por escaso margen en el Congreso, votó contra nuestra colonización por razones que nada tienen que ver con nuestro aprecio). Una vez más quedaba patentizada la falta de objetivos nacionales. </p>
<p>Y desde ese momento se inició un período de anarquía, un continuo batallar por el poder político entre pequeños grupos y hombres de valor personal indudable que, alzados en los montes se proclamaban generales y gobernantes de horca y cuchillo. En tan sólo tres años, por ejemplo, de 1876 al 1879 tuvimos catorce gobiernos, y en el último trimestre de 1876, cuatro. Y ese estado de permanente anarquía y corrupción fue el origen de la bancarrota económica que condujo a la intervención de nuestras aduanas por los Estados Unidos. La deuda pública nos condujo a la intervención extranjera, militar, que implantó un control que hizo que hasta para hacer una acera se necesitase de la aprobación de Washington. (Pero no aprendemos; nuestros sesudos congresistas y ejecutivo no cesan de tomar prestado, pues sólo piensan en cómo salir ricos del cargo; a fin de cuentas nadie les pedirá una rendición de cuentas a nivel personal). </p>
<p>De modo que ese estado de anarquía permanente, y la deuda pública subsecuente, fueron las causas fehacientes de las dos intervenciones militares que hemos padecido en el presente siglo, y fue además el inmediato motivo de la tiranía trujillista. Nuestros políticos, concentrados en la defensa de sus no siempre loables intereses, pierden la visión de conjunto de la sociedad y el mundo. Al principio de siglo, verbigracia, ignoraban la política del gran garrote, que venía implementando Teodoro Roosevelt; y hoy ignoran el ambiente en el que estamos inmersos queramos o no queramos: democracia, justicia, educación, respeto y desarrollo del medioambiente, transparencia, información, participación, mejor distribución de la riqueza, etc. Nuestra clase política debería reflexionar sobre su habitual comportamiento imprudente y avaricioso, no vaya a ocurrir nuevamente la desgracia de que necesitemos una vez más de tropas extranjeras para manejar nuestras seculares pendencias. </p>
<p>Ahora bien; lo cierto y verdadero fue que los dominicanos, una vez eliminada la dictadura de Trujillo en mayo de 1961, con tropezones, el sacrificio de nuestros jóvenes, la contribución de muchísima gente de los más variados sectores sociales, hemos logrado crear una democracia bastante estable; de un estado dominado por generales guerrilleros, donde la anarquía y la miseria iban de la mano y que nos condujo a la noche tenebrosa de la tiranía, tenemos una sociedad mixta, industrial, agrícola y de servicios, con muchísimos problemas y carencias, pero en la que existe una clase gerencial madura que nos puede aportar quizás la necesaria disciplina que desde la colonia tanta falta nos hace; hay intelectuales reflexivos que nos crean ideales y objetivos, y también se dispone de una prensa alerta, portadora cotidiana de la libertad y soberanía popular. </p>
<p><a href="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2011/09/Anarquia.-Virgen-Altagracia.jpg"><img class="alignright size-full wp-image-7954" title="Anarquia. Virgen Altagracia" src="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2011/09/Anarquia.-Virgen-Altagracia.jpg" alt="" width="300" height="200" /></a>La prensa juega hoy mundialmente un papel —gracias a los adelantos tecnológicos, y concretamente al Internet— que los teóricos de La Ilustración, aunque lograron utilizarla dentro de sus circunstancias magistralmente, nunca soñaron. Ella puede elevar el debate político, contribuir con fuerza inusitada a la eficacia de las instituciones, a la consagración de los derechos individuales, a la autonomía de los poderes y a la estabilidad que necesita el trabajo creador. En fin, que gerencia, intelectuales y prensa son las fuerzas rectoras de un mejor futuro, en el que tras objetivos comunes y tradición, hablemos con orgullo de una nueva nación dominicana. Acaso la ubicación y fortalecimiento de esos sectores también es válido para el desarrollo de otras naciones. | <strong>JOSÉ TOBÍAS BEATO</strong>, dominicano, autor de <strong><em><a href="http://www.lulu.com/product/tapa-blanda/flete-sin-destino/13517253">Flete sin destino</a></em></strong>, 2010.-</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://mediaisla.net/revista/2011/09/anarquia-politicos-y-las-fuerzas-del-porvenir/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>1</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Crisis, misticismo y profecías en el origen del nazismo (I de III)</title>
		<link>http://mediaisla.net/revista/2011/07/crisis-misticismo-y-profecias-en-el-origen-del-nazismo-i-de-iii/</link>
		<comments>http://mediaisla.net/revista/2011/07/crisis-misticismo-y-profecias-en-el-origen-del-nazismo-i-de-iii/#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 30 Jul 2011 10:46:24 +0000</pubDate>
		<dc:creator>mediaIsla</dc:creator>
				<category><![CDATA[La senda]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://mediaisla.net/revista/?p=7352</guid>
		<description><![CDATA[JOSÉ TOBÍAS BEATO &#124; El peligro acecha nuevamente y es muy real. Véase si no el ataque reciente de un tal Anders Behring, en la pacífica Noruega, y su orden de “Caballeros templarios 2083” —cristianos protestantes antiinmigrantes—, quienes en un par de ataques, provocaron más de cien muertos.  Un poderoso llegará desde arriba; él trae [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong><a href="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2011/07/Crisis-misticismo.-marinetti.jpg"><img class="alignright size-full wp-image-7353" title="Crisis, misticismo. marinetti" src="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2011/07/Crisis-misticismo.-marinetti-e1312022100949.jpg" alt="" width="300" height="200" /></a>JOSÉ TOBÍAS BEATO | El peligro acecha nuevamente y es muy real. Véase si no el ataque reciente de un tal Anders Behring, en la pacífica Noruega, y su orden de “Caballeros templarios 2083” —cristianos protestantes antiinmigrantes—, quienes en un par de ataques, provocaron más de cien muertos.</strong><strong> </strong></p>
<p><em>Un poderoso llegará desde arriba; él trae el orden, se sienta a la mesa, hace que todos se pongan de acuerdo y todo queda arreglado<strong> </strong></em><strong>(Karl Anton List, teórico de la ariosofía y de la runología)</strong>      </p>
<p>La historia lo muestra claro: los tiempos de crisis originan teorías extremistas, movimientos políticos radicales, que beben ampliamente en la fuente de la angustia y la desesperación de los pueblos. Los responsables de la actual crisis que sacude al mundo buscan afanosamente quien quiera calzarse las botas de Hitler o Mussolini, pero hasta ahora, no han encontrado sino clones sin espíritu, zombis sin voluntad.      </p>
<p>La plutocracia mundial ensaya continuamente situaciones en las que pueda imponer un  poder sin límites y no desmaya en la búsqueda de hombres con aspiraciones de mando y ambiciones personales bien conocidas; alguien, en fin, que quiera casarse con la gloria. Incluyen, naturalmente, la posibilidad del poder ejercido por organizaciones secretas o medio-secretas, o pactos de la élite de ciertas universidades a la que pertenecen por ejemplo ciertas familias políticas norteamericanas, vinculadas en el pasado a los clanes financieros nazis. En el proceso procuran desprestigiar y arrinconar a todo aquel que tenga una posición moderada, de balance o la menor preocupación por la justicia. Mientras, los teóricos se entretienen en describir la supuesta nueva sociedad en la cual vivimos, a la que denominan con nombres pomposos, cargados de glamour. Uno de ellos, post-capitalista, el nombre escogido por Peter Drucker —el gran gurú del Management—, quien destaca que es su esencia ser una sociedad de organizaciones.       </p>
<p>Pero tal sociedad, tiene muchas probabilidades de que tarde o temprano desemboque, al nivel político, en el sistema practicado por el fascismo en la Italia de los primeros tiempos del siglo XX, y luego por la Alemania nazi. Hay momentos que se prestan para caer en la tentación. Hoy estamos en uno de ellos. Las trampas para caer en ese abismo son muchas. El peligro acecha nuevamente y es muy real. Véase si no el ataque reciente de un tal Anders Behring, en la pacífica Noruega, y su orden de “Caballeros templarios 2083” —cristianos protestantes antiinmigrantes—, quienes en un par de ataques, provocaron más de cien muertos. Son ensayos, llamadas de atención que les permiten a tales fanáticos no solamente divulgar su programa, sino sobre todo, organizarse.</p>
<p>      Por eso considero un deber estudiar aquellos tiempos. Con esa intención, procedo a exponer algunas notas sobre algunos aspectos no siempre bien conocidos, con el ánimo de que se indague más profundamente y de que veamos los peligros que implica transitar por nueva vez senderos ya recorridos. Que nadie se llame a engaño: el fascismo, en sus diferentes formas y nombres, es una alternativa a los males presentes; seduce con su apariencia viril y sin duda que en principio soluciona algunos problemas, o parece hacerlo. Pero a poco, en razón de su esencia aparecen las contradicciones y los excesos, una violencia que liquida o margina a grandes conglomerados humanos.      </p>
<p>Pues bien, al igual que hoy, a principios del siglo pasado, una ola de corrientes esotéricas, profetas del desastre, maestros del ocultismo, adivinadores y astrólogos pululaban en la Europa civilizada. Poetas y filósofos cantaban al nuevo reino que la tecnología hacía accesible: la velocidad, la fuerza, la comodidad sin gran esfuerzo, la posibilidad de poseer miles de objetos que permiten placeres, cuya realización reposa en siglos de cultura y ciencia, pero cuyo disfrute se logra sin necesidad de tener cultura ni ciencia.      </p>
<p>Casi siempre, los observadores serios de la conducta humana eran subestimados o abiertamente ignorados. Uno de ellos lo fue el historiador suizo Jacob Burckhardt, crítico de la cultura industrial, quien  murió en las postrimerías del siglo XIX no sin antes advertir que gente con soluciones simplistas, pero que tenían a gente marchando en los enormes ejércitos industriales al son de tambores guerreros, llevarían a la humanidad por un sendero totalitario, como efectivamente sucedió décadas después.      </p>
<p><a href="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2011/07/Crisis-misticismo.-e_burckhardt.jpg"><img class="alignleft size-full wp-image-7354" title="Crisis, misticismo. e_burckhardt" src="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2011/07/Crisis-misticismo.-e_burckhardt-e1312022146626.jpg" alt="" width="190" height="262" /></a>Y desde el inicio mismo del siglo XX, ya un poeta cantaba con gran entusiasmo la ideología que conduciría a grandes horrores, con millones de muertos. Hablo de Filippo Marinetti, quien en su “Manifiesto Futurista” (1909) proclamaba con alegría siniestra sus principios y actitud: llamamos amor al peligro, al hábito de la energía y de la temeridad maligna. Queremos exaltar el movimiento agresivo…la bofetada, el puñetazo. No hay belleza sino en la lucha, exaltamos la belleza de la velocidad. Queremos glorificar la guerra, única higiene del mundo. Queremos liberarnos de la fétida gangrena de profesores, de arqueólogos, de cicerones y anticuarios, de bibliotecas y de museos.      </p>
<p>Por supuesto, como gran final, Marinetti cantaba a “las grandes multitudes”, a las masas que se dejaban conducir como corderos al matadero,  cual conjunto amorfo sin espíritu ni introspección al que no le está permitido ni por un instante pensar, pasando la vida del trabajo al placer que embota los sentidos, pues el problema es que vivan alienados, bajo anestesia, siempre “botando el golpe”.      </p>
<p>Claro que, luego, hemos visto que esas mismas masas tienen otro aspecto: es el cliente de la sociedad de organizaciones —ser sin rostro ni alma— programado para tan sólo exigir y consumir. Ser despersonalizado que reclama violentamente derechos, jamás deberes. Clientelismo económico, pero también el clientelismo de los partidos políticos tradicionales, crema y nata de la organización de organizaciones: mafia que saquea el Estado con sueldos lujosos, bonificaciones y toda clase de privilegios, hasta el punto de que son escasos los países en los que no hace asomo el fantasma de la bancarrota, pues sin ahorro interno, todo se debe y nada se hace si no es con préstamos. Ni siquiera la primera potencia del mundo escapa a este diagnóstico, y bajo su ejemplo se difunde el mal como epidemia. El asunto es que la postura de Marinetti atravesó medio mundo y su eco llega hasta hoy, a las primeras décadas del siglo XXI.       </p>
<p>Pero prosigamos con el estudio del ambiente espiritual del cual brotó el fascismo, como flor fétida de un gran pantano. Del último cuarto del mencionado siglo XIX arrancaban las teorías de la fundadora de la Sociedad Teosófica, Helena Petrovna Blavatsky, que tuvo numerosos discípulos a lo largo del siglo XX, especialmente en su primer tercio. La Blavatsky, que alegaba haber recibido instrucciones para la redacción de su obra capital —“La doctrina secreta” — de unos mahatmas, (grandes almas radicadas en el lejano Tíbet), las cuales usaron su cuerpo para transmitirle tales “secretos”, luego de que ella hubiera  leído unos supuestos pergaminos (los pergaminos de Dzyam), los cuales estaban escritos en una lengua absolutamente desconocida, la Senzar. En el centro de su ideología, el racismo: la historia de la humanidad está constituida por siete etapas evolutivas, que desembocan en una raza superior, los arios, cuya primacía implica la eliminación de las inferiores. El fanatismo viene impreso desde el lema del libro y de la sociedad: “There is no religion higher than truth”.      </p>
<p>Compartiendo tales teorías nos encontramos con Karl Anton List, escritor y vidente, fundador de la ariología, furiosamente antisemita, creyente de las runas, ese antiguo alfabeto a cuyas letras se le conferían poderes mágicos capaces de hacer realidad los hechizos. En 1910 predijo: “Dejad que los barcos de guerra de Odín disparen sus truenos, centellas y cañones y pongan orden en el mundo entero que los rodea y subyuguen a las razas inferiores de este mundo”. Digamos de paso que Odín, en tanto dios supremo en la mitología nórdica, era un dios ambivalente, pues si bien por un lado era el dios de la sabiduría, la poesía y la magia —fue el primer sabio de las runas—, era también el dios de la guerra, de la muerte y la furia. Era un gran instigador de conflictos; es más, gozaba provocándolos. Tanto así que su residencia, llamada Valhalla, era por definición el salón de los (héroes) muertos en combate, que eran llevados allí con grandes honores por las Valquirias, las hijas de Odín.     </p>
<p>Según List, los muertos alemanes de la prima guerra mundial, reencarnarían y aparecerían nuevamente en 1932, en una futura fuerza milenaria de violencia y fuerza que traería la ansiada revolución a Alemania. Al parecer se equivocó tan sólo por un año (Hitler llegó al poder el 30 de enero de 1933, aunque por supuesto, la hegemonía nazi no duró ni remotamente mil años, tal y como creían que reinarían sus ideólogos).        </p>
<p>Discípulo de Lizt, el fundador de <em>Ostara</em>: J. Lang Von Liebenfels (1874-1954), escritor y periodista austríaco, uno de los ideólogos más importantes del nacionalsocialismo hitleriano. Hitler lo visitó cuando era apenas un joven pobre que creía que su vocación eran las artes, particularmente la pintura, pero que vivía el pangermanismo y ya creía que los judíos eran la maldición de Alemania. Lang, sintiendo lástima por aquel muchacho que creía a pie juntillas en su ideario, pero que vivía en el borde de la miseria, le obsequió algunos números de <em>Ostara</em> y hasta le dio dinero para que tomara el autobús de regreso (Peter Levenda, “Unholy Alliance”).  Años más tarde, ya con Hitler en el poder, Von Liebenfels se enorgullecería diciendo que tanto el fascismo como el nazismo eran el desarrollo natural de  los principios sostenidos por largo tiempo por su revista <em>Ostara</em>.      </p>
<p><a href="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2011/07/Crisis-misticismo.-wold-trade-center.jpg"><img class="alignright size-full wp-image-7355" title="second crash earlier" src="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2011/07/Crisis-misticismo.-wold-trade-center.jpg" alt="" width="300" height="284" /></a>Pero, ¿cuáles eran esos principios que provocaron tal entusiasmo en las mentes de los principales líderes políticos del  movimiento fascista y del nacionalsocialismo? En 1904 Lang publicó <strong>Teozoología</strong>. Allí abogaba por la esterilización de los enfermos y de las razas inferiores. Pedía el trabajo forzado para los castrados y maricones. Un año más tarde fundó la revista <strong>Ostara</strong>, que según su director y propietario llegó a tener arriba de 100,000 suscriptores.      </p>
<p>Ostara es el nombre que le daban los antiguos germanos a la diosa de la primavera. En inglés antiguo era Eostre, de donde proviene Easter, el nombre con el que los anglosajones llaman a la Pascua. Correspondía a la diosa del amanecer del mundo grecorromano, al despertar de las fuerzas germinativas del universo. Como se ve, la ideología nazi se nutría fuertemente de las leyendas y mitos germánicos, empalmando con sus orígenes, tergiversando sus propósitos.        </p>
<p>Ostara era entonces la expresión literaria de la quinta raza, la raza de la esperanza que pronto ascendería a la cúspide de la espiritualidad mediante la toma del poder mundial por parte de los arios, que eran los Gottmenschen, los hombres dioses. Lang Von Liebenfels había estudiado la morfología y conducta de las diferentes razas humanas en el matrimonio, en la familia, en la guerra y tenía medidas para cada caso. Como ex monje, tenía una teoría sobre el origen de los hombres oscuros, opuesta a la raza aria de gran talla física, de ojos y cabellos claros. Esa teoría era un eco de viejas leyendas mesopotámicas: según él, en el principio de los tiempos, Eva, seducida, se había acostado con un demonio; de ese encuentro antinatural procedían los seres inferiores de piel oscura. Ello explica la atracción de las rubias por los hombres oscuros, un proceso que debía ser reprimido y desviado a fin de que los claros, los arios, regresasen de nuevo a su posición divina.    </p>
<p>Tales teorías fueron decisivas. Hitler cita a Lang en <strong>Mi lucha</strong>; pero sobre todo, las posiciones teóricas de Lang conquistaron la mente de Dietrich Eckart, el guía y maestro de Hitler, de quien diremos para finalizar esta primera parte que había participado en 1919 en una reunión muy importante de cierto grupo secreto, del cual hablaremos en una próxima entrega, con la médium María Orstsch —reunión que resultaría fundamental para la futura ciencia espacial—, en la que ésta afirmó que ciertos espíritus le habían revelado que los arios provenían de una civilización muy lejana, extraterrestre, específicamente de Alfa Tauro en el sistema de Aldebarán, a 68 años luz de la Tierra. Dichos viajeros se habrían asentado miles de años atrás en Sumeria y dejado una tecnología que permitiría el ascenso vertical, y hasta viajar a las estrellas (Comentario de “Enigma” al libro de José Lesta, <strong>Conspiración en la luna</strong>, pág. 142, año XIII, no. 139). | <strong>JOSÉ TOBÍAS BEATO</strong>, dominicano, autor de <strong><em><a href="http://www.lulu.com/product/tapa-blanda/flete-sin-destino/13517253">Flete sin destino</a></em></strong>, 2010.-</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://mediaisla.net/revista/2011/07/crisis-misticismo-y-profecias-en-el-origen-del-nazismo-i-de-iii/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>La Blanchett, impuestos al carbono y sangre en el Amazonas</title>
		<link>http://mediaisla.net/revista/2011/06/la-blanchett-impuestos-al-carbono-y-sangre-en-el-amazonas/</link>
		<comments>http://mediaisla.net/revista/2011/06/la-blanchett-impuestos-al-carbono-y-sangre-en-el-amazonas/#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 25 Jun 2011 05:05:53 +0000</pubDate>
		<dc:creator>mediaIsla</dc:creator>
				<category><![CDATA[La senda]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://mediaisla.net/revista/?p=6812</guid>
		<description><![CDATA[JOSÉ TOBÍAS BEATO &#124; Lo que ocurra en Brasil y sus selvas no afecta simplemente a los brasileños, sino al planeta entero, por ser sus reservas de bosques y ríos esenciales para que se mantenga el equilibrio ecológico y tengamos una atmósfera sana.  Ahí está: la seductora actriz de cabellos dorados, de hermoso rostro pese [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong><a href="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2011/06/Blancheett.2.png"></a><a href="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2011/06/Blanchett.-3.jpg"><img class="alignright size-medium wp-image-6815" title="Blanchett. 3" src="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2011/06/Blanchett.-3-300x191.jpg" alt="" width="300" height="191" /></a>JOSÉ TOBÍAS BEATO | Lo que ocurra en Brasil y sus selvas no afecta simplemente a los brasileños, sino al planeta entero, por ser sus reservas de bosques y ríos esenciales para que se mantenga el equilibrio ecológico y tengamos una atmósfera sana.</strong><strong> </strong></p>
<p>Ahí está: la seductora actriz de cabellos dorados, de hermoso rostro pese a no ser perfecto, demuestra una vez más que no es simplemente una belleza, sino que en tanto mujer de talento y con sensibilidad, se preocupa por otras cosas ajenas a su oficio, más esenciales, como la conservación de la vida y el planeta. Acaba de levantar ronchas en los depredadores del ambiente, al salir en un anuncio de televisión solidarizándose con el plan del gobierno australiano de imponer impuesto a las empresas más contaminantes, generadoras excesivas de dióxido de carbono (<em>BBC Mundo</em>, reportaje del 30 de mayo del 2011).</p>
<p>      Cate Blanchett, que nació en Melbourne, Victoria, un estado australiano, por cierto, donde se acaban de aprobar multas de hasta 257 dólares para todo aquel que ofenda al público con malas palabras y groserías, se ha caracterizado por la selección inteligente de sus papeles tanto en el teatro como en el cine, alejándose del estereotipo que caracteriza a muchas de sus compañeras como simples “estrellas de cine”.           </p>
<p>Usualmente escoge papeles que le exijan llegar hasta el fondo, no siempre como actriz principal. Así la vemos en <strong>Camino al paraíso</strong> junto a la excelente actriz Glenn Close, en el papel de prisioneras del ejército japonés durante la segunda guerra mundial.  En <strong>The good German</strong> comparte con George Clooney, un indagador periodista americano que le sigue la pista a la operación “Paperclip” que llevó a cientos de científicos alemanes a Estados Unidos, sin importar su compromiso con los nazis, y con Tobey Maguire, famoso luego como el “Hombre araña”. Aquí Cate pasa por una mujer que, dadas las circunstancias trágicas de un país que acaba de perder la guerra, se ve obligada a prostituirse para sobrevivir. No obstante, inaccesible en su soledad, es muy superior al que la oprime, aunque tenga que entregarse a las más pervertidas fantasías eróticas del soldado que personifica Maguire. La película, rodada en blanco y negro como si fuera de la época que narra, puso a prueba el talento de sus participantes.      </p>
<p><a href="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2011/06/Blancheett.21.png"><img class="alignleft size-medium wp-image-6814" title="Blancheett.2" src="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2011/06/Blancheett.21-300x208.png" alt="" width="300" height="208" /></a>Pero es <strong>Elizabeth</strong>, la legendaria reina que inició el poderío mundial inglés, donde la Blanchett se luce en una transformación que va desde una dulce y recatada joven hasta la inflexible e intimidadora gobernante que usa el poder con inteligencia y firmeza sin igual. Una metamorfosis que recuerda la de Al Pacino en <strong>El Padrino</strong>, donde el tímido Micael se convierte en el frío jefe hampo-empresarial que no se detiene ante nada para lograr sus objetivos, aunque para ello tenga que asesinar a miembros de su propia familia. También está el reto que supuso interpretar a Katherine Hepburn, una de las mejores actrices del siglo XX, en la película <strong>The aviator</strong> donde Leonardo Dicaprio hizo el papel del millonario, inventor y orate Howard Hughes.            </p>
<p>El asunto es que Cate Blanchett, tras haber paseado su talento por medio mundo y puesto en alto el nombre de Australia con varios premios Oscar, Globo de Oro y muchos otros, ya no tiene aplausos dentro de las filas de los conservadores de su país, sino puños cerrados amenazantes, todo por haberse atrevido a apoyar el propuesto plan gubernamental de sancionar a las empresas más contaminadoras de esa inmensa nación, deseando aquellos que se mantenga estrictamente dentro de los límites de la actuación, que no intervenga en política ni opine sobre nada que no sea cine, cosméticos  o arte en general.      </p>
<p>Y tiene suerte. Pues en un país como Brasil, estos conservadores-depredadores no se andan con rodeos. Acaban de matar a José Claudio Ribeiro da Silva y a su esposa María do Espíritu Santo, líderes de una reserva ambiental de alto valor comercial por sus árboles de caoba y otros excelentes como carbón vegetal. Ya en el 2005 habían asesinado a la monja estadounidense Dorothy Stang, y antes al líder ecologista ‘Chico’ Mendes (1988). Según la “Comisión Pastoral de la Tierra” hay actualmente unas 125 personas más amenazadas de muerte.      </p>
<p>La hermana Stang, que con frecuencia aparecía vestida con un T-shirt con el lema “The death of the forest is the end of our life” (la muerte de la foresta es el final de nuestras vidas), había mandado cartas a las autoridades en las que responsabilizaba a determinados latifundistas de iniciar incendios en la selva para despejar terrenos para la agricultura. Seis balas fueron la respuesta a su denuncia. Lo mismo habían hecho los rancheros con Mendes, un reputado ecologista, defensor de los campesinos sin tierra y uno de los fundadores del partido brasileño en el poder, el Partido de los Trabajadores (PT).     </p>
<p><a href="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2011/06/Blanchett.-Amazonia.jpg"><img class="alignright size-medium wp-image-6816" title="Blanchett. Amazonia" src="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2011/06/Blanchett.-Amazonia-300x198.jpg" alt="" width="300" height="198" /></a>Su compañera de lucha, Marina Silva, ministra de ambiente en el gobierno de Lula, se vio obligada a renunciar por la postura de éste de permitir la ampliación de pastizales en los bordes del Amazonas y por su defensa de José Sarney, presidente del senado acusado de corrupción, pero hombre clave del Movimiento Democrático Brasileño, aliado de Lula. He aquí una de las trampas características de la política: la “necesidad” de defender a hombres cuya conducta es claramente corrupta para no perder una serie de votos o palancas en determinadas instituciones bien nacionales o internacionales, que por diversas razones estas figuras controversiales logran poseer. Es una actitud con la que se trata de justificar, con desfachatez fríamente calculada, el final del cuento de “Caperucita y el lobo”, de por qué éste —sin duda, víctima inocente de las maquinaciones y la maledicencia de su enemigos— tiene una boca tan grande y unos dientes tan afilados.      </p>
<p>Lo mismo había hecho Lula con Antonio Palocci, hombre acusado de corrupción y soborno a legisladores, que tiene el “coraje” de admitir que su patrimonio mientras fue legislador se incrementó 20 veces. Pero nadie piense mal. El señor Palocci alega que nunca hizo nada ilegal, que su caso se explica por pura suerte. Alejado del gobierno de Lula por diversos escándalos, la nueva presidenta, la señora Rouseff, lo eligió nada menos que como su jefe de gabinete, que al parecer los servicios de este señor le eran imprescindibles. Habría que acercar la mirada un poco más para determinar las razones por las que esta clase de sujetos son tan estimados por los organismos internacionales de crédito. No obstante, un nuevo escándalo debido a su asesoría a empresas privadas mientras ejercía funciones políticas públicas ha obligado a Palocci a renunciar por enésima vez. Y eso, que por lo menos por allá tienen que renunciar, pues por estos predios caribeños los caraduras que nos gastamos son inamovibles aunque los vientos anticorrupción soplen con más fuerza que la de un huracán tropical.       </p>
<p>El incremento en la deforestación brasileña cobró inusual impulso cuando el gobierno militar de los años sesenta inició la construcción de la carretera BR364 por el medio de la selva, llenándose entonces de madereros y ganaderos que imponían a los indios y recolectores de caucho la ley de la violencia. Solamente en el año 2010 la deforestación se multiplicó por diez, y en menos de dos años se han talado 6,500 kilómetros cuadrados de bosque (Ricardo Trotti, Brasil: potencia o líder internacional, el <em>Nuevo Herald</em>, pág. 14 – A, 12 junio 2011).     </p>
<p><a href="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2011/06/La-Blanchet.-1.bmp"><img class="alignleft size-full wp-image-6817" title="La Blanchet. 1" src="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2011/06/La-Blanchet.-1.bmp" alt="" width="350" height="443" /></a>Mientras, Dilma Rouseff, primera mujer que encabeza el ejecutivo brasileño, con una tradición de lucha tras sus espaldas —su padre fue miembro destacado del Partido Comunista búlgaro, y ella misma fue guerrillera y estuvo presa por ello—, con timidez sorprendente, apenas nombra una comisión investigadora. Porque la muerte de los esposos ambientalistas fue una muerte anunciada: hace apenas seis meses que da Silva denunció que su destino era una bala en la frente. Y es que los congresistas brasileños (una vez más: estos señores, como en muchas otras partes, no representan a nadie más que a sí mismos), acaban de aprobar una reforma que reduce las áreas protegidas de bosque y extiende las cultivables. “El proyecto propone además reducir la franja de tierra que debe mantenerse intacta en la ribera de ríos y cursos de agua de 30 metros a 15 metros. También concede una amnistía para los productores que talaron ilegalmente bosque en sus tierras antes de 2008” (<em>BBC Mundo</em>, reportaje del 25 de mayo 2011, titulado “Brasil: doble asesinato deja en evidencia lucha por el futuro de la Amazonia”).     </p>
<p>Cabe señalar que la política del gobierno brasileño de fomentar los bio-combustibles incrementará acciones criminales como ésta, amén de ser co responsable de la elevación de los precios de la canasta familiar. Acaso la política dirigida a desarrollar los denominados bio-combustibles no sea más que la mascarada ideológica de los terratenientes y ganaderos brasileños, usando al gobierno y al congreso como instrumentos legales, para hacer de gran parte de la selva amazónica un enorme pastizal y colonia agrícola. Ya el uno por ciento (1%)  de la población controla el 46% de las tierras cultivables, y se encaminan a duplicar ese dominio usando alternativamente la violencia o leyes nuevas, ajustadas a sus intereses, según el caso y circunstancia. El drama en todo esto es que lo que ocurra en Brasil y sus selvas no afecta simplemente a los brasileños, sino al planeta entero, por ser sus reservas de bosques y ríos esenciales para que se mantenga el equilibrio ecológico y tengamos una atmósfera sana.      </p>
<p>Y aunque no todo es negativo y el movimiento por la conservación sana del planeta se ha anotado algunos triunfos, cabe preguntar: ¿no debería imitarse la iniciativa humilde de organizaciones religiosas, sociales y culturales del pueblo de La Vega (en el centro de la República Dominicana) en rescate del principal río de tal comunidad, Camú? Al final del año estas comunidades y personalidades pretenden hacer un reconocimiento a las diez empresas que menos lo hayan contaminado. Esto es, reconocimiento público a los que menos dañan, o a los que más se esfuerzan por el equilibrio ecológico. Perfecto, muy bien. Pero, acaso, ¿no deberíamos también imitar —en una filosofía de premio y castigo— la propuesta del gobierno australiano y hacer que paguen más impuestos los que más contaminan? | <strong>JOSÉ TOBÍAS BEATO</strong>, dominicano, autor de <em><a href="http://www.lulu.com/product/tapa-blanda/flete-sin-destino/13517253">Flete sin destino</a></em>, 2010.-</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://mediaisla.net/revista/2011/06/la-blanchett-impuestos-al-carbono-y-sangre-en-el-amazonas/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>2</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Un ex nazi asesor económico de Trujillo</title>
		<link>http://mediaisla.net/revista/2011/05/un-ex-nazi-asesor-economico-de-trujillo/</link>
		<comments>http://mediaisla.net/revista/2011/05/un-ex-nazi-asesor-economico-de-trujillo/#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 28 May 2011 05:17:36 +0000</pubDate>
		<dc:creator>mediaIsla</dc:creator>
				<category><![CDATA[La senda]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://mediaisla.net/revista/?p=6539</guid>
		<description><![CDATA[JOSÉ TOBÍAS BEATO &#124; Trujillo simpatizaba de tal modo con Hitler, que hasta llegó a imitar su atuendo, corte de pelo y bigote. Hasta es posible que años más tarde fuera la casa de retiro que Hitler tenía en Berchtesgarden, en la cima de los Alpes, la inspiración para su “Casa de Caoba”.  Buscando información [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong><a href="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2011/05/Un-nazi.-Trujillo.jpg"><img class="alignright size-medium wp-image-6540" title="Un nazi. Trujillo" src="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2011/05/Un-nazi.-Trujillo-208x300.jpg" alt="" width="208" height="300" /></a>JOSÉ TOBÍAS BEATO</strong><strong> | </strong><strong>Trujillo simpatizaba de tal modo con Hitler, que hasta llegó a imitar su atuendo, corte de pelo y bigote. Hasta es posible que años más tarde fuera la casa de retiro que Hitler tenía en Berchtesgarden, en la cima de los Alpes, la inspiración para su “Casa de Caoba”.</strong> </p>
<p>Buscando información para un trabajo acerca de los nazis y el papel jugado por algunos de sus científicos tras su derrota en la segunda guerra mundial, topé con unas notas tomadas del libro de Hans Paul Wiese Delgado, <strong>Trujillo: amado por muchos, odiado por otros, temido por todos</strong>. Notas que deseo compartir con los escasos amigos que tengo o con aquellos que sin serlo, están preocupados por la verdad y la justicia. Ese libro —a juicio de algunos—  no es esencial en la bibliografía sobre “El Jefe”, pero su lectura no puede saltarse así no más, por tratarse de una obra redactada por uno de los hombres que más cerca estuvo en los últimos años del dictador. </p>
<p>Pero sobre todo, porque Hans Paul fue un profesional formado dentro del régimen, ejemplo típico de la teoría de Ortega acerca de los compartimentos estancos, es decir, concentrarse en el segmento de vida asignado o escogido, y mirar hacia otro lado, cuando se trata del sufrimiento y la humillación de otros. Eso, con independencia de si no se está de acuerdo con los abusos, pero como no se actúa en consecuencia, el individuo se mantiene obediente y crece en su medio. Y aunque creo que el hombre hizo un esfuerzo notable por ser veraz, el problema va más allá. </p>
<p>Es indudable que el régimen trujillista trascendió la muerte de su autor y principal auspiciador. “La Era” se mantuvo por décadas tras el ajusticiamiento del tirano, y aún hoy perviven varias de sus facetas. Eso, sin contar que debido a la frustración que provoca en amplias capas del pueblo el fracaso de la llamada democracia representativa, especialmente el fiasco que significa el Congreso, con unos legisladores que no representan a nadie, más que a sí mismos, que legislan para sí y su entorno, tomando grandes tajadas del pastel nacional, pues muchos suspiran por aquel régimen de hierro que hizo a la República Dominicana dar un gran salto histórico, edulcorando las bases que permitieron el fenómeno. </p>
<p>El asunto es que “La Era” se mantuvo porque el ejército trujillista no fue tocado ni con el pétalo de una rosa. La jerarquía militar trujillista “pasó a la democracia” haciendo lo que sabía hacer: desmanes y devorando gran parte del presupuesto nacional. Lo mismo puede decirse de su burocracia, intelectuales y agentes políticos. Sus técnicos, organizadores políticos y sobre todo, los intelectuales y periodistas procedentes de los diferentes medios creados por Trujillo, pero específicamente de Radio Caribe, ese caballo de Troya dirigido hacia el futuro, hizo que el régimen tuviera una vitalidad que pocos visualizaban en los años sesenta, cuando los errores del dictador lo llevaron a una muerte sangrienta. Hans Paul formaba parte de esa tecnocracia que permitió la supervivencia del régimen.    </p>
<p>Pero al grano. No hay dudas de que Trujillo no era simplemente que simpatizaba con Hitler y Mussolini: es que su régimen fue el más sofisticado ejercicio del fascismo en Latinoamérica. El fascismo, al momento de Trujillo tomar el poder, era el movimiento político más poderoso, pues el socialismo marxista, en su aplicación Stalin-leninista, estaba confinado a un solo Estado, la Unión Soviética; y la democracia liberal se batía en retirada. La cosa era tan grave, que la Iglesia —que ya para la época había elaborado una doctrina social que se suponía independiente—, en los hechos se adhería a los regímenes fascistas: en Italia (el pacto de Letrán, firmado entre Mussolini y el cardenal Pietro Gasparri, a nombre del rey Victor Manuel III y del Papa Pío XI, respectivamente, había resuelto la anexión que el Estado Italiano había hecho de los Estados Pontificios a finales del siglo XIX y creado un nuevo Estado, dentro de la misma Roma, el Estado soberano del Vaticano). Similar actitud asumió en Alemania, España, Portugal, República Dominicana, etc. </p>
<p><a href="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2011/05/Un-nazi.-Adolf-Hitler.jpg"><img class="alignleft size-medium wp-image-6541" title="Un nazi. Adolf-Hitler" src="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2011/05/Un-nazi.-Adolf-Hitler-e1306438776334-266x300.jpg" alt="" width="266" height="300" /></a>No es este el momento de evaluar críticamente el fascismo, aunque es una tarea que debe ser abordada para las nuevas generaciones una y otra vez, pues es incuestionable que hay una revitalización de la doctrina, que hace amagos de poder en naciones poderosas y cultas. Por el momento digamos que Trujillo simpatizaba de tal modo con Hitler, que hasta llegó a imitar su atuendo, corte de pelo y bigote. Hasta es posible que años más tarde fuera la casa de retiro que Hitler tenía en Berchtesgarden, en la cima de los Alpes, la inspiración para su “Casa de Caoba”. Sin duda alguna, a través de los alemanes que residían en el país, y que fueron colaboradores de su gobierno algunos de ellos, conocía el potencial económico, militar y científico de aquella nación poderosa, aunque no sospechara de cuan cerca estuvo Hitler de crear, por ejemplo, la bomba atómica (en otras entregas me detendré en las razones que impidieron al Führer lograr su propósito). </p>
<p>Pero, el ataque a Pearl Harbor, y la subsecuente entrada de Estados Unidos en la guerra, hizo variar en ciento ochenta grados la situación. Y estando República Dominicana en el traspatio geográfico de la gran potencia del norte americano, las simpatías de Trujillo se detuvieron en seco y al instante. Al respecto, cuenta Hans Paul Wiese en la citada obra que el día 29 de octubre de 1959, Trujillo lo invitó a almorzar en su “Casa de Caoba” para tratar algunos asuntos graves. Pese a ello, encontró al Generalísimo “rebosante de salud y se le veía colorado y fuerte, pero tenía un estado de euforia algo anormal. Estaba demasiado comunicativo y conversador, no obstante no estar bebiendo su bebida favorita, Carlos I” (Hans Paul Wiese D., <strong>Trujillo: amado por muchos, odiado por otros, temido por todos</strong>, pág. 349, Ed. Letra Gráfica, 2001). </p>
<p>Evocando los lejanos años de la segunda guerra mundial, le contó Trujillo que tras los ataques japoneses a Pearl Harbor, le declaró la guerra a Italia, Alemania y Japón. Y que la embajada norteamericana le había suministrado en ese mismo mes de diciembre del 41, una lista con los nombres de ciudadanos de tales naciones que residían en República Dominicana y que debían ser apresados y enviados a Texas como prisioneros de guerra. Pero que él personalmente se había responsabilizado y tachado de esa lista algunos nombres, como el de Walter Schott, quien vivía en Moca y estaba casado con Estela Michel Vásquez, sobrina del Presidente Horacio Vásquez. Entre ellos estaba, naturalmente, el padre del señor Hans, Johann Gustav Wiese Bergmann. </p>
<p>Trujillo le explicó en parte, la razón de su actitud: su padre, José Trujillo Valdéz, había recibido varias veces muestras médicas de parte del señor Johann, antes de 1930, es decir, cuando aún Trujillo no había llegado al poder. Más aún: Trujillo estaba todavía agradecido del gesto que había tenido el señor Johann Gustav Wiese, en su condición de gerente general del Laboratorio Bayer en República Dominicana, cuando al momento del ciclón San Zenón devastar al país, ordenó que todas las medicinas que estaban en los almacenes de la prestigiosa firma alemana fueran donadas al gobierno dominicano (obra cit., págs. 350-1). </p>
<p><a href="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2011/05/Un-nazi.-Hjalmar-Schacht.jpg"><img class="alignright size-medium wp-image-6542" title="Un nazi. Hjalmar Schacht" src="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2011/05/Un-nazi.-Hjalmar-Schacht-226x300.jpg" alt="" width="226" height="300" /></a>Pero mucho antes, es el mismo señor Hans quien informa de la presencia en el país durante muchos años, los fundamentales, aquellos que conformaron la base del proceso de industrialización y organización del Estado moderno dominicano, del 1948 hasta bien entrados los sesenta, estuvo en el país perfilando sus políticas económicas, fiscales y financieras, el jefe de los ayudantes de Hjalmar Schacht, el llamado “sabio de las finanzas de Adolfo Hitler”, hablamos de Hans E. Priester, quien fuera el principal asesor de Jesús María Troncoso Sánchez, en su condición de Gobernador del recién creado Banco de Reservas. </p>
<p>La actuación de Priester, como experto económico, con amplias relaciones internacionales, ayudó a “implementar un cambio radical en las finanzas” (pág. 113 de la obra citada), ayudando a supervisar “las operaciones financieras de todas las industrias básicas que se establecieron durante la época de 1950 a 1961, tales como textiles, molinos de harina, ingenios de azúcar y fábricas de cemento y vidrio” (pág. 114 obra citada). La muerte de Trujillo no detuvo su asesoramiento, pues también fue utilizado por el Consejo de Estado y otros gobiernos que le sucedieron. Luego Priester marchó a México y el señor Hans perdió su rastro. </p>
<p>Priester vino a República Dominicana en 1948, tras haber presentado testimonio en los juicios de Nuremberg a favor de su jefe, el señor Schacht, testimonio clave que permitió la liberación de éste último. Efectivamente, Schacht, un auténtico genio (aparte de su doctorado en economía, tenía estudios de medicina y filología, y entre los acusados en Nuremberg, en los tests de inteligencia que se les hicieron mostró el más alto nivel, 143), había participado en las negociaciones que contribuyeron a disminuir las reparaciones de guerra a consecuencia de la primera guerra mundial a Alemania. Sus políticas habían ayudado a combatir la inflación (mediante unos bonos), a reducir el déficit presupuestario del Estado alemán, y su política de inversiones públicas, especialmente de grandes obras, hicieron de la Alemania nazi un gran poder. </p>
<p>Sin ser nazi, había pedido contribuciones a los industriales a favor de Hitler; incluso fue de los que pidió al presidente Hinderburg que nombrara a aquél como canciller. Hitler, a su vez, lo nombró ministro de economía, pero a poco entró en contradicciones con el dictador a causa de los que a su juicio eran excesivos gastos militares, y entró también en contradicciones con su segundo, el jefe de la fuerza aérea alemana (Luftwaffe), el vanidoso y gastador, adicto a la morfina tras unas heridas de guerra, el señor Hermann Goring. Implicado en el complot del 44 contra Hitler, todo eso le sirvió para ser liberado en Nuremberg. Luego pasó a asesorar a países como Indonesia e Irán, entre otros. Igual hizo su discípulo Priester en República Dominicana  y México. Schacht  murió en Múnich a los 93 años. De Priester más nada sabemos. (José Tobías Beato es autor de “Flete sin destino” y otros ensayos)</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://mediaisla.net/revista/2011/05/un-ex-nazi-asesor-economico-de-trujillo/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>3</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Enajenación del trabajo, liberación del arte</title>
		<link>http://mediaisla.net/revista/2011/03/enajenacion-del-trabajo-liberacion-del-arte/</link>
		<comments>http://mediaisla.net/revista/2011/03/enajenacion-del-trabajo-liberacion-del-arte/#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 26 Mar 2011 15:00:19 +0000</pubDate>
		<dc:creator>mediaIsla</dc:creator>
				<category><![CDATA[La senda]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://mediaisla.net/revista/?p=6061</guid>
		<description><![CDATA[JOSÉ TOBÍAS BEATO &#124; «Flete sin destino» es un libro donde lo real deseado y lo real real se dan la mano en una línea tangencial que traspasa en ocasiones las fronteras de la lógica hasta llegar a la esfera de lo trascendente  El trabajo, tan necesario para la sobrevivencia, para la producción de riqueza y belleza, [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong><a href="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2011/03/Flete-sin-destino.-Portada11.jpg"><img class="alignright size-medium wp-image-6064" title="Flete sin destino. Portada[1]" src="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2011/03/Flete-sin-destino.-Portada11-195x300.jpg" alt="" width="195" height="300" /></a>JOSÉ TOBÍAS BEATO | </strong>«<a href="http://www.lulu.com/content/libro-tapa-blanda/flete-sin-destino/9543026"><strong>Flete sin destino</strong></a>»<strong> </strong><strong>es un libro donde lo real deseado y lo real real se dan la mano<a href="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2011/03/Flete-sin-destino.-Portada1.jpg"></a> en una línea tangencial que traspasa en ocasiones las fronteras de la lógica hasta llegar a la esfera de lo trascendente</strong><strong> </strong></p>
<p>El trabajo, tan necesario para la sobrevivencia, para la producción de riqueza y belleza, ha sido convertido —por la forma en que la sociedad históricamente se ha organizado—, en productor de enajenación. Es una cotidianidad que abruma, tirano embrutecedor de los pueblos y de la persona, a la que somete a hábitos no siempre racionales. Por eso, mientras se está dentro de la rutina del trabajo, en tiempo de doblegar nuestra voluntad a una fuerza externa que nos domina y ordena, estamos alienados, no somos nosotros mismos ni hacemos regularmente lo que queremos. </p>
<p>Al salir del turno laboral, usualmente volvemos a ser nosotros mismos, pasamos a divertirnos, esto es, a realizar lo que nos proponemos o queremos, poniendo de lado todo lo que signifique obligatoriedad, esfuerzo exterior, formalidad o simple presión de los demás. El arte, la literatura en particular, es un sendero más que seguro hacia un lugar que nos permite tornar a ser nosotros mismos otra vez, en tanto nos bastamos solamente a nosotros, como enseñaban esos viejos maestros de la humanidad, los filósofos griegos.</p>
<p>Uno de los instrumentos más fascinantes para lograr ese necesario retorno a nosotros mismos es el libro. Ahora bien, ¿qué es un libro? La única creación humana que no es una prolongación de nuestros órganos físicos, de nuestros sentidos; por el contrario, es una creación y prolongación de nuestra inteligencia e imaginación. Por otra parte, en una breve lección de latín que da Ortega y Gasset en “La deshumanización del arte”, decía el célebre filósofo que autor viene de <em>auctor</em>, término que se aplicaba a los generales que conquistaban nuevos territorios para la república y luego para el imperio romano. Y porque el término significaba “el que aumenta” ha quedado para designar al que se propone sumar al continente de lo real, el continente de lo ficticio, procedente de las brumas de la imaginación y la inteligencia. </p>
<p><a href="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2011/03/Enajenacion.-Firma-del-libro-Flete-sin-destino.jpg"><img class="alignleft size-medium wp-image-6065" title="Enajenacion. Firma del libro Flete sin destino" src="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2011/03/Enajenacion.-Firma-del-libro-Flete-sin-destino-300x225.jpg" alt="" width="300" height="225" /></a>Me he sumado a la lista de los que pretenden a diario aumentar lo real existente con lo virtual. Porque <a href="http://www.lulu.com/content/libro-tapa-blanda/flete-sin-destino/9543026"><strong>Flete sin destino</strong></a><strong> </strong>es un libro donde lo real deseado y lo real real se dan la mano en una línea tangencial que traspasa en ocasiones las fronteras de la lógica hasta llegar a la esfera de lo trascendente, hasta explorar las posibilidades de la vida más allá de la muerte, aparte de describir tanto en la primera narración como en la última la anatomía sicológica del poder. </p>
<p>Precisamente y hablando del poder, la historia que da nombre al libro está situada en los años finales de la Era de Trujillo, cuando el “Jefe”, justo porque estaba en su apogeo iniciaba un declive indetenible que lo llevó en pocos años a una muerte violenta, como violenta había sido casi toda su vida. El secuestro de Galíndez en Nueva York, el asesinato de Gerard Murphy, el de Octavio de la Maza; la muerte de Marrero Aristy —intelectual y estrecho colaborador de Trujillo en asuntos sindicales—, despeñado y quemado desde un barranco, la muerte a palos de las tres hermanas Mirabal y de su chofer Rufino de la Cruz, la bomba colocada en el camino del presidente de Venezuela, el conflicto con la Iglesia, y otros intentos de asesinatos, eran el producto de una mente para la que no había límites morales ni fronteras geográficas. Trujillo, que fue llamado por sus intelectuales y acólitos, Mesías, ser divino, y en un número tal de veces, que terminó evidentemente por creérselo, pues en un momento dado, asumió que era más que generalísimo doctor, benefactor y padre de la Patria Nueva —sus títulos más usuales—, para pasar a ser en verdad la encarnación de un dios, y por lo tanto, un ser que estaba más allá del bien y el mal. </p>
<p>Ahora bien, tanto Abbes como Trujillo creían en cosas; también sabían de la ignorancia y superstición del pueblo dominicano y trabajaban a conciencia para mantenerle en ese estado. En una ocasión llegó a decir que él era la encarnación de Satanás aquí en la tierra dominicana. En otra, envió como embajador dominicano ante el Vaticano, específicamente, ante el Papa Juan XXIII, al que llamaba despectivamente como “Juan Pendejo”, al señor Rodolfo Paradas —hombre mutilado de un brazo—, quien supuestamente atraía la enfermedad, la mala suerte y hasta la muerte, allí donde llegara. Y cosas del destino, coincidencia o no, tras la llegada de Paradas al Vaticano el Papa enfermó y hasta murió un año más tarde. </p>
<p><a href="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2011/03/Flete-sin-destino.-Jose-Tobias-Beato1.jpg"><img class="alignright size-medium wp-image-6066" title="Flete sin destino. Jose Tobias Beato" src="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2011/03/Flete-sin-destino.-Jose-Tobias-Beato1-198x300.jpg" alt="" width="198" height="300" /></a>En tal sentido entonces, no ha de extrañar la historia que le cuenta un misterioso señor “Q”, un ex-empleado del Palacio Nacional dominicano, muy cercano a Trujillo, a un periodista identificado en esta historia solamente como el señor “Y”, porque ambos quieren mantener su nombre oculto, temerosos de ciertas acciones y maledicencias. Narra el señor “Q”, que tras las sanciones aplicadas por la OEA y Estados Unidos al régimen trujillista, el Generalísimo envió a Johnny Abbes —jefe de su Servicio de Inteligencia— a Europa Oriental a buscar salida para los productos dominicanos e importar de allí lo que República Dominicana necesitara. Abbes trajo carros, los equipos ultramodernos de Radio Caribe para combatir a “los ensotanados” de la Iglesia, a Betancourt en Venezuela y demás enemigos, pero además trajo una arma secreta, de orden material-espiritual, con la que pretendía mantenerse en el poder, no solamente por unos pocos años —los que Trujillo viviera—, sino hasta más allá de la muerte del Jefe… Misteriosamente, lo que Abbes trajo de cierto castillo y que se creía sin destino conocido, ha reaparecido en nuestros días, específicamente en Venezuela, tal y como el Jefe había planificado, aunque a destiempo según las apariencias, llenando de pavor a los pocos que estaban en el secreto, y que aún viven…   </p>
<p>Fuera de esa historia, sabemos que cada pueblo, lugar y hasta barrio, tiene su loco o su loca. Pero tras cada loca o loco, hay una historia, a veces no solamente interesante, sino trágica. En <a href="http://www.lulu.com/content/libro-tapa-blanda/flete-sin-destino/9543026"><strong>Flete sin destino</strong></a> se narra la de una prostituta, mujer de mortales comunes y de altos ejecutivos, que ejecuta sobre ellos una venganza terrible (“La postrera cena de Olga”). </p>
<p>También está la de una señora cubana, que buscaba a su antiguo novio en Elizabeth (Estados Unidos), tras perder su pista desde hacía treinta años. Cada año, en la misma época que lo vio por última vez, hace un viaje allá con la esperanza de volver a encontrarlo. Fue en uno de esos viajes que me contó su historia, la cual he cambiado un poco, situándola en República Dominicana, lo que permite plantear el drama de la emigración, junto al del productor agrícola que cultiva la tierra sin seguridades, expuesto a toda clase de vaivenes y circunstancias que operan casi siempre en su contra. “Encuentro primaveral en el comienzo del otoño”, es un cuento a ratos poético y sutil, y por consiguiente, uno de mis preferidos. </p>
<p><a href="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2011/03/Enajenacion.-Juan-C.-Mieses-JTB-y-R.-Saint-Amand.jpg"><img class="alignleft size-medium wp-image-6067" title="Enajenacion. Juan C. Mieses, JTB y R. Saint-Amand" src="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2011/03/Enajenacion.-Juan-C.-Mieses-JTB-y-R.-Saint-Amand-300x225.jpg" alt="" width="300" height="225" /></a>He mencionado la posibilidad de la vida tras la muerte física. ¿Es verdad eso de los registros akáshicos, esa especie de Internet divino? Es lo que usted leerá, amable lector, en dos cuentos: “En el vestíbulo”, un tanto jocoso y didáctico, y ya más en serio en otro que titulo “La estela”. Hay otra historia relacionada con esas dos últimas: “Un viaje muy singular”, en el que en un viaje en el tiempo, a los últimos días de Cristo concretamente, el regreso depende de si el Maestro resucitó o no.     </p>
<p>En otro cuento, experimento y juego: ¿es posible hacer un cuento con tan sólo las letras del abecedario? En otro, trato de suprimir el tema, para bregar tan sólo con la actitud ante la vida como centro de algo que ya no es un cuento, sino un meta cuento, porque está más allá de sus límites (“Cuento sin trama ni título”). En otro me burlo un poco de los discípulos de los filósofos quienes usualmente tergiversan sus doctrinas o las extreman de tal modo que la hacen irreconocible; es lo que vemos en el “Juicio sintético de la camisa”. También está un cuento brevísimo, “La perspectiva del lagarto”, donde este animalito observa y medita experiencias pasadas, siempre posibles según los pitagóricos. </p>
<p>Finalmente, hay una historia real, no un simple cuento. Viviendo en Estados Unidos, creí prudente conocer un poco acerca de la historia de este país extraordinario que me acoge, al igual que a millones de emigrantes de todos los países. Para ello nada mejor que la historia brillante y trágica de J. Augusto Sutter, hombre clave en la conquista americana de California, dueño de las tierras donde apareció el oro que desató la famosa fiebre, y también de las tierras donde se asentaron los habitantes del actual San Francisco, al que le fueron negados sus derechos, por lo que, tras haber sido el hombre más rico del mundo, perdió a su familia, todas sus propiedades,<a href="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2011/03/Enajenacion.-3.jpg"><img class="alignright size-medium wp-image-6068" title="Enajenacion. 3" src="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2011/03/Enajenacion.-3-300x225.jpg" alt="" width="300" height="225" /></a> para morir pobre, bordeando la locura. Todo ello me sirve de excusa para enlazar esa historia personal con el momento histórico vivido por Sutter, la coyuntura socio-económica-política y algunas de sus consecuencias en el tiempo, particularmente me detengo en el origen y razón del llamado “Destino Manifiesto.”  Una historia que muestra la incomprensión creciente entre los seres humanos, la anulación del individuo en la sociedad que vivimos, así como una crítica sutil a la propiedad privada y a las leyes. Se trata de “Una historia de oro casi olvidada”.  </p>
<p>Para finalizar, imito al autor sagrado diciendo que si el lector, tras leer este breve libro se siente complacido porque fue instructivo, divertido y claro, eso fue lo que me propuse. Si tiene defectos y no cumple con las expectativas, bueno, eso fue lo que pude hacer. (Texto leído durante la presentación de la edición dominicana de Flete sin destino en La Tertulia Pedro Mir de Librería Cuesta, el 23 de febrero 2011)  | <strong>JOSÉ TOBÍAS BEATO</strong>, dominicano, autor de <a href="http://www.lulu.com/content/libro-tapa-blanda/flete-sin-destino/9543026"><strong>Flete sin destino</strong></a>, (mediaIsla, 2010)</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://mediaisla.net/revista/2011/03/enajenacion-del-trabajo-liberacion-del-arte/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>La tarea más urgente: romper con el pasado</title>
		<link>http://mediaisla.net/revista/2011/02/la-tarea-mas-urgente-romper-con-el-pasado/</link>
		<comments>http://mediaisla.net/revista/2011/02/la-tarea-mas-urgente-romper-con-el-pasado/#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 26 Feb 2011 16:49:56 +0000</pubDate>
		<dc:creator>mediaIsla</dc:creator>
				<category><![CDATA[La senda]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://mediaisla.net/revista/?p=5921</guid>
		<description><![CDATA[JOSÉ TOBÍAS BEATO &#124; Otra vez oiremos los viejos discursos hipócritas en homenaje al fundador de la nación y su ideal democrático-liberal, mientras que en la práctica se desdicen sus postulados…  Un nuevo aniversario de la independencia dominicana. Otra vez oiremos los viejos discursos hipócritas en homenaje al fundador de la nación y su ideal [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong><a href="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2011/02/La-tarea.1.jpg"><img class="alignright size-medium wp-image-5923" title="La tarea.1" src="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2011/02/La-tarea.1-300x226.jpg" alt="" width="300" height="226" /></a>JOSÉ TOBÍAS BEATO | Otra vez oiremos los viejos discursos hipócritas en homenaje al fundador de la nación y su ideal democrático-liberal, mientras que en la práctica se desdicen sus postulados…</strong> </p>
<p>Un nuevo aniversario de la independencia dominicana. Otra vez oiremos los viejos discursos hipócritas en homenaje al fundador de la nación y su ideal democrático-liberal, mientras que en la práctica se desdicen sus postulados y se empeña el futuro con préstamos innecesarios, pero que ocultan la dilapidación del presupuesto, al tiempo que se ganan muy buenas comisiones por el favor de añadir nuevos eslabones a la cadena de la dependencia. </p>
<p>El momento es de cambios, urgentes y profundos; a menos que tomemos la actitud de llegar tarde de muchos de nuestros antepasados: románticos cuando el siglo ya superaba el Modernismo; positivistas, cuando Bergson y los existencialistas se enseñoreaban de la filosofía; colonialistas y pro imperio cuando la nación demandaba patriotismo; nacionalistas, cuando el concepto nación hace crisis. </p>
<p>Insistimos: en todo el mundo ha sido norma el volver la cara al pasado en angustiosa búsqueda de fórmulas y ejemplos que orienten el presente. El problema es que el momento histórico que vivimos escasamente tiene puntos tangentes con el pasado. Es un mundo tan radicalmente nuevo que demanda de soluciones totalmente vírgenes, originales, puesto que nunca en el pasado se dieron situaciones como la presente. Y aclaramos: cuando hablamos del presente lo hacemos en el sentido señalado por Husserl, el filósofo de la Fenomenología. El hoy incluye el inmediato pasado, pues éste no se ha ido del todo, sino que está aún ahí. Por consiguiente, la conciencia de ese inmediato pasado no es memoria aún, sino retención. Pero además, el futuro inmediato es presente, en tanto no es algo que imaginamos, sino que empieza a gravitar sobre nosotros. </p>
<p><a href="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2011/02/La-tarea.-21.jpg"><img class="alignleft size-medium wp-image-5925" title="La tarea. 2" src="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2011/02/La-tarea.-21-300x207.jpg" alt="" width="300" height="207" /></a>¿Qué de común hay entre un joven de veinte años que vivió hace un siglo, en 1911, y uno también de veinte años pero viviendo hoy, en el 2011? Solamente la tierra, el aire y el sol les son comunes, prácticamente. Pero estos tres ingredientes, también han cambiado radicalmente, invadidos hoy por el asfalto y las comunicaciones terrestres, los desperdicios del petróleo enrareciendo el aire y las ondas herztianas, el teléfono e Internet, tomando control de nuestras vidas. Aquel joven no entendería el escenario de hoy; no se explicaría la vital y angustiante necesidad de aumentar y renovar conocimientos Y lo que más lo sorprendería: que su demanda de ser tomado en cuenta, puede realizarse sin tener que, macuto al hombro, tomar el fusil y el colín para alzarse en el monte. </p>
<p>Es decir, que hay actualmente un conjunto de problemas tan diversos y complejos que nunca pasaron por la mente de los fundadores de la República, ni de nuestros valientes soldados restauradores, ni de los miles de políticos que hemos tenido, obsesionados ayer y hoy por sus pequeños y personales problemas, pero que situados normalmente de espaldas al mundo y entretenidos en sus estériles pugnas, han provocado invasiones extranjeras y dictaduras. Después de la Restauración, guerrillas y generales, hasta la primera invasión norteamericana; ésta y la “Política del buen vecino” nos dejaron a Trujillo; en 1961, los acuerdos firmados con la OEA, limitativos de la soberanía de las naciones, y la acción decidida de un grupo de valientes, arrojaron a Trujillo, entre otras buenas razones del poder. Lo demás es Retención, presente lastimoso aún. </p>
<p><a href="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2011/02/La-tarea.-4.jpg"><img class="alignright size-medium wp-image-5926" title="La tarea. 4" src="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2011/02/La-tarea.-4-300x205.jpg" alt="" width="300" height="205" /></a>Ahora bien; los problemas planteados por el mundo moderno, son radicalmente diferentes de los del pasado. Ecología, aglomeración de vehículos; electricidad, la diversidad de la producción, el control de calidad; eficiencia técnica, la presencia de miles de mensajes publicitarios que nos fuerzan a la compra hasta llevarnos a la irracionalidad, que corre pareja con una ilimitada capacidad de invención; comunicación al más alto nivel y con todo el mundo; masificación; ausencia de silencio y soledad. Uso masivo y abusivo del plástico y el contagio cultural de que todo es desechable, incluyendo el matrimonio, la familia o la amistad. Demanda creciente de conocimientos técnicos y de idiomas; competencia por puestos y privilegios con el amigo de ayer; así como adquisición de cosas que demuestren fehacientemente nuestro status social y éxito. La inmigración, el desafío de toda frontera. </p>
<p>La contradicción flagrante de una sociedad que, por un lado lucha por la mejoría y elevación de la calidad de vida, logrando prolongar la vida de miles de envejecientes, y luego de hecho esto, niega a esos mismos sujetos  el derecho al trabajo, de modo que el futuro de estos grupos cuyas filas crecen cada día más, es de abierta incertidumbre. La integración de la mujer al poder social y político. La industria de las armas, el complejo industrial-militar-congreso (fórmula originalmente planteada por el presidente Eisenhower) dominando el mundo, las drogas con su mercado de más de 64,000 millones de dólares anuales solamente en Estados Unidos y la subsecuente lucha por los puntos de venta de la aniquiladora sustancia, la delincuencia barrial que provoca, paralela de la de cuello blanco, puesto que la primera crece al amparo de ésta última. La conquista del espacio, proyectándose allá los futuros choques de razas y civilizaciones.   </p>
<p><a href="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2011/02/La-tarea.-5.bmp"><img class="alignleft size-full wp-image-5927" title="La tarea. 5" src="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2011/02/La-tarea.-5.bmp" alt="" width="301" height="167" /></a>Esta es una lista breve, no limitativa, de los problemas que tenemos encima; en la medida que resolvemos esos problemas, resolvemos el problema de la miseria y de la educación, puesto que también estos conceptos cambian de contenido. Algunos dirán que los asuntos que he citado son ajenos al pueblo, que sólo tiene una preocupación: llenar la barriga. A esos les diré que, además de falso, el punto es que, aunque geográficamente seguimos siendo isla, social, económica y políticamente hemos dejado de serlo, por lo que muchos problemas nos son impuestos o trasladados por la no del todo digerida globalización. </p>
<p>Todos queremos desarrollo económico, social y político; pero tal concepto implica creatividad y medios para el cultivo del pensamiento y la cultura; en ambiente de libertad. Ahora bien, la libertad supone orden y responsabilidad, y no hay éstos últimos allí donde no hay justicia. Cosa que en el pasado radicalmente no hemos tenido. De modo que el rompimiento con el pasado, con sus representantes, costumbres y estilo  de gobierno —sin importar cómo se llamen—, es condición sine qua non del desarrollo.  | <strong>JOSÉ TOBÍAS BEATO</strong>, dominicano, autor de <em><a href="http://www.lulu.com/content/libro-tapa-blanda/flete-sin-destino/9543026"><strong>Flete sin destino</strong></a></em>, (mediaIsla, 2010).</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://mediaisla.net/revista/2011/02/la-tarea-mas-urgente-romper-con-el-pasado/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>2</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Hegel o la visión de lo absoluto como transformación radical</title>
		<link>http://mediaisla.net/revista/2010/12/hegel-o-la-vision-de-lo-absoluto-como-transformacion-radical/</link>
		<comments>http://mediaisla.net/revista/2010/12/hegel-o-la-vision-de-lo-absoluto-como-transformacion-radical/#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 04 Dec 2010 19:23:30 +0000</pubDate>
		<dc:creator>mediaIsla</dc:creator>
				<category><![CDATA[La senda]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://mediaisla.net/revista/?p=5263</guid>
		<description><![CDATA[JOSÉ TOBÍAS BEATO &#124; Con la “ley seca”, los puritanos norteamericanos creían moralizar y hacer mejor la sociedad. Lograron la creación de poderosas bandas criminales, el incremento de la demanda alcohólica…  Desde hace tiempo trabajo en un libro sobre Trujillo, al cual ya he dado título: Los resortes del poder. Sin embargo, hacía meses que [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong><a href="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2010/12/Hegel-o.-Hegel.jpg"><img class="alignright size-full wp-image-5264" title="Hegel o. Hegel" src="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2010/12/Hegel-o.-Hegel-e1291490049190.jpg" alt="" width="369" height="576" /></a>JOS</strong><strong>É TOBÍAS BEATO | </strong><strong>Con la “ley seca”, los puritanos norteamericanos creían moralizar y hacer mejor la sociedad. Lograron la creación de poderosas bandas criminales, el incremento de la demanda alcohólica…</strong> </p>
<p>Desde hace tiempo trabajo en un libro sobre Trujillo, al cual ya he dado título: <strong>Los resortes del poder</strong>. Sin embargo, hacía meses que no escribía ni un párrafo, tan sólo correcciones o un dato por aquí, una frase por allá. El motivo de ello, una profunda frustración: criticando aquel régimen despótico, es inevitable la comparación con lo que vino después, y cae uno en cuenta de que los que sucedieron al Generalísimo —con algunas excepciones—, eran y son tan pequeños como la carcoma, pero tan voraces como ella. Donde llegan, y en cualquier grieta, depositan huevos, de los que brotan adultos que construyen galerías en la madera que se alojan. Y sin importar para nada la dureza o el valor que aquella tenga, la dejan como puro polvo, pues implacables, arrasan con todo.     </p>
<p> Para salir del marasmo espiritual, me vi precisado a acudir a las notas que tomé sobre algunos pensadores que decidí estudiar cuando años atrás tomé la decisión de abordar el tema. Uno de ellos fue Hegel, el profundo y engorroso pensador alemán cuya obra ha influido de manera notable no solamente en el terreno filosófico, sino en el de la estética, la historia y la cultura en general. Un hombre clave, del que no puede prescindirse. Sus ideas ayudan a crear y sostener puntos de vista, auxilian poderosamente con su visión totalizadora que facilita la perspectiva. Y aprovechando que el pasado 14 de noviembre se cumplió un aniversario más de su muerte, he aquí parte de ese material, hecha la advertencia de que no son más que fugaces notas de estudio. </p>
<p>Comienzo con la impresión que me provoca su rostro severo, porque aquella cara ciertamente no era benevolente; predominaban en ella unos ojos azules que impresionan por su frialdad. Sus labios finos tenían un ligero rictus de crueldad y su frente amplísima delataba inteligencia. Al menos así lo vemos según el retrato que de Hegel nos ha legado Schlesinger, y que bien pudiera figurar en la pared del castillo de la Transilvania donde la leyenda puso a morar al famoso conde Drácula. </p>
<p><a href="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2010/12/Hegel-o.-Feuerbach.jpg"><img class="alignleft size-full wp-image-5265" title="Hegel o. Feuerbach" src="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2010/12/Hegel-o.-Feuerbach.jpg" alt="" width="269" height="400" /></a>Pero independientemente de la impresión que Hegel nos provoque con su semblante grave, es uno de los hombres que más ha influido en la historia de los últimos tres siglos. Su doctrina ha ejercido vasta autoridad sobre los más diversos pensadores y hombres políticos, desde Bauer y Strauss que originaron la escuela crítica de la Biblia; siguiendo con Feuerbach, Marx y Engels, que descubrieron el continente de la historia; pasando por Lenin, fundador del Estado soviético, su oponente Rosa Luxemburgo; Heidegger y su existencialismo inicialmente nazista y Giovanni Gentile, Benedetto Croce, hasta llegar a Ortega y Gasset, Adorno, Fukuyama y su “fin de la historia, el “deconstructor” Derrida, y otros de no menor importancia, incluyendo a algunos teóricos de la Administración de Empresas y a ciertos ideólogos de la nueva derecha ultraconservadora. En fin, que Hegel es fuente de mil y una interpretaciones.      </p>
<p>Porque lo cierto y verdadero es que Hegel es el filósofo que nos ha enseñado a contemplar los diversos sucesos de la historia humana, desde el ángulo contemplativo de la filosofía de la historia, que nos facilita enfrentarnos a ellos sin histeria y racionalmente ubicarlos dentro de la perspectiva universal. Famoso es el caso de la batalla de Jena, en 1806, cuando las tropas napoleónicas arrasaron con el poder germano-prusiano. Mientras Fichte y otros llamaban a la acción patriótica, Hegel medita, y no cree que la batalla sea una simple derrota confinada al campo militar, sino que ve en el joven general Bonaparte al brazo del destino, “el espíritu universal a caballo”, que con su espada abre una nueva época, una nueva organización de la sociedad. </p>
<p>La tesis cardinal del maestro es que las cosas no provienen de un Absoluto fuera del universo, sino que ellas mismas son lo Absoluto, pero un Absoluto vivo que deviene dialécticamente primero como “ser en sí”, receptáculo de infinitas posibilidades. Con y en el tiempo, resultado de numerosas contradicciones ese Absoluto se manifiesta como naturaleza (“estar fuera de sí”). Ahora bien, por sucesivos cambios y vuelto sobre sí mismo, adquiere la conciencia de sí mismo. Es la conciencia de sí mismo, lo que lo hace devenir como “ser para sí”. Y claro, lo que aplica para el objeto, aplica con mayor razón sobre el sujeto pensante. </p>
<p><a href="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2010/12/Hegel-o.-Engels.jpg"><img class="alignright size-full wp-image-5266" title="Hegel o. Engels" src="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2010/12/Hegel-o.-Engels-e1291490230570.jpg" alt="" width="338" height="332" /></a>El asunto es que la dialéctica concebida por Hegel no es simplemente un método de razonar, sino el proceso mismo de la realidad. Y en esa realidad, cada paso es una negación de la situación previa, que viene dado como solución de las contradicciones del estado anterior. Toda situación social, todo gobierno que surge en un instante dado, es la coronación de las contradicciones del estado anterior. Sin embargo, al mismo tiempo —contradicción dialéctica— toda negación es, a fin de cuentas, una conservación en un sentido profundo. Toda superación histórica, conserva de algún modo lo esencial del estado anterior, en bien y en mal. Ninguna cosa puede considerarse aisladamente ni terminada de una buena vez para siempre, sino que debe ser considerada en su concatenación con las demás, de modo que la ciencia y la filosofía que de ellas tratan han de ser más bien ordenadoras, esto es, tomar en cuenta los procesos que involucran tanto a la naturaleza, como al pensamiento. </p>
<p>Lejos de quedar terminadas, todas las cosas, bien fenómenos naturales, bien los conceptos, pasan por una serie ininterrumpida de cambios, de nacimiento y génesis como de caducidad y declive. Lo que aparenta fortuito y hasta regresivo —como la dictadura de Trujillo o de Franco—, a la larga termina imponiéndose una trayectoria de progreso que va de lo simple a lo complejo, de lo inferior a lo superior. Nada es absoluto, salvo el movimiento constante, el cambio sistemático y permanente, en un proceso tal que lo racional deviene real, y todo lo real, racional. </p>
<p><a href="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2010/12/Hegel-o.-Marx.jpg"><img class="alignleft size-full wp-image-5267" title="Hegel o. Marx" src="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2010/12/Hegel-o.-Marx.jpg" alt="" width="225" height="307" /></a>“Todo lo real es racional, y todo lo racional es real”. Esta fórmula hegeliana, dicen muchos, ha recibido un mentís, se ha mostrado insuficiente o simplemente es la justificación de lo existente, incluyendo el despotismo, las tiranías y la acción expoliadora de monopolios y de los países poderosos. Sí, pero sólo en apariencia. Pues como explicaba <strong>Engels</strong> en su <strong>Ludwig Feurbach</strong> para Hegel la realidad corresponde no sólo a lo que meramente existe, sino a lo que es necesario, a lo que tiene condición de inevitable en tanto es necesidad. Un gobierno, una determinada medida es ajustada a la razón, en la medida en que es necesario. Si a pesar de ello, nos parece malo y pese a esto, sigue existiendo, la razón hay que buscarla en el grado de organización y conciencia de los gobernados, de los que acatan y se sumen en la obediencia. En última instancia, queda explicada su existencia por la maldad de los gobernados. A fin de cuentas, cada pueblo tiene el gobierno que se merece, hasta que logre por la conciencia devenir en “ser para sí”. </p>
<p>Ahora bien, la “realidad” no es un atributo inherente a una situación social o política, a un gobierno o a una sociedad dada, en todas las circunstancias y en todo tiempo. En un instante lo viejo o por desplazarse, cohabita con lo nuevo, con lo que reemplaza. Ambos son, existen. Pero lo viejo, haciéndose innecesario, se hace irreal; en tanto que lo nuevo, haciéndose necesario, se hace real. El mejor ejemplo lo es la gran revolución de 1789, cuando la monarquía francesa se había hecho del todo innecesaria, por lo que fue barrida por el “tercer estado” que impuso la revolución como necesidad. Así Trujillo y su régimen respondieron a una necesidad, por eso fue acogido casi por toda la sociedad de la época (“la mirada de todos los dominicanos se dirigieron hacia mí”, pudo decir en un discurso muy orgulloso). </p>
<p>Y era verdad, la Iglesia, los militares, los políticos, los campesinos, los comerciantes, los industriales, los intelectuales —Balaguer, Bonnelly, Juan Bosch, Marrero Aristy—, estaban con él. Que luego parte de ese apoyo se fue diluyendo, en la medida que el régimen perdía su “racionalidad”, y por consiguiente, su necesidad, es una historia que debemos contar o estudiar, poner nuestro granito de arena en tal análisis. En fin: que todo lo que existe, lo que un día es, necesariamente ha de desaparecer, merece perecer.</p>
<p><a href="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2010/12/Hegel-o.-Benedetto-Crocce.jpg"><img class="alignright size-full wp-image-5268" title="Hegel o. Benedetto Crocce" src="http://mediaisla.net/revista/wp-content/uploads/2010/12/Hegel-o.-Benedetto-Crocce-e1291490434586.jpg" alt="" width="307" height="236" /></a>Las fuerzas y factores que actúan en la naturaleza son todos inconscientes, ciegos. Lo que acontece no es el resultado de voluntad alguna: simplemente acontece. En la historia, en cambio, actúan los hombres; seres conscientes que persiguen fines determinados, que siguen ideas o pasiones. Al perseguir cada uno su propio fin, y encontrarse cada hombre con el otro hombre, los resultados finales son impredecibles, aunque de momento cada uno aparente salirse con la suya. Lo que se quiere usualmente origina consecuencias paradójicas y hasta contrarias a la intención inicial. Dos ejemplos: con la “ley seca”, los puritanos norteamericanos creían moralizar y hacer mejor la sociedad. Lograron la creación de poderosas bandas criminales, el incremento de la demanda alcohólica, la creación de una ciudad como “Las Vegas” donde aquellos mafiosos ‘limpiaron’ sus ganancias obtenidas de modo criminal, y hasta hicieron surgir gobiernos como el de Batista en Cuba, que a la larga originó a Fidel (hasta la cerveza emblema de Santo Domingo tiene su origen en tal ley, pues industriales norteamericanos, huyendo de la prohibición, vendieron y se instalaron en la que en ese entonces recibía el nombre de Ciudad Trujillo, y para halagar al presidente de la nación caribeña, con tal nombre bautizaron la cerveza).  </p>
<p>Otro de los tiempos de Hegel. Fichte, discípulo de Kant, en un Berlín ocupado por los franceses pronunció catorce “Discursos a la nación alemana” desde diciembre de 1807 hasta marzo de 1808. A su juicio, Napoleón había traicionado los ideales de la revolución y de la Ilustración. Pero Fichte,  en su nacionalismo, le negaba a los franceses, a su cultura, y en particular a su idioma, toda posibilidad. De este modo, al filósofo, que personalmente creía en la libertad humana y en el poder de la palabra, se le oyó predicando una hipótesis que tendría en los siglos venideros graves consecuencias. Según él solamente la lengua alemana “está únicamente creada para expresar la verdad.” Por consiguiente, los alemanes tenían un destino único: guiar y transformar a todo el género humano. De modo que el bueno de Fichte jamás imaginó que con sus discursos estaría fundamentando una ideología que llenaría el mundo de sangre en el siglo siguiente. Se pueden poner miles de ejemplos de cómo lo idealmente deseado, se traduce en los hechos en su contrario. Desde la muerte de Jesús, hasta la revolución cultural de Mao, pasando por la invasión relativamente reciente de Irak, hasta la invención de Internet o la distribución de droga en el mundo como forma de ocultar en la inconsciencia acciones o de abortar movimientos sociales. | <strong>JOSÉ TOBÍAS BEATO</strong>, dominicano, autor de <em><a href="http://www.lulu.com/content/libro-tapa-blanda/flete-sin-destino/9543026"><strong>Flete sin destino</strong></a></em>, (mediaIsla, 2010).</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://mediaisla.net/revista/2010/12/hegel-o-la-vision-de-lo-absoluto-como-transformacion-radical/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>2</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>

