SANTO DOMINGO. Especialistas del sector inmobiliario coinciden en que la tasación es un paso clave para fijar el precio real de una vivienda en República Dominicana, en un mercado donde aún es común que los propietarios establezcan valores basados en percepciones personales y no en datos técnicos.
La tasación permite determinar el valor del inmueble considerando factores como ubicación, estado, demanda de la zona y comportamiento del mercado. De acuerdo con la Asociación Dominicana de Constructores y Promotores de Viviendas (ACOPROVI), una correcta valoración ayuda a evitar distorsiones de precios, especialmente en zonas de alta actividad inmobiliaria como el Distrito Nacional, Santo Domingo y Santiago.
Colocar un precio por encima del mercado suele provocar que la propiedad se estanque en los portales inmobiliarios y prolongue los tiempos de venta. En condiciones normales, el cierre de una operación inmobiliaria puede tomar entre seis y nueve meses, período que se extiende cuando el inmueble está sobrevalorado.
En el ámbito financiero, los bancos dominicanos exigen tasaciones recientes para aprobar créditos hipotecarios, por lo que este documento resulta determinante para concretar operaciones de compraventa.
Analistas coinciden en que la tasación no debe verse como un gasto, sino como una herramienta estratégica que facilita transacciones más ágiles, transparentes y alineadas a la realidad del mercado inmobiliario dominicano.